Presentan proyecto para crear el código ambiental de Bariloche

Un grupo de funcionarios municipales, representantes del INTA, de la UNC, el DPA, Bosques de la provincia, Parques Nacionales y distintas organizaciones vecinales desandan ya el camino para elaborar el código ambiental de Bariloche.
La convocatoria fue formulada por la concejal Arabela Carreras (SUR), quien está convencida de que una herramienta de esa importancia "va a ser muy difícil de aplicar si no surge de un consenso".

Admitió que dar forma a un código ambiental "significa entrar en colisión con los intereses más poderosos de la ciudad". Por eso se propuso evitar los formatos y promover una "participación abierta" que desemboque en la redacción final.

Los riesgos que representan las distintas actividades económicas sobre el entorno natural, la inserción de la ciudad en el Parque Nacional, el tratamiento de residuos, la protección del agua, el suelo, la flora y la fauna, los ruidos, el valor del paisaje y los espacios públicos son algunos de los temas sobre los que deberá legislar la futura mega ordenanza.

Carreras dijo que se incluirá un capítulo sobre contaminación, con regulaciones claras para las actividades industriales, lavaderos, laboratorios, talleres y transporte de sustancias peligrosas.

En opinión de la concejal, el código deberá contener definiciones precisas, pero sin quedarse en lo declarativo. "Una de las claves será determinar las responsabilidades y castigos, porque es lo justamente lo que hoy no tenemos, y definir también los alcances del poder de policía municipal", explicó.

El concepto reclamado en general por las Ong es imponer la reparación y el resarcimiento por parte de los infractores y no quedarse en una simple escala de multas, que por más severa que resulte es tomada por las grandes empresas como un impuesto más.

La comisión ya conformada se dividió en sugbrupos para trabajar en la recopilación de las normativas ambientales ya existentes, la previsión de los estudios técnicos necesarios y la apertura "en el corto plazo" de consultas a la ciudadanía.

Este último plan apunta a identificar "qué áreas se perciben como más frágiles, cuáles pueden ser destinadas a cada actividad y qué prioridades de preservación definen los barilochenses".

Días atrás, a partir de la polémica surgida por el hotel Hilton, los Vecinos Autoconvocados por las Costas Libres y por la Defensa de Bahía Serena cuestionaron a "las Cámaras que viven del turismo" por no participar en las reuniones destinadas a elaborar el Código Ambiental.

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