Preocupación por la extracción de áridos

 Preocupación por la extracción de áridos
Entre el ruido y el polvo, familias afectadas preguntan si hubo estudios de impacto ambiental.

En una nota dirigida a la intendencia de Vaqueros con una importante cantidad de firmas, vecinos de esa localidad manifestaron su malestar y preocupación por la instalación de una planta de áridos que tiene a maltraer a familias de la zona con fuertes movimientos de máquinas y camiones, ruidos ensordecedores, nubes de polvo sobre sus viviendas y un desalentador paisaje en la costanera que congrega a miles de personas en las jornadas veraniegas.

La planta procesadora de áridos, que los vecinos reclaman erradicar de ese sector urbanizado, pertenece a la empresa INCOVI y fue emplazada en la intersección de la avenida Costanera y calle Los Alamos, a pocos metros de viviendas familiares, y en un área donde semanas atrás había árboles que se prestaban para consolidar espacios recreativos en beneficio del turismo de Vaqueros y en la que hoy sólo se ve aridez sobre suelos desnudos.

"De la noche a la mañana nuestras vidas se convirtieron en un infierno", denunció una vecina de calle Los Alamos, que se permitió dudar de la existencia de un estudio de impacto ambiental y social previo a la autorización del emprendimiento. En tal sentido, en la nota a la intendencia, familias afectadas expresaron su malestar por los inconvenientes que ya están sufriendo en carne propia, sus temores por otros impactos negativos que temen venir y su disconformidad por la autorización, que juzgaron "unilateral", de este emprendimiento.

Piedras por sombras

Entre los inconvenientes expuestos en su nota de reclamo, los vecinos destacaron "la deforestación de árboles nativos y la degradación del río debido a la extracción de áridos", que a su entender afectaría las defensas naturales del curso hídrico e incrementaría los riesgos de desbordes en la época de crecida. Advirtieron, en este sentido, que en el sector donde se instaló de la planta de áridos "la biodiversidad del paisaje fue reemplazada por un panorama de polvo y piedras".

A la par, subrayaron que "la paz y la tranquilidad que reinaban en este lugar fueron alterados por ruidos molestos y ensordecedores de los grandes camiones y maquinarias que circulan en forma constante por la zona".

Del mismo modo, denunciaron que "el levantamiento de polvo daña nuestra salud", además de percudir las paredes y el interior de sus hogares.

Tránsito pesado

Por otra parte, manifestaron que el tránsito permanente de pesados equipos por esos sectores urbanizados de Vaqueros "podría deteriorar las redes de gas natural y agua potable, el pavimento y la estructura del puente de acceso al pueblo. Amenaza, también, la seguridad de los niños que viven en la zona", advirtieron.

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