Preparan viaje de Boudou a Davos para concretar canje a bonistas

Preparan viaje de Boudou a Davos para concretar canje a bonistas
• Foro Económico Mundial se efectuará entre el 27 y el 31 de enero.

• Se sumaría Daniel Scioli a gira

El Gobierno comenzó a diagramar el viaje del ministro de Economía, Amado Boudou, al Foro Económico Mundial de Davos para plasmar allí la reapertura del canje de deuda con los holdouts.

El kirchnerismo volvería así a enviar un representante a la cumbre económica de Suiza que se realizará entre el 27 y el 31 de enero próximo, tras un año marcado por la crisis económica mundial surgida del sector financiero.

La prioridad de Economía es cerrar en Suiza las negociaciones con los holdouts -tenedores de bonos en default que rechazaron la quita propuesta en 2005-. Se trata de una deuda de u$s 28.984 millones, según las estadísticas de la Secretaría de Finanzas y el objetivo de Boudou es canjear al menos el 60%.

Además de Boudou, impulsor del regreso a los mercados internacionales, también viajaría el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, urgido de financiamiento para 2010.

El obstáculo más complicado que deberá enfrentar Boudou para desembarcar en la cumbre será Néstor Kirchner, principal detractor dentro del Gobierno de cualquier atisbo de acercamiento a los organismos multilaterales de crédito.

El restablecimiento de las relaciones con el Fondo Monetario como fuente de financiamiento, así como la presencia de Boudou en Davos, es uno de los puntos críticos de la interna presidencial entre Cristina y Néstor. Mientras la Presidente se muestra a favor de que la Argentina recupere su lugar en foros económicos internacionales, el ex presidente busca mantener un discurso crítico con el FMI y los organismos multilaterales de crédito.

Interna matrimonial

La interna del matrimonio presidencial se había disparado el pasado jueves en la previa de la sesión preparatoria de la Cámara de Diputados. Ese día Kirchner debía jurar su banca y aceptar la nueva mayoría opositora en el recinto, pero el ex presidente amotinó a todos los legisladores oficialistas en las oficinas de Eduardo Fellner para romper el acuerdo con los demás partidos por el reparto de las comisiones y las autoridades de la Cámara.

«Este es mi Gobierno, bajen ahora a dar el debate», fue la orden telefónica de Cristina de Kirchner para obligar a su esposo y al resto de los diputados a bajar al recinto.

Ahora la rebeldía del diputado Kirchner alcanza también a la negociación con los holdouts y a los preparativos del viaje de Boudou a Davos. El ex presidente llegó incluso a desautorizar al titular del Palacio de Hacienda quien había desmentido cualquier posibilidad de que el Gobierno impulsara en el Congreso una reforma a la ley de entidades financieras para no entorpecer el tramo final del proceso de canje de deuda que se concretará en Suiza.

Presencia

El Foro de Davos cuenta cada año con la presencia de la elite financiera, empresaria y económica mundial. Para los dos últimos años de mandato, la Presidente apunta a profundizar la inserción del país en los mercados de crédito externos. Para eso, la misión de Boudou será vender en Suiza el modelo argentino como uno de los que mejor superó la crisis financiera internacional en al menos dos paneles que podría compartir con CEO de los principales bancos del mundo, presidentes y ministros de Finanzas de las Naciones más desarrolladas.

Desde la llegada del kirchnerismo al poder, el único funcionario argentino que representó al país en 2005 fue el secretario de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales de Cancillería, Alfredo Chiaradía.

El viernes pasado, tras mantener una audiencia con Cristina , Boudou sostuvo hoy que «nuestra aspiración sería llegar a un 60 por ciento», que «es un buen número, pero nuestro deseo es llegar al máximo posible».

El ministro confirmó que la cartera a su cargo sigue trabajando para completar «la letra chica (de la operación) con el propósito de que la propuesta sea aceptable para los bonistas, y que sea la mejor desde el punto de vista de nuestro país».

Y añadió que «es muy probable que tengamos una propuesta que sea diferenciada en algún sentido para los tenedores individuales, que tienen pequeños montos», y otra para los tenedores institucionales, que poseen grandes montos en su poder.

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