Preocupación por la falta de alimentos y agua

Personal de la ONU llevó anoche suministros a la sede diplomática
TEGUCIGALPA.- El corte de las líneas telefónicas y la posibilidad de que falten alimentos se convirtieron ayer en la principal preocupación de la embajada brasileña en Tegucigalpa, que desde anteayer alberga al destituido presidente de Honduras, Manuel Zelaya.

Zelaya pasó el día acompañado por 300 personas, de las cuales unas 140 pasaron la noche en la embajada. Personal de la ONU llevó alimentos y agua a la sede diplomática brasileña, que había comenzado a quedarse sin suministros anteayer.

El número de visitantes aumentó ayer al amanecer, luego de que militares y policías hondureños rodearon la embajada y expulsaron a miles de manifestantes. Varias decenas de ellos lograron entrar en la delegación diplomática de Brasil, lo que agudizó la escasez de alimentos y agua potable.

Francisco Catunda Rezende, el encargado de negocios de la embajada, declaró que anoche finalmente se habían restablecido los servicios de energía eléctrica y el suministro de agua, cortados supuestamente por órdenes del régimen de facto de Roberto Micheletti, para forzar la salida de Zelaya.

"La embajada está virtualmente cerrada. No había luz, ahora ya se restableció, los teléfonos están cortados. Sólo podemos usar los móviles. En cuanto a la alimentación, la situación hoy [por ayer] es más difícil", dijo Catunda Rezende.

"Anteanoche pudimos comprarnos unas pizzas, que fueron entregadas a una vecina de la calle de atrás y que solidariamente nos las entregó a través de un muro", dijo.

Y agregó: "Además, mi mujer, que estaba ayer acá, logró irse a casa y envió un bulto con agua mineral, leche y algunas cosas".

Pero conseguir alimentos se hace cada vez más difícil, debido al toque de queda que el gobierno extendió anoche nuevamente. Por esta razón, unas simples galletas o un vaso de agua son un lujo. Lo último que comieron los periodistas que permanecen en la sede diplomática fue el desayuno de anteayer.

"No dejan entrar a la Cruz Roja, porque a través de ellos podemos traer comida", relató el sacerdote Andrés Tamayo.

"La idea, incluso del propio presidente Manuel Zelaya, es que una buena parte de las personas que están dentro de la embajada la abandonen, porque en una situación crítica como ésta es mejor tener a menos gente", dijo Catunda Rezende.

"Hoy [por ayer] hubo toque de queda durante todo el día, no hay comercios abiertos, no hay bancos y el edificio está virtualmente rodeado. Estamos en una situación algo delicada", admitió el diplomático brasileño.

Ante la gravedad de la situación, el personal diplomático estadounidense en Tegucigalpa buscaba cómo ayudar a la embajada brasileña, declaró ayer el vocero del Departamento de Estado, Ian Kelly.

"Estamos al corriente de la situación. Nuestra embajada en Tegucigalpa está en contacto con la sede diplomática brasileña", dijo.

"Y estamos discutiendo qué clase de ayuda podemos suministrar. Es una situación muy sensible, no quiero dar detalles acerca del tipo de ayuda que estamos negociando", explicó el funcionario, e instó al gobierno de facto hondureño a respetar la sede diplomática.

La embajada estadounidense está cerrada, pero su personal "sigue muy activo para intentar calmar la situación", dijo Kelly, que confirmó que la embajada brasileña de Tegucigalpa sufrió cortes en el suministro de agua y de electricidad.

Agencias AFP y DPA

Multan al avión que llevó a Zelaya

* Las autoridades del aeropuerto de San Salvador revelaron que el domingo un avión militar venezolano procedente de Nicaragua pidió autorización para aterrizar, pero éste no fue concedido. No obstante, la nave aterrizó y de ella descendió Manuel Zelaya, quien era esperado por dirigentes del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). Por aterrizar sin autorización, se le impuso una multa de 30.000 dólares.

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