Preocupan a Scioli las movidas de Kirchner para desgastar su gestión en la Provincia

Los últimos gestos del ex presidente tienen desconcertado al mandatario bonaerense. Después de haberlo forzado a pedirle la renuncia al ministro de Asuntos Agrarios, Emilio Monzó, Kirchner volvió a intervenir en el territorio de Scioli: se reunió en secreto con 19 intendentes de la tercera sección para hablar de gestión en el territorio bonaerense. El gobernador se enteró al día siguiente por los diarios, pero no reaccionó en público por su dependencia de los fondos nacionales.
"Estamos contentos porque nos descomprime un poco, todos formamos parte del mismo proyecto. ¿Cómo era el eslogan? ¿Cristina, Cobos y vos? Ahora es Cristina, Néstor, vos y nosotros. Estamos todos juntos." La frase, dicha con una mezcla de ironía y bronca, pertenece a uno de los hombres más cercanos a Daniel Scioli, y fue en respuesta a la reunión secreta que Néstor Kirchner mantuvo el martes con intendentes de la tercer sección electoral de la provincia de Buenos Aires.

El gobernador bonaerense se enteró de la movida al día siguiente al leer los diarios. Recién entonces se dio cuenta de que mientras él estaba en una reunión de rutina en La Plata con nueve alcaldes del interior, Kirchner en Olivos se estaba sacando una foto, después difundida por Télam, junto a los 19 intendentes que le aportaron la mayor cantidad de votos en la provincia de Buenos Aires. "Cómo querés que reaccionemos si nos enteramos por los diarios que se junta con intendentes a hablar de la gestión de la Provincia", se preguntó un ministro bonaerense ante PERFIL, interpretando el gesto de desautorización política enviado por Kirchner a Scioli.

En esa cumbre el ex presidente les dijo que no debía haber interlocutores entre ellos al momento de hablar de los problemas de los distritos. "No duden en llamarme, cualquier dificultad o pedido lo pueden hablar directamente conmigo", insistió frente a los jefes comunales el diputado nacional electo. De hecho, algunos se quedaron tras el diálogo grupal para conversar con él personalmente algunos temas puntuales de sus distritos.

Kirchner avanzó aún más y se metió con uno de los caballitos de batalla de Scioli: la lucha contra el paco. "Vamos a acabar con el flagelo del paco", era una de las frases más repetidas de Scioli durante la campaña a gobernador y que reitera en la gestión. Sin embargo, el planteo de los intendentes a Kirchner frente a la preocupación por el avance del consumo de drogas concluyó en la creación de un proyecto para combatir el consumo en el que el gobierno provincial no intervendrá.

"De acuerdo a lo que definimos con Néstor, comenzaremos ya a trabajar desde la FAM (Federación Argentina de Municipios) un proyecto de prevención y tratamiento contra las drogas para entregárselo a la Presidenta para que lo ponga en marcha", explicó un alcalde a este diario.

Scioli no niega en privado su enojo con los intendentes, quienes mantuvieron en reserva el encuentro pese a que en el entorno del primer mandatario provincial siempre resaltaron la relación que Scioli logró tener con los intendentes, diferenciándose de Felipe Solá, a quien los barones del Conurbano pasaban por encima para tener línea directa con Kirchner.

En el gobierno bonaerense tampoco entienden los movimientos de Kirchner. "Quizá busca el desgaste, aunque no sabemos por qué lo hace. Si es porque quiere que Daniel deje la gobernación en diciembre para asumir en el Congreso, ése será el punto límite. Nosotros nos quedamos acá", sostuvo un funcionario provincial.

Montoya desairó al gobernador y se unió a Massa

El ex recaudador volvió a trabajar en el territorio bonaerense de la mano de varios intendentes a los que le gusta agrupar bajo el término de "neokirchneristas", liderados por el jefe comunal de Tigre, Sergio Massa. "Pese a que no estoy directamente involucrado en la gestión, el desafío es ayudar a los municipios y mantener en operaciones uno de los pocos equipos de políticas públicas que hay en la Argentina. Los próximos dos años van a ser de una muy difícil gobernabilidad y nosotros, al mejorar la situación fiscal municipal, estaremos ayudando a la gobernabilidad", explicó el ex titular de ARBA en una entrevista con PERFIL.

Montoya se fue del gobierno bonaerense el 17 de abril porque no estaba de acuerdo con la idea de Néstor Kirchner y Daniel Scioli para ser candidato testimonial a concejal de San Isidro. Pero en las últimas semanas Scioli lo volvió a llamar para ofrecerle volver a la gestión. "La conversación en términos personales fue muy buena. Me ofreció volver, pero no pudimos avanzar. Las decisiones políticas que él ha estado tomando nos dejan espacio para seguir siendo amigos, pero reducen por ahora la posibilidad de estar en un espacio político coincidente. Yo necesito un poco más de tolerancia en la amplitud de criterios, y a él lo que le sirve es que haya un alineamiento político total con el Gobierno nacional."

Tigre, La Plata, el Partido de la Costa, San Fernando, Olavarría y Chacabuco son los municipios que ya se suscribieron al convenio ideado por Massa y Montoya, aunque el ex recaudador sostuvo que la semana pasada varios intendentes lo llamaron para sumarlo como asesor. Montoya aseguró que esta nueva tarea no debería enfadar ni a Kirchner ni a Scioli: "Yo no fui deportado, así que tengo que seguir haciendo lo que hago. Yo ayudo a municipios K y no K, ayudo al Estado a resolver problemas concretos. Deberían estar contentos de sentir que alguien está tratando de darle una mano a un municipio".

Massa comenzó a dar señales sobre sus intenciones de ser candidato a gobernador bonaerense y este espacio liderado por él y Montoya parece ser el primer paso concreto. De hecho, Montoya ya dijo en público que él apoyará la postulación del ex jefe de Gabinete. "Está clara la vocación de mantenernos dentro del justicialismo y nuestra intención es ayudar como articuladores de grupos muy distanciados dentro del peronismo", concluyó Montoya.

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