Las prepagas se quejan porque no podrán aumentar más de 8% las tarifas en 2010

Las empresas sostienen que de este modo les sería imposible afrontar las subas de precios solicitadas por sus prestadores, como clínicas y sanatorios
El Gobierno decidió este año no perder tiempo, y salió a marcar la cancha de entrada en su ya clásica disputa con las empresas de medicina prepaga. Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior y encargado de regir el comportamiento tarifario de estas compañías, determinó que durante todo 2010 sólo se habilitarán incrementos en las cuotas del 8 por ciento.

La particularidad de esta medida es que, al menos hasta ayer, no había surgido ninguna comunicación oficial al respecto. El único medio de comunicación utilizado fue un cable de la agencia oficial Télam.

"Ninguna empresa recibió un comunicado formal", protestaron ante El Cronista algunos empresarios del sector. Sólo se habrían producido algunos llamados informales desde la secretaría de Comercio Interior hacia las firmas, de modo de adelantarles la postura oficial.

En este punto aparecen más interferencias, ya que Télam afirma que "la dependencia oficial ya notificó a las compañías sobre esta decisión", por lo que se entiende que Moreno interpreta que el contacto entre las partes ya fue realizado.

La reacción que se produjo en las compañías ante la noticia fue una mezcla de sorpresa y estupor. "No esperábamos una cosa así; jamás tuvimos la presunción de que esto podría ocurrir. La medida es realmente una locura. ¿Cómo se supone que afrontaremos una paritaria en la que los gremios exigirán aumentos salariales de entre el 15% y el 20%? Con esta limitación será realmente imposible", se quejó una de las fuentes consultadas.

En rigor de verdad, los retoques salariales pegan a las clínicas y sanatorios, que prestan servicio a las prepagas, y que trasladan ese sobrecosto a estas últimas. Lo mismo hacen estas firmas.

Independientemente del enojo que copó ayer a todas las empresas de medicina prepaga, lo cierto es que ahora estudian cuáles serán los pasos a seguir.

Una de las variantes que se barajó (ayer los abogados de las compañías tuvieron un día por demás agitado) fue la de poner en marcha alguna herramienta judicial que les permitiera poner un freno al tope del 8% que pretende Moreno.

Sin embargo, esta iniciativa choca con el hecho de que todavía no hay nada oficial contra lo que las prepagas puedan accionar en forma legal. Las fuentes consultadas por El Cronista sostuvieron que "la vía judicial podrá ser una variante cuando tengamos una comunicación firme por parte del Gobierno".

Otras voces mostraron mayor inclinación hacia el diálogo con Guillermo Moreno, para intentar que revea los límites. Quienes no están de acuerdo con esto sostienen que poco y nada lograron durante los últimos tiempos con ese mecanismo.

Las prepagas saben que, aunque todavía no sea oficial, la limitación a los "tarifazos" llegará.

Pero, mientras tanto, la postura que adoptarán algunas empresas será la de "hacer de cuenta que no pasó nada", algo que no tendrá demasiada vida.

La información oficial precisa, también, que el Gobierno sacará a la calle un grupo de inspectores, que estará encargado de recorrer las oficinas de las compañías de medicina prepaga. Su función será la de "verificar que cumplen con lo autorizado".

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