Preocupa que no analicen la "devastación" a generar por el desarbustado

Luego que los diputados provinciales dieran media sanción al proyecto de ley presentado por el legislador anteño, Pedro Sández, el ecologista e ingeniero Martín Herrán afirmó que "es preocupante que en la fundamentación técnica del proyecto que...se haga referencia como eje exclusivo de análisis a las preocupaciones del sector ganadero", y es que "en ningún punto se considera la devastación que significaría para un monte, sea éste chaqueño o de yungas pedemontanas, el extraer mecánicamente todo el dosel herbáceo y arbustivo, para reemplazarlo por especies forrajeras destinadas a la alimentación de ganado".
En un documento que envió a Nuevo Diario, el especialista -quien desde 1989 estudia y contribuye a la conservación de los ambientes naturales de la región-, sostuvo que el proyecto presentado por Sández "no es más que una argucia técnica con la que ciertos grandes productores ganaderos están tratando de eludir la esencia de la llamada `Ley Bonasso`, aprobada en 2007 con el objeto de reordenar los bosques nativos remanentes del país y de esa manera garantizar su conservación a perpetuidad".

Agregó que al asegurar quienes impulsan el `desarbustado` (que no es más que un desmonte selectivo), que esta es una manera de apuntar a conservar la cobertura forestal, están "faltando al rigor científico mínimo y esto significa sólo dos cosas: o que nuestros legisladores han sido mal asesorados en las cuestiones técnico-científicas, o bien, que simplemente han aprobado sin un estudio serio una herramienta diseñada por sectores de poder económico vinculados a la cría de ganado a gran escala".

El monte `desarbustado` "sería sinónimo del exterminio local de grupos completos de la fauna silvestre", dijo y detalló que entre las especies amenazadas se encontrarían el tatu carreta, el pichi ciego, los chanchos de monte, las tortugas, las lampalaguas, entre otros.

A ello se suma que en ciertas épocas el dosel arbustivo es el "supermercado" de semillas, hojas y frutos para aves, mamíferos y reptiles.

"Suena a broma de mal gusto el pensar que la fauna silvestre podría adaptarse a una plantación de pastos australianos, que son los más difundidos, o peor aún, que animales terrestres podrían hacerse arborícolas para vivir de los árboles grandes que queden según cada productor decida".

Ante ello, pidió al ministro de Ambiente, Julio Nasser, que se esclarezca a los legisladores sobre este tema y se evite así la puesta en ejecución de una modalidad "que nos retrotraería a épocas muy recientes, en las que Salta estuvo a la cabeza de los índices mundiales de deforestación".

Por ahora, la decisión quedará en manos de los senadores provinciales.

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