"Nos preocupa la institucionalidad pública"

La Fundación del Tucumán hizo un balance negativo de los seis años de gestión alperovichista.
El balance que la Fundación del Tucumán hace de los seis años de gestión alperovichista, que se cumplieron ayer, es contundente. "Nos preocupa especialmente la institucionalidad pública. Y su perfeccionamiento no será función de una persona o de un partido político, sino más bien de un trabajo articulado entre todos los sectores", advirtió el presidente de la entidad, José Manuel García González.

La institución, según lo expresó su titular, reconoce que durante este período la provincia consiguió significativos avances "en temas impostergables, como salud, educación, acceso al agua potable y pavimentación". También, consideró como positivo el aumento del Producto Bruto Geográfico per cápita. "Como consecuencia del crecimiento de la economía nacional, básicamente, por factores externos muy positivos", aclaró.

No obstante, el ingeniero remarcó que hay falencias estructurales que deben ser resueltas por el Gobierno provincial. "Nuestra provincia debe competir para atraer inversiones, no sólo de grandes emprendimientos, sino también de pequeños; e incentivar para que las empresas actuales decidan reinvertir y desarrollar las cadenas que integran", aseveró.

Previo a ello, según la visión del presidente de la Fundación del Tucumán, el Estado debe resolver cuestiones esenciales. "Hay variables que no contribuyen a la competitividad y al clima de negocios de Tucumán. Uno de ellos es la mala infraestructura (caminos y ferrocarriles, por ejemplo), que representa un factor fundamental para crear riqueza. Y otro es la presión fiscal de la provincia, que en el 2007 fue superior a la media nacional en casi un 30%", criticó. García González, incluso, advirtió que la presión impositiva local es mayor a la de Salta y a la de Santiago del Estero, en un 12% y en un 8%, respectivamente. Otro elemento que el Gobierno debe tener en cuenta es la deuda provincial.

"Si comparamos la deuda pública de 2007 con el Producto Bruto Geográfico, observamos que el peso del pasivo fue del 30,3%, porcentaje superior al consolidado de las provincias en un 121%. E incluso superior al de Salta (en un 93%) y al de Santiago del Estero (en un 339%). Este indicador nos muestra la posible presión fiscal a futuro", alertó.

Según explicó García González, los indicadores de la presión fiscal local y del peso que tiene sobre la administración la deuda pública provincial obligan a repensar la calidad del gasto del Estado.

"Nos hacen pensar en la imperiosa necesidad de hacer más eficiente el gasto provincial, con el objetivo de mejorar su competitividad, bajar algunos gastos y así reducir la carga fiscal y la deuda pública", afirmó. Finalmente, el presidente de la Fundación del Tucumán fue claro en su balance acerca de los seis años de mandato alperovichista: "todos esos aspectos, en definitiva, resumen la calidad de vida de los tucumanos, pero por sobre todo nos hablan de nuestro rumbo y de la posibilidad de desarrollarnos sustentablemente".

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