Presentan programa para controlar delincuentes sexuales y proteger a las víctimas

Tras la seguidilla de violaciones que mantienen en vilo a la provincia durante los últimos meses, el diputado Luis Petri (ConFe) presentó ayer un proyecto de ley que crea un programa de seguimiento y control de delincuentes sexuales y de protección a las víctimas.

Según las cifras dadas a conocer por el Poder Judicial, en la provincia, se han incrementado -de 2006 a 2009- un 35 % las denuncias de abusos sexuales y, en setiembre de este año hubo 22 violaciones, mientras que en octubre se registraron 18.

Es por esto que la protección y la prevención de abusos se han tornado un reclamo social que requiere de la respuesta de los distintos estamentos del Estado.

El proyecto de ley presentado por Petri tiene tres partes fundamentales: el seguimiento y control de los delincuentes sexuales, las inhabilitaciones de los condenados por este tipo de delitos y la protección de las víctimas.

Seguimiento y control

Todo delincuente sexual que, habiendo sido condenado, se encuentre en libertad –ya sea porque está cumpliendo una condena de libertad condicional, asistida o semilibertad- debe llevar consigo un dispositivo de vigilancia electrónica de rastreo y/o posicionamiento, para saber cuál es su posición física. El mismo, debe ser inviolable; pero, en caso de que el condenado lo rompa o no lo utilice, el juez debe revocarle el beneficio, por lo que terminará de cumplir su sentencia en prisión.

En tanto, quien ya consumó su condena íntegramente, debe asistir mensualmente a la comisaría más próxima al lugar donde vive para actualizar su domicilio e informar los datos de su desenvolvimiento social. Además, en su presentación ante los uniformados estos deberán actualizar el archivo fotográfico del abusador y constatar la aparición de rasgos distintivos, como cicatrices y tatuajes. Esto se realizará durante 5 años y, en caso de que el delincuente sea reincidente, durante 10.

En el proyecto, también se prevé, tanto en el caso de las personas que hayan cumplido su condena como en el de quienes estén terminándola en libertad, que la Policía verifique periódicamente el domicilio denunciado por el delincuente y que el mismo esté utilizando la pulsera de rastreo (si no hubiere cumplido su sentencia).

Si la persona no fuera cuando le corresponde a la comisaría, tal como exige la ley, el juez debe ordenar la inmediata presentación; darle a conocer la situación a todas las fuerzas de seguridad radicadas en la provincia, librándose así la orden de detención, y publicar en los principales medios de comunicación la imagen más reciente que se tenga de la persona.

Inhabilidades

Según este proyecto de Ley ordena en su capítulo II, las personas condenadas no podrán realizar trabajos relacionados con el cuidado, la atención, enseñanza y demás servicios públicos que implican el trato directo con niños y adolescentes. Por esto, es necesario que en todo ingreso a un cargo de estas características se le exija al postulante el certificado de antecedentes penales expedido por el Registro Nacional de Reincidencia.

Protección a las víctimas

Finalmente, para no revictimizar a la víctima, la ley contemplará que se someta a las personas que hayan sido abusadas a tratamiento psicológico, médico y de contención sexual. Así, se consagrarán sus derechos al resguardo de su intimidad y a la protección de su integridad física y psicológica.

Por otro lado, se prevé la elaboración de un protocolo de actuación frente a estos delitos, el cual debe garantizar la inmediata atención medica de la victima y también coordinar la intervención de los efectores sanitarios, la Fiscalía de Instrucción, el Cuerpo Médico Forense, el Cuerpo Auxiliar Interdiciplinario y la Policía de Mendoza, para impedir la victimización secundaria.

Mediante un artículo de este proyecto de ley también se establece el procedimiento que se debe seguir para interrogar a las víctimas menores de 16 años. Las mismas, sólo serán entrevistadas por un psicólogo, en un gabinete acondicionado de acuerdo a la edad y a la etapa evolutiva del menor (en caso de que el Tribunal o las partes lo soliciten, puede utilizarse la Cámara Gesell). Para esto, se modificará el Código Procesal Penal de la Provincia.

Por otro lado, cuando el menor tenga que realizar un reconocimiento de lugares o de cosas, debe ir acompañado por un profesional y jamás puede estar presente el imputado.

Finalmente, cuando una víctima declare en juicio se podrá exigir que el acusado se retire de la sala de audiencias y tiene derecho a que le faciliten un lugar reservado durante el tiempo que permanezca en las dependencias judiciales.

De esta manera, se creará una ley integral que otorgue tanto un seguimiento de los delincuentes sexuales, quienes tienen un alto grado de reincidencia, como beneficios para las víctimas.

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