Preocupa la mayor cosecha de peras

Alcanzará algo más de 755.000 toneladas el próximo año. La cifra refleja un crecimiento del orden del 25% respecto del 2008.
Datos oficiales muestran que la cosecha de peras del Valle estimada para la próxima temporada se ubicará en torno de las 755.177 toneladas. Esto es lo que se desprende de un reciente informe elaborado por la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNC y la Secretaría de Fruticultura de Río Negro que fue presentado públicamente esta semana en las instalaciones del organismo en Allen.

Las estimaciones de cosecha de pera para esta temporada representan una suba del orden del 25% respecto del año anterior y del 21% en relación con las estadísticas consolidadas para la serie 2006/2007.

Al desglosar la información por provincias los datos oficiales detallan que la producción total de peras en Neuquén alcanzará las 77.300 toneladas mientras que en Río Negro llegará a las 677.900 toneladas, es decir que esta última participará con cerca del 90% del total de la producción de esta especie.

Otro dato a tener en cuenta es cómo evolucionaron las distintas variedades de peras. En este sentido, las estadísticas detallan que para la William's se proyecta una oferta del orden de las 347.000 toneladas, lo que representa el 46% de la cosecha de peras para la próxima temporada. Le sigue la Packham's, con algo más de 324.000 toneladas de producción, cifra que representa una participación en el total en torno del 42%. En último lugar se ubica la variedad D'Anjou, cuya oferta se estima en unas 86.000 toneladas, el 12% del total de la pera a cosechar en la próxima temporada.

En Río Negro la William's lidera la oferta productiva, con el 47% del total de pera cosechada, mientras que en Neuquén al frente de este segmento comercial de fruta se sitúa la variedad Packham's, con una participación cercana al 60% del total producido.

CALIDAD

Las estadísticas dadas a conocer en el pronóstico de cosecha dan cuenta de que, hasta ahora, la calidad de fruta es buena.

No obstante, los calibres plantean algunos interrogantes. Alrededor del 35% de la pera William's a cosechar no presentará el tamaño que demanda el mercado (menos que 80 y más de 135), mientras que el 65% de la oferta a cosechar corresponderá a los calibres solicitados por los importadores de ultramar.

Siguiendo este razonamiento y teniendo en cuenta las posibles dificultades para colocar la fruta en destino -ante una baja en la demanda por la crisis internacional-, no presentarían problemas para ser comercializadas en los mercados que demandan buenos calibres unas 220.000 toneladas de William's. El problema estará en las más de 120.000 toneladas que no alcanzarán los calibres adecuados.

En lo que respecta a la Packham's, las estadísticas muestran (ver infografías) que el 69% presentará tamaños complicados para colocar en las góndolas (calibres menores que 80 y mayores que 135), si bien hay que tener en cuenta que la demanda de esta variedad acepta mayores tamaños que de William's. Sólo el 31% de la Packham's a cosechar presenta calibres que van de 90 a 120, los que más reclama el importador.

DUDAS EN EL MERCADO

Teniendo en cuenta que en los mercados del hemisferio norte la pera está siendo colocada a valores considerables (cosecha local) y que existen mermas importantes en los stocks en relación con los existentes para la misma fecha del año anterior, en principio se puede prever que el que haya un mayor volumen de fruta representa un dato positivo para el sector.

Sin embargo, hay que tener en cuenta lo siguiente:

" Si bien los stocks son inferiores a los del año pasado, la salida de la fruta se está haciendo a tasas mucho menores que las del año que pasó.

" Si se mantiene esta tendencia en los stocks a fin de año, los operadores no tendrán otra opción que bajar los precios para agilizar la salida de las cámaras ante la llegada de la fruta del hemisferio sur.

" Nadie sabe a ciencia cierta cómo estará parada la demanda en el hemisferio norte en el primer trimestre del próximo año, teniendo en cuenta que son muchos los analistas que anticipan que lo más duro de la recesión se verá en los primeros seis meses del 2009.

En definitiva, los exportadores deberán ser muy prudentes con sus embarques para no generar una sobreoferta en los mercados que pueda terminar afectando los precios.

Comentá la nota