Preparan aumentos en el precio del petróleo y habrá subas de 10% en naftas

Las provincias negocian llevar el barril hasta u$s 52 en agosto, un 14% por encima del valor actual. Petroleras aseguran que trasladarán los ajustes a los combustibles
Luego de los aumentos en la electricidad y el gas –el último fue aprobado el martes–, el Gobierno está dispuesto a recomponer los precios del petróleo de producción local, contenidos por el corset que impuso durante los últimos años el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Si se aplican las subas previstas, entre las empresas que producen combustibles –las principales son Esso, Shell, YPF y Petrobras– aseguran que los precios de las naftas y el gasoil aumentarán en promedio un 10 por ciento.

De acuerdo con las provincias productoras de crudo, la presidente Cristina Kirchner estaría dispuesta a otorgar el mes que viene un incremento de un 15% en el valor del crudo. En la gobernación neuquina –la provincia es la principal productora de petróleo de buena calidad y tiene un 22% de la oferta total– "en agosto se definirá un nuevo precio para el petróleo, en una comisión formada por equipos de Nación y de las provincias productoras".

Jorge Sapag, el gobernador de Neuquén, aseguró que "creemos que el precio de u$s 42 y u$s 47 establecido para el petróleo Escalante y Medanito (se trata de dos variedades de crudo), puede estar en u$s 47 y u$s 52".

Altos ejecutivos de las compañías refinadoras aseguraron a El Cronista que "hoy se está pagando aproximadamente u$s 45,5 el barril, por lo que si el crudo se va a u$s 52, significaría un aumento del 14,3% en la materia prima. Si el mismo incremento se aplica a todos los crudos implicaría un incremento de los productos del 10% en promedio".

El precio del petróleo explica un 70% de los costos que tienen las compañías refinadoras para producir naftas, gasoil y otros derivados. Por lo que cualquier retoque en el barril se traslada, en última instancia, al precio final. Pero no afectaría a todas las marcas por igual. Sucede que YPF y Petrobras tienen producción propia de petróleo, por lo que están más resguardadas. En cambio, Esso y Shell compran todo el crudo que procesan y trasladarían las subas casi de inmediato. Más aún si continúa la devaluación de los últimos meses.

Los futuros aumentos se sumarían a varios ajustes aplicados por las empresas en lo que va del año. En el caso de YPF, la petrolera que domina más de un 50% del mercado pero también la que registra los precios más bajos, la nafta súper en el Gran Buenos Aires se ubica en $ 3,009 por litro, un 6% por encima de los $ 2,84 que marcaba en enero, mientras que el gasoil, según números oficiales, aumentó un 16%, desde los $ 2,17 de principios de año hasta los $ 2,53 que registró en junio.

A pesar de las subas, los combustibles cuestan en el país casi un 50% menos que en Brasil.

Los anticipos de Sapag suelen cumplirse. Con buena llegada a la Presidenta, logró convencerla de que era imprescindible aumentar el precio del gas. Así, firmó este martes un acuerdo que otorga aumentos superiores a un 40 por ciento.

Antes, el gobernador –que lideró el reclamo de otras nueve provincias, entre las que se encuentran Chubut, Río Negro, y hasta la propia Santa Cruz–, le había mostrado sus números a Cristina. Entre otras cosas, le comentó que la actividad petrolera había caído un 40% desde el año pasado y que a nivel nacional corrían riesgo 3.000 empleos de un gremio combativo.

La actividad petrolera viene en baja desde 1998, cuando la extracción de crudo alcanzó su récord, con poco más de 49 millones de m3. Hasta el año pasado, la caída fue de un 25 por ciento. Pero con la crisis internacional y el control de precios en el mercado interno, las inversiones se replegaron aún más, y la extracción entre 2007 y 2008 tropezó otro 2 por ciento.

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