Preocupada por la falta de señales, Cristina espera hablar con Obama

Las llamadas del presidente de EEUU a Lula y Bachelet inquietaron al Gobierno.
El diálogo telefónico entre los presidentes Barack Obama y Michelle Bachelet de este último viernes, durante el cual analizaron la crisis financiera internacional, representó el último baldazo de agua fría para el Gobierno, que se encuentra en plena política de coqueteo para lograr un encuentro, en principio telefónico, entre el estadounidense y la presidenta Kirchner.

Es lo que desean en la Rosada desde que Obama fue electo, en noviembre pasado, momento en que Cristina conversó con él, lo felicitó e invitó a la Argentina. Pero hasta ayer no hubo más señales desde Washington. Y eso inquieta al oficialismo, sobre todo porque el nuevo presidente de EEUU conversó en la región no sólo con su colega chilena.

Primero lo hizo con el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva -a quien le propuso trabajar por la estabilidad regional-, con el colombiano Álvaro Uribe, y hasta con el boliviano Evo Morales. Para colmo, Bachelet habló con la nueva secretaria de Estado, Hillary Clinton, en quien Cristina buscó un espejo político cuando ambas eran senadoras y la demócrata aspiraba a la Presidencia.

Preocupación oficial

De ello y también del viaje a España hablaron el viernes Cristina, el canciller Jorge Taiana y el embajador Héctor Timerman.

Pero la sola mención de que se gestiona un contacto Cristina-Obama parece irritar a funcionarios y diplomáticos porque aún no hay datos concretos. Esperan a que ello ocurra sin movidas mediáticas sobre un tema más que sensible, teniendo en cuenta que la relación marcha a los tumbos.

En el Gobierno consideraron “inoportunos” los dichos del embajador Earl Wayne, quien ante el ministro de Justicia insistió con que la Argentina es para su país un “socio muy importante en el Cono Sur y en todo el continente”. Esta vez parafraseó a Obama. Pero como lo dijo un día después de la llamada de Obama a Lula -la que despertó celos en Balcarce 50-, la consideraron “innecesaria” y para “abrir el paraguas”.

Un cambio

A la búsqueda de un giro en la relación marcada por el malestar entre los Kirchner y George W. Bush, Cristina se ha esforzado en elogios para con Obama, a quien observa como la encarnación del “cambio”.

Ambos se verán por primera vez a principios de abril, en Londres, durante la reunión del G-20, en la que el país hoy ocupa un lugar secundario. Volverán a verse también a mediados de ese mes, en la Cumbre de las Américas, de Trinidad y Tobago, en pleno Caribe.

Desde el equipo del demócrata aún nadie ha hablado. Se desconoce en público su opinión sobre el viaje de la Presidenta a Cuba y Venezuela -los temas críticos en la región, según Washington- justo cuando Obama asumía.

Tampoco han dicho qué piensan de los varios conflictos, como el caso Antonini Wilson. En cambio, los republicanos siempre sostuvieron que en EEUU hay políticas de Estado que exceden a los gobiernos de turno. CC

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