Preocupa la falta de maestros en la Primaria

La mayoría de las últimas designaciones se hicieron a través del listado de emergencia. Disminuyen los requisitos para acceder a los cargos. Los especialistas aseguran que las principales causas son la gran cantidad de pedidos de licencias y los bajos salarios.
Desde hace por lo menos tres años existe un problema muy serio en el sistema educativo local, que es la falta de docentes para cubrir los cargos de maestros en la escuela primaria.

Ante esta carencia, los organismos responsables de otorgar los puestos se ven obligados a abrir listados de emergencia, en donde las exigencias para acceder a una suplencia son más laxas, llegando al extremo de permitir que una persona pueda estar al frente de un curso cumpliendo solamente con el requisito de tener un título de bachiller.

Como suele ocurrir en temas complejos, sus causa-les son múltiples. En diálogo con DEMOCRACIA, tres actores principales en este escenario dan sus puntos de vista frente a esta realidad que, próxima a la finalización del ciclo lectivo, requiere de una solución inmediata para evitar que en el año 2010 vuelva a repetirse.

El sistema y

el problema

Para cubrir las vacantes que se producen en el sistema educativo, se realizan los denominados actos públicos, en donde se repasan los listados por orden de mérito y los aspirantes que están presentes en esa asamblea van tomando los cargos.

Las nóminas son tres. Por un lado está el listado "oficial", conformado por docentes que cumplen con los requisitos necesarios para el cumplimiento de su tarea. Luego, está el listado "complementario", en donde están anotados quienes aún no cuentan con el título, los que tienen más del 50 por ciento de la carrera aprobada, o los que completan una determinada cantidad de exigencias, menor a la del listado oficial.

Estos dos registros se cierran antes de comenzar el ciclo lectivo. En tercer lugar está el listado llamado "infine", que tiene las mismas características del complementario, pero que está abierto durante todo el año y los aspirantes se pueden empadronar en cualquier momento.

El problema está dado en que con estas tres listas no se llega a cubrir la cantidad de cargos vacantes. Es por eso que se debe abrir un listado "de emergencia", en donde se reducen aún más los requerimientos solicitados. Este inconveniente, que también existe en otros distritos, en Junín se da de manera más marcada y preocupante.

La secretaria de Asuntos Docentes, Estela Valoni, cuenta que "los listados de emergencia funcionan a través de disposiciones que emanan de las distintas direcciones de los niveles educativos, en donde se pautan cuáles son los ítems que se van a evaluar y qué condiciones se van a pedir. Para tener más o menos una idea, para maestro de grado, el último ítem habilita a acceder a un cargo de primaria a los bachilleres. Eso quiere decir que si en un acto público no hay un candidato con un orden de mérito superior, un aspirante con un título de bachiller puede tomar el cargo".

Hasta hace tres años era excepcional que se abriera un listado de emergencia, pero desde 2006 se debió recurrir a esta alternativa porque no se llegaban a cubrir todos los puestos de maestros de grado. Valoni enfatiza que en este ciclo lectivo "un gran porcentaje de las últimas designaciones están hechas con el listado de emergencia".

José Perata, director del Instituto de Formación Docente y Técnica Nº 20, da una muestra de lo que sucede en la actualidad: "La carrera de docente es de cuatro años. En el segundo año tenemos 38 alumnas y de todas ellas, solamente dos no están trabajando porque no se animaron: el resto está haciendo suplencias en alguna institución. Y de las 50 alumnas del primer año, también hay algunas que están cubriendo cargos. De acuerdo con el programa, en el primer año hacen prácticas, pero no en el aula, sino que se hacen trabajos en otros espacios como sociedades de fomento, capillas y demás. Recién en el segundo años van a hacer prácticas en las que se aspira, en principio, a estar al tanto del medio escolar y reconocer las instituciones educativas. Es decir que a estas chicas el sistema aún no las consagró como maestras pero ya se les da una responsabilidad como si lo fueran".

Las causas

A la hora de establecer el origen de esta situación, no hay un criterio uniforme y las miradas son disímiles. La secretaria general de la Unión de Educadores Bonaerenses, Silvia Bozzo, asegura que la de los docentes "es una profesión mal paga y es por eso que se buscan otras alternativas laborales: es una consecuencia del desmedro de la educación".

En este sentido, Valoni menciona que cuando desde la Secretaría empezaron a analizar por qué ocurría este fenómeno, vieron que en muchas oportunidades "los que terminaban la carrera, si no podían acceder a algo estable desde el principio, buscaban otro trabajo y al encaminarse en otra actividad, era muy difícil volver, o integrarse, porque se pierde continuidad, y seguramente tiene que ver con que por ahí no se siguió la carrera con tanta vocación".

Perata, en cambio, pone el acento en la cantidad de licencias que se piden: "Hay tres razones por las cuales se pueden producir falta de docentes. Una es la apertura de nuevas secciones, entonces si hay nuevas escuelas, se van a necesitar docentes. El segundo motivo es la jubilación, es decir el reemplazo de los maestros que se jubilan. Y el tercero son las licencias. Si las causas fueran las dos primeras, todos los cargos serían provisionales o transitorios, hasta que se les dé la titularidad. Pero las ofertas que hay son para suplencias, y las suplencias son para cubrir las licencias".

Con las planillas en la mano, Valoni destaca que "este año ha sido muy importante la cantidad de solicitudes de licencias".

Dado este escenario, muchas veces aparecen las sospechas por los pedidos de licencias, sobre todo cuando aumentan de manera excesiva, como suele suceder llegando a fin de año.

En defensa de sus afiliados, Bozzo señala que "el planteo debería ser otro, porque la licencia la da un médico, entonces lo que habría que preguntarse es qué está pasando para que haya mucha gente que pide cambio de funciones o licencia".

Es que lo llamativo del caso surge del hecho de que no faltan maestros, ya que solamente en el listado oficial hay más de 1.200, y tampoco falta vocación, como subraya Perata: "Nosotros abrimos la inscripción para 2010 y ya tenemos cubiertos todos los cupos de enseñanza primaria y especial".

Qué hacer

Lo más inquietante de esta cuestión es que no se vislumbra un atisbo de resolución. Valoni admite que ella desconoce qué camino habría que tomar: "No sé cuál sería la solución porque no faltan recursos humanos formados, la formación está y los listados están, pero para acceder a un cargo hay que participar de los actos públicos, que se hacen todos los días a la mañana y al mediodía, y el docente tiene que tener la constancia para ir todos los días".

Para Perata, "es como si faltaran médicos en los hospitales y llamaran alumnos de segundo año de la carrera de medicina para cubrirlos".

De acuerdo con su evaluación, "el punto de solución no puede estar desde la normativa. El problema es grave porque nadie puede dar lo que no tiene y una alumna de segundo año, por más que sea una excelente alumna y con muy buena voluntad, no hizo las prácticas en el aula, está haciendo sus propias prácticas, su propia experiencia, su propio trayecto con responsabilidad. El asunto es que si te equivocaste hay chicos atrás. Algunos están acompañados por su familia entonces los errores se reducen, pero en muchos casos vemos que no hay un apoyo familiar, y ahí el chico sólo puede tomar lo poco que le dan".

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