Preocupa al campo que Moreno boicotee el principio de acuerdo

Preocupa al campo que Moreno boicotee el principio de acuerdo
Sin precisiones sobre cúando regirán las promesas, el agro está en alerta por las nuevas andadas del secretario. Buscan que el Congreso trate en breve carnes y retenciones
Más allá de considerar como “muy parciales” a los acuerdos por trigo, carne y leche alcanzados el martes entre el Gobierno y el campo, los productores rurales desconfían de que esos papeles sean el punto de inflexión para resolver el conflicto.

Es que, aparte de no visualizar a las medidas suscriptas en el Ministerio de la Producción como el inicio del fin del problema, los ruralistas miran con atención los sigilosos movimientos del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. El polémico funcionario no aparece en las reuniones entre el Gobierno y la mesa de enlace rural, pero sí se mantiene activo en el control de las variables de productos de primera necesidad.

Según revelaron algunas fuentes consultadas, Moreno estuvo haciendo averiguaciones ayer por la suba que mostraron los precios en las pizarras del Mercado de Hacienda de Liniers. El novillo terminó en $ 3,416 por kilo vivo promedio, con lo que acumula un alza de 22% en apenas un mes. El 4 de febrero pasado, con la liquidación de cabezas que los ganaderos hicieron por la sequía, el novillo valía $ 2,79 promedio por kilo vivo, un precio incluso inferior a lo que el animal cotizaba en marzo de 2006 ($ 2,93 el 8 de marzo de ese año), en la previa al cierre de las exportaciones cárnicas que desató el primer conflicto entre el kirchnerismo y el sector agropecuario

Con el alza en Liniers, de 2,3% en comparación con el martes, no debería haber variaciones en los precios al consumidor, dado que los valores fijados desde Comercio Interior el año pasado fueron tomados con un novillo en torno a los valores actuales. No obstante, Moreno llamó por teléfono a más de una decena de frigoríficos para pedir explicaciones y garantizarse que las alzas en el mercado concentrador no repercutirán en la media res ni en las góndolas, comentaron las fuentes.

“Cómo pretenden que confiemos en que el miniacuerdo firmado se vaya a cumplir, si Moreno sigue haciendo de las suyas y la intervención de la Oncca no se resolvió”, se preguntó el presidente de la pampeana Carbap, Pedro Apaolaza.

El presidente de Federación Agraria (FAA), Eduardo Buzzi, planteó que la desconfianza sólo desaparecerá “cuando lo firmado se promulgue, porque lo que firmó un ministro lo puede modificar o borrar otro”.

En diálogo con El Cronista, Apaolaza manifestó que los acuerdos firmados “son iguales a los del año pasado y que no se cumplieron”. Al respecto, reseñó que los incentivos para el trigo se prometieron en 2007 y también el año pasado, cuando las negociaciones entre el campo y el Gobierno las comandaba el entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

En cuanto a la carne y la leche,

enfatizó que sin liberación de mercados no podrán cumplimentarse las pautas acordadas. Por eso, mañana el consejo directivo de Carbap, con la presencia del presidente de CRA, Mario Llambías, evaluará si avala o no los acuerdos.

En tanto, la mesa de enlace nacional se reunió ayer en el Congreso con los referentes del espacio peronista disidente y macristas (Felipe Solá, Francisco De Narváez y Federico Pinedo, entre otros), con quienes acordaron avanzar en una agenda conjunta para trabajar desde el Parlamento cuestiones clave para el agro. En ese paquete, precisaron que la emergencia agropecuaria, incentivos a la ganadería y modificación de retenciones son los temas en los que se debe trabajar en profundidad.

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