Preocupación por el avance de la recesión en las grandes potencias

PARIS.- La economía mundial parece haber entrado en una fase de retracción de enormes proporciones, según se desprende de la entrada oficial en recesión de Alemania, ayer; los peores resultados de la producción industrial china en siete años, y las alarmistas previsiones sobre crecimiento y desempleo en los 30 países más desarrollados del planeta.
La economía alemana volvió a caer; temen una ola de desempleo en 2009

La recesión parece extenderse a todo el mundo industrializado, según datos publicados ayer por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), que también pronostica una ola de desempleo para 2009. La entidad, con sede en París, redujo sus previsiones de crecimiento en 2008 para Estados Unidos, Japón y la eurozona, y anunció una recesión de 0,3% en 2009 para el conjunto de países industrializados.

Alemania, primera potencia económica de Europa y tercera del mundo, confirmó esa tendencia al entrar ayer oficialmente en recesión y anunciar que su producto bruto interno (PBI) retrocedió 0,5% en el tercer trimestre, después de una contracción de 0,4% en el segundo.

Esta es la primera vez desde 2003 que la economía alemana se contrae durante dos trimestres consecutivos.

El informe de la OCDE coincide con las recientes previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que pronosticó una contracción de la misma magnitud, con un sensible aumento de la desocupación y de los déficit.

Otra predicción igualmente pesimista fue formulada por John Thain, presidente de Merrill Lynch, cuando afirmó que "la economía global está entrando en una parálisis comparable a la Gran Depresión".

"Esto no se parece a 1987, a 1998 ni a 2001. La contracción es mucho mayor. Hay que remontarse a 1929 para ver una recesión como la actual", sostuvo.

Holger Schmieding, economista del Bank of America, dijo que Alemania y los otros 14 países de la eurozona "deben prepararse para una grave recesión". Agregó que "será, probablemente, la peor desde 1992-1993", cuando Europa padeció una seria retracción del crecimiento.

La desaceleración de la zona euro quedará oficializada hoy con la publicación de las primeras estimaciones de su PBI. Se calcula que se anunciará un repliegue global de 0,2% en el segundo trimestre.

Es la primera vez desde la creación del Banco Central Europeo (BCE), hace diez años, que las economías de los 15 países que integran la eurozona sufren un proceso recesivo.

Técnicamente, se considera que una economía entra en recesión después de dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo.

Pero lo más duro está por venir. La crisis, que fue originalmente financiera, ha comenzado a afectar a todos los sectores de la economía real y la situación probablemente se agrave en los próximos meses.

Un fuerte indicio de esa tendencia fue la decisión del operador de telecomunicaciones británico British Telecom (BT), que anunció la supresión de 10.000 empleos, o sea el 16% de su plantel, pese a que sus ganancias netas en el segundo trimestre subieron 18%.

El gigante industrial alemán Siemens revisó dramáticamente a la baja sus ambiciones de resultados para 2009. Siemens, que fabrica desde trenes hasta centrales de energía nuclear, prevé una pérdida neta de 2400 millones de euros (3000 millones de dólares) en el cuarto trimestre.

En Francia, Renault anticipó que cesará la producción durante 15 días en su planta de Yvelines, en las afueras de París. El mes pasado, había anunciado el cierre temporario de varias unidades de producción en Francia, así como en Rumania, España y la Argentina. Renault también ha decidido suprimir 6000 puestos de trabajo en Europa.

Después de Irlanda, Alemania es el segundo país de la zona euro que entra oficialmente en recesión. Francia y España debían publicar hoy sus cifras sobre la evolución de la actividad en el tercer trimestre, que no serán mejores que el resto de la zona euro. Italia también se encuentra en recesión, aunque las cifras del gobierno de Silvio Berlusconi dieron origen a diversas controversias.

A juicio de Ewald Nowotny, miembro del Consejo de Gobernadores del Banco Central Europeo (BCE), el conjunto de la zona euro "ya entró en recesión".

En España, el gobierno propondrá 25.000 millones de dólares suplementarios de crédito a las pymes, según anticipó ayer el ministro de Economía, Pedro Solbes. Gran Bretaña, que anunció una contracción de 0,5% de su PBI para el tercer trimestre, debería padecer una fuerte recesión en 2009, según el Banco de Inglaterra.

Impacto en las bolsas

China, que lanzó el domingo pasado un plan de reactivación de la demanda interna de 586.000 millones de dólares, admitió ayer que su producción industrial sólo creció 8,2% en octubre. Es decir, la tasa de crecimiento más débil desde octubre de 2001.

Esos anuncios pesimistas desconcertaron un poco más a las principales bolsas mundiales.

Tras una nerviosa jornada de altibajos, las mercados europeos terminaron ayer globalmente en rojo y retrocedieron por quinta vez en siete días. El índice paneuropeo Eurofirst 300 cerró a la baja. El francés CAC 40 subió 1,10% a 3269,46. El Dax ganó 0,62% en Francfort, pero el Footsie londinense cedió 0,31%. En Nueva York, no obstante, el Dow Jones subió un 6,7%.

Este tsunami de malas noticias macroeconómicas se produjo en vísperas de la cumbre del G-20, que reunirá mañana en Washington a los países desarrollados y a los emergentes más grandes. Para algunos dirigentes, esa reunión será el primer paso para obtener una renovación total del sistema financiero mundial establecido por los acuerdos de Bretton Woods en julio de 1944. Entre los defensores de esa idea se cuentan el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro británico, Gordon Brown.

El actual gobierno norteamericano es refractario a todo cambio del sistema vigente. "La respuesta no es reinventar el sistema", dijo George W. Bush para enfriar los ánimos de los más entusiastas (ver aparte). Durante la cumbre, el presidente saliente de Estados Unidos exhortará a la comunidad internacional a reparar y no a desmantelar el sistema.

En su reunión anual el fin de semana pasado en San Pablo, el G-20 subrayó la necesidad de una acción coordinada para superar la crisis.

En espera de una respuesta colectiva, Japón estaría dispuesto a desbloquear hasta 100.000 millones de dólares para ayudar al FMI a apoyar a las economías emergentes.

El primer ministro japonés, Taro Aso, debería hacer esa propuesta mañana a sus socios del G-20. También se espera que Arabia Saudita anuncie una importante contribución.

En el actual contexto de volatilidad financiera y aguda recesión económica, los mercados y los operadores esperan ansiosamente los resultados de la conferencia de Washington para saber si al desgastado sistema de Bretton Woods le queda todavía una red de seguridad antes de dar un nuevo salto al vacío.

MALAS NOTICIAS

Gran Bretaña. El titular del Banco de Inglaterra, Mervyn King, admitió anteayer que Gran Bretaña se encuentra oficialmente en recesión desde hace más de tres meses y que es probable que la situación no mejore hasta fines de 2009.

España. El desempleo, que según cifras oficiales afecta al 11,3% de la población (la tasa más alta de los últimos 12 años), puede dar pie a un "grave conflicto social", según advirtieron esta semana los principales sindicatos españoles.

Suiza. El gobierno aprobó anteayer un paquete de ayuda por más de 1000 millones de dólares destinado a proteger de la quiebra a las pequeñas y medianas empresas, así como a generar empleo mediante obras públicas.

Estados Unidos. El secretario del Tesoro, Henry Paulson, anunció anteayer que el plan de rescate financiero de 700.000 millones de dólares estará focalizado en revitalizar el consumo interno y no en comprar "deuda tóxica" a los bancos en problemas.

China. El gobierno de Pekín anunció el domingo que inyectará en la economía 586.000 millones de dólares hasta fines de 2010 por medio de una serie de inversiones estatales con el objetivo de impulsar la demanda interna y evitar la recesión.

Comentá la nota