Preocupaciones por heladas, precios y stocks de vinos

"Nos falta recorrer el camino más largo y estamos con la nafta justa. Cualquier inconveniente, nos deja fuera de algún mercado". Así grafican los observadores lo que está pasando en la producción y la industria. Es que miran con temores hacia la próxima cosecha, cuando el clima vuelve a amenazar ahora desde las heladas inminentes y luego con el granizo imprevisible. La semana vitivinícola estuvo marcada por dos temas complejos. Por una lado, la preocupación de como y cuanto va a golpear la helada temprana, principalmente en las uvas blancas de gestación tempranera.
Hay temor en los productores en que las madrugadas congeladas de los primeros días de octubre causen un daño irreversible. Por otro lado, por los factores conocidos, sigue estando muy presente la idea de que la próxima cosecha será de precios presionados y muy altos. La "elasticidad de la demanda" que según los observadores ya llegó a su punto máximo de estiramiento en materia de precios, sostienen que en algún momento, el impacto de ese incremento límite se va a reflejar en los despachos, por cierto traducción de la conducta del consumidor en las góndolas y las exportaciones.

Asimismo, ya han comenzado los cruces entre algunos actores sobre estos temas claves. Se imputan unos a otros. Unos acusan a una estructura oligopólica del sector trasladista y afirman que siguen presionando sobre el mercado, llevándolo, dicen, a un punto complejo que después no tiene marcha atrás. Del otro lado, argumentan que la falta de stock de los fraccionadores -también de alta concentración de demanda en 3 ó 4 empresas- se debe a un problema financiero mientras que la retención de vinos por parte de los pequeños y medianos tenedores "forma parte de las reglas del mercado".

A esto se suma que algunas empresas trasladistas-fraccionadoras que normalmente estaban en el traslado, hoy están fraccionando su propio producto.

"Para quien conoce la industria vitivinícola la situación es comprensible. Una merma promedio general de la cosecha 2009 de 25%, más una afectación en los volúmenes de uva en variedades tintas sumado a un arrastre de stock de vino ajustados (situación buscada mediante medidas regulatorias), se ha traducido en un incremento de los precios, consecuencia de la ecuación oferta-demanda. No es aceptable que sólo se invoque dicha ecuación para justificar la baja en los precios, por eso, no hay que cargar las tintas ni sobre la política de stock de los fraccionadores ni de los tenedores de vino", explicaban la semana pasada algunos dirigentes del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este mendocino.

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Si lo comprometido el viernes en la Rosada finalmente se concreta en hechos, el próximo jueves la COVIAR y los respectivos gobiernos provinciales de las provincias productoras, lanzarían en San Juan formalmente la ejecución del ambicioso programa de integración de pequeños viñateros a las bodegas -empacadoras o secaderos- a las que habitualmente entregan sus uvas, sobre la base de contratos grupales de 10 años. Es que la gestión de los directivos de la Corporación y la sombrilla política de Gioja pudieron conseguir las aprobaciones y las firmas necesarias de Carlos Cheppi -antes de hacer sus valijas- y de la ministra Débora Giorgi, para que todo el paquete de gestión esté en el escritorio de liquidaciones del BID, que aporta un crédito de 50 millones de dólares a bajas tasas para este plan modelo.

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