Se presentaron ocho empresas para la primera etapa del proyecto "Molino Franchino - Fábrica Cultural"

Se presentaron ocho empresas para la construcción de la primera etapa del proyecto "Molino Franchino - Fábrica Cultural" de la ciudad de Santa Fe. La obra demandará una inversión de 10. 322.797,83 pesos.
El acto de apertura de sobres, realizado en el salón Blanco de la Casa

de Gobierno, contó con la presencia del gobernador Hermes Binner; los

ministros de Innovación y Cultura, María de los Ángeles González, de

Obras Públicas y Vivienda, Hugo Storero, y de Salud, Miguel Ángel

Cappiello; y el intendente de Santa Fe, Mario Barletta; entre otras

autoridades y representantes de las empresas oferentes.

Las empresas que presentaron sus ofertas son: Pecam SA; EFE

Construcciones de Carlos A. Fierro; Tecsa SA; Construcciones

Industriales y Civiles SRL; Pedro Minervino SA; Mundo Construcciones

SA; Construcciones Confort SA; Cocyar SRL.

Luego de esta primera instancia evaluatoria, se proseguirá con la

apertura de las ofertas económicas que se convocará oportunamente.

Al referirse a la obra, el gobernador Binner dijo que "es un emblema

para la ciudad de Santa Fe, porque recupera la historia del trabajo y

de la producción a través del molino".

Más adelante, el mandatario santafesino reseñó la labor que desarrolló

el Molino Franchino y remarcó que es importante continuar con ese

proceso que "hoy significa poner en marcha esta Fabrica Cultural, la

cual va a albergar distintos oficios que van a permitir recrear la

cultura del trabajo, como una de las herramientas fundamentales que

hacen al crecimiento de nuestra sociedad".

Un sueño para la ciudad

Por su parte, la ministra González señaló que "abrir estos sobres nos

va a permitir saber quienes van a traer el plomo, el cemento y la

madera para ese sueño que es la Fábrica Cultural El Molino". Además,

sostuvo que "este es un sueño para la ciudad de Santa Fe" y que forma

parte "de una intervención urbana que las conecta con el Parque

Federal y La Redonda".

Por último, la titular de la cartera de Cultura manifestó que "no hay

innovación profunda sin memoria, no hay obra cultural interesante si

no se basa en las verdaderas reivindicaciones, recursos y luces

auténticas que la ciudad posee".

Por su parte, el ministro de Obras Públicas y Vivienda, Hugo Storero,

dijo que "este es un espacio urbano que genera muchas expectativas" y

que "durante mucho tiempo estuvo librado al abandono y la depredación".

Además, señaló que la obra es "el eslabón" del proceso que lleva

adelante la provincia para recuperar la Casa de los Gobernadores o La

Redonda, entre otros edificios históricos de la capital santafesina.

La obra "Fábrica Cultural El Molino"

La obra consiste en la recuperación edilicia y arquitectónica del

Molino Franchino –un complejo industrial harinero de principios del

siglo XX, ubicado en la manzana comprendida por las calles

Castellanos, República de Siria, bulevar Gálvez y Pedro Víttori– para

su incorporación a un sistema de parques y espacios públicos en la

ciudad de Santa Fe.

El objetivo es convertir el viejo molino en un lugar dedicado al

desarrollo de actividades didácticas y expositivas vinculadas al

diseño, especialmente industrial; un «multiespacio» destinado al

funcionamiento de una escuela de artes y oficios y a la exhibición,

tanto del producto terminado como de sus procesos de fabricación y

diseño; tal el concepto de la "fábrica cultural".

La obra fue prevista en dos etapas, superpuestas en un tiempo estimado total de veinticuatro meses. La superficie del predio es de 9.105 metros cuadrados.

La primera etapa consiste en la adecuación de un edificio existente

para el funcionamiento de talleres, aulas y dirección de la escuela.

Con un tiempo de obra estimado en doce meses, esta primera etapa

involucra el sector comprendido entre la nave principal y la calle

República de Siria.

Entre los cuerpos edilicios principales se propone la construcción de

una calle interior de 25 metros de ancho, que atraviese la manzana con

dirección norte sur, apta para la práctica de actividades masivas y

asumiendo un rol protagónico por su condición de gran espacio público.

Esta calle interior se funde con los pisos exteriores y veredas

propiciando la continuidad de la experiencia peatonal alrededor y en

el interior del complejo.

Para cubrir dicho espacio y generar un ambiente agradable y protegido

se adaptó el proyecto de "bóvedas cáscara", desarrollado en la década

del 40 por el arquitecto Amancio Williams, poniendo en valor un objeto

arquitectónico emblemático que significó uno de los puntos más altos

de la cultura arquitectónica argentina.

La segunda etapa, cuyo inicio esta previsto para mediados de este año,

involucra el desarrollo total de la nave principal y su expansión a

modo de explanada que se extiende hacia el oeste hasta la calle Pedro

Víttori y se adecua para resolver la parada de un futuro tren urbano

de baja velocidad.

El proyecto en su primera etapa

En la primera etapa se realizarán las siguientes construcciones: calle

cubierta por bóvedas cáscara, de 1.203 metros cuadrados; un espacio

público, de 1.875 metros cuadrados; y superficie en planta edificio

talleres y servicios.

En la planta baja del edificio se construirán objetos de servicios,

hall, patio, núcleo húmedo, taller y galería cubierta; en el

entrepiso, office y depósito, núcleo húmedo y administración.

En el primer piso, hall, núcleo húmedo y el taller; en el segundo,

hall, núcleo húmedo, taller y entrepiso. La superficie cubierta total

del edificio talleres y servicios es de 1.935 metros cuadrados.

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