Presentaron el proyecto de 350 viviendas y la respuesta fue “totalmente afirmativa”

Así lo manifestó el jefe de Gabinete comunal, Carlos Fernández. El apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender, avaló los reparos que el Municipio puso en un primer momento. “Está el prestigio de las Madres en juego”, sostuvo. Ya están aprobadas las partidas presupuestarias.

El apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, Sergio Mauricio Schoklender, le presentó ayer al intendente, Miguel Lunghi, el proyecto de 350 viviendas sociales y obtuvo una respuesta “totalmente afirmativa” para que la iniciativa se concrete, según manifestó el jefe de Gabinete, Carlos Fernández.

El funcionario informó que el lunes llegará a esta ciudad un ingeniero perteneciente a Madres para comenzar con las cuestiones administrativas, lo que demuestra la viabilidad de un programa que intentará paliar el difícil déficit habitacional que aqueja a Tandil.

Las viviendas se repartirán en partes iguales entre los seis gremios intervinientes (UOM, Uocra, Luz y Fuerza, Suteba, Camioneros y el Sindicato de Trabajadores Municipales) y el Municipio, para que puedan acceder al plan aquellos ciudadanos que no son afiliados a ninguna organización.

La transparencia en las adjudicaciones y un porcentaje de viviendas para la sociedad de Tandil (debido a la cesión de los terrenos) eran las dos condiciones más relevantes que elevó la comuna, y fueron garantizadas ayer en el encuentro que las partes mantuvieron en la sede municipal. “Está el prestigio de las Madres en juego”, sostuvo Schoklender, ante el Ejecutivo.

Como se informara, las viviendas se emplazarían en los lotes que posee el Estado tandilense en La Movediza, donde se realizaría la primera etapa; en Vela, para lo que el Sindicato de Trabajadores Municipales ofreció terrenos de su propiedad; y en Gardey.

En el encuentro, Schoklender manifestó que las partidas presupuestarias para el proyecto ya están aprobadas por el Ejecutivo nacional, de manera que, si no surgen trabas administrativas, se podría comenzar con la construcción en 30 días, con resultados también a corto plazo, debido a la celeridad del sistema de construcción.

El déficit

habitacional

El abogado transmitió que Madres es consciente de “las necesidades que existen”, por eso, en estas primeras instancias, se habla de “un proyecto de 350 viviendas”.

Aclaró que “todo será con financiamiento del Gobierno nacional, mediante un programa de urbanización de villas y asentamientos” y que los beneficiarios estarán “en forma exclusiva entre los sectores más necesitados, por asignación del Municipio y participación de los distintos sindicatos”.

Al respecto, Schoklender manifestó que “en cada uno de los lugares del país participan organizaciones sociales, en algunos lados son gremios y en otros agrupaciones sociales y vecinales”.

En la actualidad, la Fundación Madres de Plaza de Mayo está construyendo viviendas en Misiones, Chaco, Santiago, Rosario, Río Negro, Neuquén, Mendoza, Salta y en municipios de la provincia de Buenos Aires.

El abogado nacido en Tandil informó que el Poder Ejecutivo nacional autorizó la extensión del programa para esta ciudad, aunque “siempre depende de una infinidad de detalles” que tiene que resolver el Estado tandilense.

Sobre la construcción, Schoklender insistió en que “para el Municipio no implica ni recupero ni contraparte, porque es un financiamiento cien por cien del Gobierno nacional”, pero sí “en algunos casos se requiere una cuota para el pago del terreno”.

Las viviendas

El apoderado de Madres consideró que la calidad de las edificaciones es “inmejorable, nada que ver con lo que habitualmente se construye por lo zona, a través del Plan Federal I y II”.

“Son viviendas de primera calidad, con una tecnología nueva, increíblemente dignas y, fundamentalmente, hechas a medida, sobre censo. Tendrán la cantidad de ambientes y requerimientos que cada grupo familiar necesite”, precisó.

Como se informara en la edición de la víspera, el sistema constructivo permite que, mediante capacitaciones, sean los propios beneficiarios los que edifiquen su casa. Igualmente, de no ser así, el abogado aclaró que “será prioridad que la mano de obra provenga de los sectores más excluidos”.

“Esto es una idea, un sueño. Si todo sale bien, en 30 días se podría dar inicio a la obra”, concluyó Schoklender. Hasta el momento, el proyecto va camino a concretarse.*

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