Preocupación por los superpoderes del intendente

El presupuesto aprobado el miércoles incluyó un articulado que autoriza al Ejecutivo a varios movimientos en los que antes era necesaria la aprobación del Concejo Deliberante. Polémica
Ya aprobado el presupuesto comunal para el próximo año -unos 428 millones de pesos- crece la preocupación por los superpoderes que cuenta Pablo Bruera para mover fondos, y crear y suprimir organismos.

Esta práctica ya se utilizaba en años alakistas, pero en el comienzo de esta gestión se ha potencializado.

¿Qué son los superpoderes? En realidad son modificaciones a la ordenanza permanente de Presupuesto (nº 7.394). Significa que ante la crisis los departamentos ejecutivos puedan modificar los presupuestos en algunas partidas que tuvieran dificultades.

Esto, con los años, se transformó en un mecanismo que les permite a los municipios no sólo cambiar algunas partidas en situaciones de emergencia sino también comenzar a crear los llamados fondos especiales que le permiten utilizar los recursos destinados a otras áreas.

Durante los años del alakismo, los recursos afectados por Contribución Especial por Pavimento, los aportes financieros realizados por el Fondo del Conurbano bonaerense, los recursos afectados por Contribución por Mejoras van directamente a atender las erogaciones del llamado Fondo de Inversión para Infraestructura e Intervenciones Urbanas.

De esta manera, los aportes que realizan los vecinos a determinados destinos específicos quedan mezclados en un fondo mayor que el Ejecutivo dispone como quiere.

“La actual gestión no sólo no modificó esta ordenanza que data de los años alakistas, sino que le agregó el artículo 12”, dijo a Hoy el concejal Oscar

Negrelli.

¿Qué dice este artículo? “Autorizar al Departamento Ejecutivo a incorporar, reemplazar o suprimir programas y/o secretarías a fin de posibilitar la disposición a los objetivos planteados por la administración en los casos que se considere adecuado”, dice el texto. “Ni siquiera habla de casos de emergencia o de financiamiento”, alertó Negrelli.

El bloque del Frente para la Victoria calificó esta estrategia como un “exceso de atribuciones”. Desde esa bancada rechazaron los superpoderes para que el intendente de La Plata pueda manejar a su antojo los recursos públicos y agregaron que “nunca un intendente de nuestra ciudad tuvo esta facultad tan antidemocrática”.

“De nada sirve haber aprobado un plan de gastos e inversiones para el año 2009, si Bruera después puede suprimir partidas, eliminar programas, en definitiva usar más de 420 millones a su antojo”, se quejó un concejal opositor al salir del recinto.

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