Preocupado por las encuestas, Kirchner refuerza las caminatas bonaerenses

Kirchner seguirá caminando el conurbano. Sus colaboradores dirán que el oficialismo aún tiene entre cuatro y seis puntos de ventaja sobre la oposición
Las encuestas que favorecen a uno y a otro candidato son leídas con atención en cada búnker de campaña. Néstor Kirchner recibe y analiza cada muestra que le traen sus colaboradores. Pero ayer, cuando vio publicado en la tapa de La Nación un trabajo que le daba por debajo de la lista del PJ disidente, eligió hacer silencio. Lo mismo le pidió a sus laderos. La idea es no reaccionar detrás de la publicación de ese trabajo para no dejar entrever que los números que dan a Kirchner tres puntos por debajo de Francisco de Narváez y Felipe Solá despertaron preocupación en la Quinta de Olivos.

Aunque será difícil saber si realmente esa fue la reacción del patagónico, puertas afuera la estrategia se basará en dejar correr las primeras horas con los candidatos del Acuerdo Cívico y Social como protagonistas de las quejas públicas por esos números, y luego, sí, empezar a dejar trascender la opinión oficial. Así, se podrá escuchar a alguno de los funcionarios o espadas kirchneristas diciendo por radio que la encuesta de la consultora Poliarquía "carece de credibilidad y profesionalismo".

Recién a última hora de anoche se escuchó la primera voz del oficialismo. Fue la del gobernador y segundo candidato a diputado nacional en la lista del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, quien aseguró que "algunos quieren instalar una polarización y no es tal". La frase apuntó a difundir que la finalidad de la encuesta, según el kirchnerismo, es plantear una pelea directa entre los candidatos de extracción justicialista.

En las próximas horas se escuchará a otras referentes K que, palabras más palabras menos, seguirán la línea argumentativa de Scioli. Incluso, desde la Casa Rosada, no descartaron que el propio Kirchner dedique desde algún atril bonaerense en los que se lo verá esta semana una de sus típicas ironías de campaña.

"No es para preocuparse. Es muy poco seria la encuesta y se trata de una operación", le dijo a este diario un integrante del equipo de campaña del kirchnerismo, mostrando la línea que ya se comenzó a conocer.

La fuente, que conoce al detalle los datos de las últimas encuestas que encargó el ex presidente, subió la apuesta: "No digo que estamos sacando 10 puntos de ventaja, pero en ninguna estamos debajo de la oposición". Los trabajos que están en poder del titular del PJ le dan una ventaja de entre cuatro y siete puntos, dependiendo de la consultora.

De la misma manera, un funcionario de la Casa de Gobierno que forma parte del equipo de la campaña K fue tajante: "No sé cuáles serán los números del 28, pero la foto hoy por hoy es con Kirchner ganador y el PJ disidente segundos".

A pesar de hacer lo posible por dejarse ver despreocupados y en un clima triunfalista, los dardos kirchneristas apuntarán a desinflar los datos de la encuesta que mostró la polarización entre los dos sectores del peronismo.

Mientras tanto, Kirchner dio la orden de no modificar la estrategia de campaña: se reforzarán las caminatas del ex presidente por cuanto localidad o barrio del conurbano bonaerense pueda, y seguirá haciendo actos en lugares medianos y pequeños, ya que el único gran evento que está programado hasta el momento es el cierre de la campaña bonaerense en el Mercado Central, otra de las cábalas kirchneristas, ya que allí también hizo su última presentación antes de ir a las urnas el propio Kirchner en 2003, y Cristina Fernández en 2005 y 2007.

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