Preocupación de los Carro por salud de D.

El martes, el matrimonio Eduardo y Mirta Carro se enteró que la jueza María del Carmen García había dispuesto, haciendo lugar a una medida cautelar presentada por el abogado Jorge Dosio, que la menor D. volviera a la casa de quienes la criaron desde que tenía 20 días de edad.
La medida es efectiva hasta tanto se resuelva el expediente de la guarda preadoptiva, lapso en el que Eduardo Carro y Mirta Maidana deberán comenzar con una terapia familiar y reconstruir así el vínculo con la niña que se resintió seriamente durante el tiempo que estuvieron alejados.

Pero la felicidad del reencuentro se vio opacada por el estado de salud de D. "Estamos muy felices por tenerla a la nena otra vez, pero estamos muy preocupados por su estado nervioso, de agresividad. Vamos a ubicar a su médico de cabecera para hacerle un análisis urgente; sospechamos que la nena ha sido medicada con algo, pero no lo sabemos con certeza porque nadie nos comunicó nada", le dijo Mirta Carro a LA ARENA.

"Está muy nerviosa, constantemente me dice "mamita, no me dejes, y tiene como ataques, se revuelca por el piso. El martes tuvo dos ataques, el miércoles otro a la hora de la siesta y uno muy fuerte antes de la cena, gritaba de tal forma que se la podía escuchar en toda la cuadra".

Ayer, a la madrugada, D. sufrió un nuevo ataque "y pedía a los gritos que viniera la abuela, y cuando llegó recién se tranquilizó un poco", agregó.

Mirta recalcó que "durante todo el tiempo que estuvo con nosotros nunca tuvo problemas, salvo las convulsiones por las cuales es tratada. Me la devolvieron muy mal, no saben el daño que le han hecho".

"La nena quiere estar con nosotros. En la Nochebuena éramos unos poquitos en casa y para este mediodía esperamos a mis hijas, porque D. nos pide que estén ellas, pero dice que solamente quiere estar con el grupo familiar, a tal punto que muchos vecinos se acercaron a saludarla y a llevarle regalos, y los echaba porque quería estar con el núcleo íntimo de la familia".

Comentá la nota