Más preocupación en el sector privado por el avance del Estado sobre las empresas

Tras la intervención de Autopistas del Sol, el Gobierno respondió al malestar empresario con amenazas de estatizaciones. AEA pidió al Ejecutivo que se corra de las compañías
La relación entre el Gobierno y los grupos empresarios más importantes del país parece no tener vuelta atrás. El Poder Ejecutivo intentó demostrar que, incluso con la debilidad política que significa haber perdido la mayoría en el Congreso, no permitirá que las cámaras empresarias se alejen gratuitamente del halo kirchnerista y amenazó con estatizar a aquellas empresas de servicios públicos que inclumplan con los contratos, luego de haber avanzado sobre TGN, Papel Prensa, Autopistas del Sol y Metrogas en las últimas semanas. Y el empresariado, otra vez, expresó su preocupación por el creciente avance del Estado sobre el sector privado.

Autopistas del Sol comunicó el viernes a la Bolsa que irá a la Justicia a pedir la nulidad de la intervención del Gobierno en la compañía luego de haberse declarado en default. Profundizó el enfrentamiento con el Ejecutivo, que desembarcó en la administración de la empresa el 23 de noviembre último.

La respuesta del ministro de Planificación, Julio de Vido, no se hizo esperar. "Si no cumplen con sus contratos no nos temblará la mano para reestatizarlas", amenazó según consigna el portal oficial de noticias Prensa Argentina. En un reportaje con el diario Página/12, De Vido fue más allá: "Si alguna de estas empresas tiene un incumplimiento flagrante de los contratos de concesión, se cancelará el contrato. No nos va a templar el pulso para rescindir los contratos que haya que rescindir y retomar el Estado la condición de los negocios, que en el fondo son de él".

El avance sobre Autopistas del Sol se suma a la amenaza de intervención en Metrogas y a los enfrentamientos con el sector privado por la compañía mixta Papel Prensa y la intención del secretario de Comercio Guillermo Moreno de controlar el negocio del papel comercial, en favor de la estatizada Massuh. Y profundiza la preocupación de las cúpulas empresarias. El fin de semana, el director ejecutivo y próximo presidente de la Asociación de Empresas Argentinas (AEA), Jaime Campos, emitió duras declaraciones sobre el avance estatal, que "conspira contra sus ganas de producir", en alusión al sector privado.

Campos enumeró las intervenciones de la Oficina Nacional de Control del Comercio Agropecuario (Oncca) en el sector primario, las "múltiples restricciones a las exportaciones" y a los "controles de precios en una variedad muy amplia de ámbitos y que en muchos casos hacen agua por todos lados". Se refirió a "tarifas no actualizadas que terminan implicando que el Estado controle indirectamente a las empresas de servicios públicos y a las generadoras de energías" y a "proveedores que necesitan subsidios". Y también a las "intervenciones en empresas (Transener, Metrogas y Ausol)" y a "desembarcos en directorios" luego del fin de las AFJP.

Expresó así las críticas que se acrecientan en los últimos meses y que se plasmaron la semana pasada en la Conferencia Anual Industrial de la UIA. Allí, ante la ausencia de funcionarios, los industriales, las entidades agropecuarias, representantes de la AEA y los CEOs de Techint y Arcor, Paolo Rocca y Luis Pagani, suscribieron con su presencia un reclamo de mayor libertad empresaria, avalado por dirigentes de la oposición como el ex presidente Eduardo Duhalde y el ex ministro de Economía Roberto Lavagna.

La pelea entre el Gobierno y el sector privado podría continuar en el plano financiero, si es que el Ejecutivo avanza con la reforma de la ley de entidades financieras, como adelantó el diputado electo Néstor Kirchner. Eso erosionó la relación con los banqueros, según una encuesta de KPMG (ver F&M), en momentos en que la Argentina pretende volver al mercado a buscar fondos.

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