Preparando los lagares

Salvo por el granizo -en el Sur y el Este mendocinos, también en las uvas de mesa de La Chimbera, 25 de Mayo, en San Juan- que anticipa un verano duro, la semana no tuvo sobresaltos para el mercado vitivinícola.
Buenos precios de contado que se mantuvieron en la primera semana promediando los $2,26 para un litro de tinto base y $1,26 para los blancos escurridos. El mosto sulfitado tampoco mostró variaciones y cerró operaciones sin llegar al peso ($0,97), promedio, el litro. En general, en estos primeros días del 2010, se pulsó un mercado poco demandado, casi apático y con oferta retraída, con la mayoría de las bodegas tractoras preparando sus instalaciones para los días de la molienda. De todas maneras, y luego de los primeros cálculos de cosecha para el 2010 que anunciara el INV en los días previos al estrépito de fin de año, siguieron las especulaciones sobre la evolución de los próximos escenarios. Todos relativizan el "primer pronóstico" y adelantan cálculos -pesimistas unos, prudentes otros- cuando faltan alrededor de 60 días para la nueva vendimia, al menos la de las gamelas intensas. Todos saben que el clima puede cambiar la ecuación y los cálculos de viñateros y bodegueros. En el Este de Mendoza (origen del 55 % de los racimos mendocinos) y en San Juan tienen una visión más restrictiva sobre los números del INV. Insisten en que habrá menos uva que la que supone el Instituto. Sostienen que el año pasado han sufrido daños de consideración por el granizo -fundamentalmente en unas 2.500 hectáreas en el departamento de Rivadavia en el este mendocino-, por lo que el primer pronostico anunciado lo suponen "demasiado largo. "El daño fue muy grande en éste oasis y ha diezmado mucho la producción de éste año", explicó un empresario de esa zona. "Nuestra visión es que no es un 22% promedio el aumento respecto a la cosecha anterior, sino entre un 10 y un 15%, siendo muy optimistas", vaticinan.

Mientras hoy los granos están a un 50% de su proceso de maduración, los gobiernos avanzan en medidas para mitigar el impacto del clima. Además de las previsiones financieras ya anunciadas desde el Fondo de Transformación y desde el ministerio de la Producción en San Juan -cosecha y acarreo y apoyo a la compra y producción de mostos- el último fin de semana se conoció que luego del desastre que ocasionaron las tormentas en el sur de Mendoza -departamentos de San Rafael y General Alvear- el gobierno provincial decidió ampliar el Seguro Agrícola local, incluyendo los daños por el viento. Hasta ahora, el seguro agrícola preveía los daños por heladas y granizo y no incluía los notables daños que suelen hacer los vientos en la etapa de gestación del racimo. Ahora, aunque no haya precipitado granizo, el daño será contemplado como tal y recibirá la compensación de acuerdo al porcentaje de destrucción de la finca.

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