La presidencia de Diputados en la mira

Por Nicolás Wiñazki.

"Es el poder o no es nada", explican en el entorno del candidato. Néstor busca concentrar más poder después del 28

Néstor Kirchner prepara una acción política de alto impacto para fin de año. Está convencido de que en diciembre debe asumir como presidente de la Cámara de Diputados, según confirmaron funcionarios que pasan más de diez horas al día a su lado. Se trata de una nueva estrategia, ya que hasta ahora el santactruceño se imaginaba a sí mismo ocupando una banca solo como legislador raso.

Algo cambió. En Olivos dicen que después de los comicios empezará una nueva etapa del kirchnerismo, en la cual sus dirigentes pelearán cada espacio de poder (con la oposición y con el peronismo disidente) de manera brutal, bien al estilo K. "Es el poder o no es nada", se envalentonó ante Crítica de la Argentina uno de los funcionarios de mayor confianza del matrimonio presidencial.

Si finalmente se cumple el plan "Kirchner Presidente" (de Diputados), la pareja gubernante comandará no solo el Poder Ejecutivo sino también una de las dos cámaras del Legislativo, repitiendo un esquema similar al que llevaron a cabo en los primeros cinco años de gobierno, cuando él estaba en la Casa Rosada y ella en su banca de senadora.

La presidencia de Diputados es un puesto clave. Maneja el presupuesto de la Cámara baja, está a cargo de la negociación con los sindicatos de los empleados parlamentarios, se encarga de mantener el edificio del Congreso y, sobre todo, controla los contratos de los cargos, los que supuestamente tiene que negociar con la oposición. Además, por supuesto, el presidente de Diputados debe presidir las sesiones en el recinto.

La escena es digna de imaginarse: Kirchner conviviendo -y debatiendo- en el mismo espacio con Elisa Carrió, Gabriela Michetti, Francisco De Narváez, Margarita Stolbizer o Luis Barrionuevo, solo por poner algunos ejemplos de quiénes integrarán la nueva Cámara baja. Incluso, aunque sea en los papeles, deberá coordinar cuestiones operativas relativas a la estructura del Congreso con el presidente del Senado, el vice Julio Cobos. Igual que él, tendrá un beneficio parlamentario otorgado por su cargo: en caso de que en las votaciones de leyes haya empate, él podrá desempatar con su voto, justo la acción con que Cobos lastimó para siempre a su Gobierno. Cada 1 de marzo, además, el presidente de Diputados encabeza la apertura de las sesiones ordinarias junto a la presidenta Cristina. En el estrado podrían estar entonces dos Kirchner juntos.

La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, está convencida que Kirchner asumirá como diputado y que eso provocará sesiones de alta tensión en el Congreso. "El que asuma como diputado tiene que tener el carácter suficiente para aguantarse a Kirchner en el recinto. No es fácil", repite ante la prensa. Hasta ahora, ningún dirigente de la oposición expresó qué opina sobre una posible asunción de Kirchner como titular de la Cámara baja.

Según la visión de Kirchner, que repite ante los poquísimos funcionarios con lo que almuerza o cena en la Quinta de Olivos, tras las elecciones legislativas de junio se pondrá al frente de diferentes acciones para evitar que retome su opder lo que él mismo llama "el pre-kirchnerismo", representando por el peronismo duhaldista de la provincia de Buenos Aires, y por Mauricio Macri, los que según su óptica quieren instaurar "otro modelo de país": "Hay cosas que hicimos nosotros con las que ellos no van a poder dar marcha atrás si nos ganan, como la estatización de las privatizadas o la recuperación de los fondos de las jubilaciones", se enoja en la intimidad, según reconstruyó ante este diario uno de sus pocos amigos.

Una caminata con 40 intendentes

El equipo de campaña de Néstor Kirchner prepara nuevas acciones para los próximos días. Una de las más ambiciosas, aún sin confirmación, es que el ex presidente encabece una larga caminata por el conurbano bonaerense junto a los más de 40 intendentes peronistas que aceptaron su plan de transformarse en candidatos testimoniales a primeros concejales de sus distritos. Los kirchneristas más ortodoxos se entusiasman con ese posible mega-acto, que tendría como escenario a la localidad de La Matanza, la más populosa del distrito. Otra de las posibilidades aún no confirmada es que Kirchner encabece una larga caravana de 10 o 12 horas que recorra los principales puntos del conurbano.

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