Preocupación por los sueldos

Preocupación por los sueldos
La Provincia aún no depositó las retenciones por cuotas sindicales y de obra social que realizó en los últimos haberes de sus trabajadores. La situación es consecuencia de un desfinanciamiento que hace temer por el pago en término de los salarios.
A lo largo de los últimos meses se han sucedido numerosos hechos -palpables y testimoniales- que hablan muy a las claras sobre las dificultades financieras entre las que intenta hacer pie la provincia de Buenos Aires. Uno de ellos es el pago con bonos a los proveedores del Estado, y otro, el atraso recurrente en el pago a las entidades médicas y farmacéuticas que brindan servicios a través del IOMA. Lejos de solucionarse, el desfinanciamiento se agravó y la prueba está en que hasta la tarde de ayer la administración Scioli no les había depositado a los gremios las retenciones que realizó en los últimos sueldos de sus trabajadores.

La situación es delicada por donde se la aborde. Veamos: el Estado se ha quedado con dinero que no es suyo -sino de sus empleados- y ha incurrido en una irregularidad que de ninguna manera se agota en lo administrativo. A partir de esa acción, ha puesto en aprietos a las obras sociales sindicales y ha sembrado otro escollo en un sistema sanitario que no es precisamente saludable. Hay más: el ahogo financiero de esta Provincia que no le reclama al Gobierno kirchnerista el dinero que le corresponde en concepto de coparticipación federal acaba de desatar una serie de rumores sobre eventuales dificultades para afrontar el pago de los haberes correspondientes al mes en curso.

El presidente del Instituto de Previsión Social, Javier Mazza, ya ha dicho que los jubilados y pensionados comenzarán a cobrar el 28 del corriente. Pero los gremios han expresado su preocupación por la posibilidad -muy cierta- de que no haya fondos para el pago de los haberes en tiempo y forma, con todo lo que eso significaría para una ciudad en la que más del 70% de sus habitantes trabajan o dependen, de algún u otro modo, del Estado.

Nada es casual ni nace por generación espontánea. Por el contrario, los años de desaciertos han colocado a la Provincia ante una serie de nubarrones que amenazan con formar una tormenta perfecta. Repasemos: tiene una deuda de $ 850 millones con proveedores a los que les pagará en bonos; padece un déficit primario de $ 5.387 millones y se le conocen materias pendientes en educación, salud, inclusión social y actualización salarial.

¿Todo en orden?

Tanto en el ministerio de Economía bonaerense como en otros organismos del Estado aseguraron ayer que no habrá atrasos salariales, pero dudaron y recurrieron a la evasiva cuando se los consultó sobre las deudas con los gremios y sus mutuales. Agentes de esa cartera han dicho que los cheques destinados al pago de las retenciones estarían listos, pero no podrían depositarlos por la falta de fondos para su liquidación. A diferencia de ellos, los funcionarios se hicieron los distraídos y trataron de patearla para adelante.

"A nosotros nos han dicho que está todo en orden; que las retenciones están depositadas y que tanto el pago de las jubilaciones como el de los sueldos está absolutamente garantizado", dijo a Hoy uno de los funcionarios que dialogan a diario con el ministro de Trabajo, Oscar Cuartango. Pero hasta ayer los fondos no habían sido acreditados.

Los dirigentes sindicales ya han expresado su preocupación por la falta de respuestas oficiales, y comenzaron a evaluar la forma en la que moverán sus piezas en el complejo tablero de las estrategias. Su preocupación central radica en la frágil economía bonaerense frente a la amenaza de tormenta.

La Provincia parece tirar manotazos de ahogado en las aguas de la crisis y la pregunta es: ¿por qué? Según el economista Claudio Lozano, su capacidad de pago "depende de la capacidad financiera del Gobierno nacional", debido a que tiene "una participación en la distribución de los recursos por debajo de lo que debería recibir".

En ese contexto, la retención del dinero de los gremios, la utilización de los fondos de los jubilados y la deuda con los proveedores "son mecanismos con los que se cubre el rojo", dijo a Hoy el diputado nacional por Proyecto Sur, y agregó que "eso es apropiarse indebidamente de los recursos".

Por su parte, el diputado bonaerense Jaime Linares (presidente del bloque del GEN) dijo que tanto el país como la Provincia evidencian dificultades muy grandes para la ejecución del presupuesto, que obviamente incluye a los sueldos de los trabajadores de la administración pública. "La provincia de Buenos Aires tiene serios problemas para acceder al crédito", resumió el ex intendente de Bahía Blanca.

En tanto, el senador por la Coalición Cívica-ARI Fernando López Villa consideró que "desde fin de año esto está muy mal y hasta último momento el gobernador depende de la Nación para pagar los salarios". Agregó que el gasto se ha incrementado y la recaudación no fue la que había previsto el ministerio de Economía.

Este enero se ha caracterizado por la inestabilidad climática. Sólo resta esperar, que comience a mejorar el tiempo y se disipen las amenazas.

En Foco

La tormenta perfecta

Los elementos que producen una tormenta perfecta están al acecho. El gobernador Scioli sabe que la Presidenta no va a permitir que el rojo de la Provincia decante en el no pago de los sueldos, por todo lo que eso significaría en el contexto político, social e institucional que nos toca vivir. Pero se trata de un juego peligroso, ya que la mandataria ha demostrado que puede cambiar las reglas a último momento. Es que, al no tener ideas claras, comente demasiados errores, como los que evidenció a lo largo de las últimas semanas.

Scioli conserva buena parte de aquel 50% de votos que le permitió ganar las elecciones. Pero debe estar atento a la tormenta que ha comenzado a formarse, para tomar todos los recaudos del caso y evitar un final como el de la aterradora película.

Más de 40 millones de pesos

Hasta ayer, el gobierno provincial no había depositado el dinero correspondiente a las retenciones que hace a los trabajadores por la cuota gremial y los coseguros de las mutuales. Según estimaron fuentes gremiales, el monto asciende a más de 40 millones de pesos. Además, advirtieron que en caso de que el pago no se concrete, el lunes próximo iniciarán acciones judiciales contra los funcionarios responsables.

Esa suma que la Provincia no abona es vital para los gremios que necesitan cubrir los costos de empleados, proveedores y otros gastos de funcionamiento. La falta de cumplimiento en ese pago no es el único atraso que presenta actualmente el gobierno bonaerense. Sin embargo, esta falta es muy grave porque "la Provincia se está quedando con dinero que no es suyo sino de los trabajadores que eligieron un sindicato para que los represente y aportan a un coseguro", coinciden representantes de varios gremios de estatales consultados por Hoy.

Uno de los motivos por los que el Estado se queda con ese dinero es la necesidad de cumplir en término con los sueldos de los cerca de 600 mil empleados públicos que tiene la Provincia. En otras palabras, se está financiando con dinero de los trabajadores para poder pagarles sus propios sueldos. Un hecho insólito, al que es muy difícil encontrarle antecedentes.

La magnitud del dinero que está en juego es significativa: se calcula que, en promedio, una persona que trabaja en la administración pública con un régimen de 30 horas semanales aporta aproximadamente 120 pesos por mes en concepto de cuota sindical y obra social.

Los aportes varían de acuerdo al gremio. La cuota del coseguro gremial es de entre 3 y 5 por ciento, mientras que la cuota gremial ronda entre el 2 y el 3 por ciento.

El pago a los sindicatos generalmente se realiza luego de las 72 horas posteriores a la liquidación de los sueldos, aunque las fechas de pago difieren de acuerdo a cada organismo estatal bonaerense. Sin embargo, este mes la Provincia tiene un atraso que los gremialistas consideraron "preocupante".

La última vez que se había registrado una situación similar fue durante los años de la crisis económica que sufrió el país entre 2000 y 2001, cuando llegó a haber un atrasado de hasta tres meses en el pago de las retenciones sindicales.

Los números de la Provincia

è Gasto total previsto para 2010: $ 65.860 millones

è Necesidad total de financiamiento para 2010: $ 10.716 millones

è Déficit primario:

$ 5.387 millones

è Deuda acumulada de la Provincia: $ 46.000 millones

è Recaudación 2009:

$ 21.000 millones

è Deuda de 2009 con los proveedores que pagará con bonos: $ 850 millones

è Aporte de la Provincia al PBI nacional: 36%

è Porcentaje que recibe de coparticipación federal: 11%

"La situación va a ser cada vez más crítica"

"Actualmente, el 70 por ciento del total del rojo de las provincias, que es de unos 12 mil millones de pesos, pertenece a la provincia de Buenos Aires", dijo a Hoy el diputado nacional por Proyecto Sur Claudio Lozano.

El legislador opositor atribuyó este desfinanciamiento de la Provincia a dos situaciones: la poca participación que tiene la Provincia en la distribución de los recursos de parte del Gobierno nacional, a pesar de ser la que más aporta, y "una estrategia recaudatoria que ha sido poco aprovechada", completó. En ese sentido, Lozano consideró que "hubo estrategias mediáticas de recaudación pero en la práctica no se avanzó sobre las grandes riquezas".

En relación a la retención del dinero de los gremios, la utilización de los fondos de los jubilados y la deuda con los proveedores, opinó que el gobierno provincial "echa mano en los fondos de los sectores que pueden ejercer menos presión". Y sostuvo que lo que hace el Estado bonaerense es "apropiarse indebidamente de los recursos de los trabajadores".

"Estamos en un año en el que la situación va a ser cada vez más crítica porque las provincias van a tener que recurrir al Estado nacional, que está cada vez más apretado para poder girarles recursos", agregó el representante de Proyecto Sur.

"En lugar de mejorar, la situación se va complejizando cada vez más porque el gobierno provincial descarga la responsabilidad en el sistema financiero nacional y en los mecanismos mencionados antes con los que se va refinanciando los vencimientos", finalizó.

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