Preocupa el agravamiento de la emergencia hídrica que afecta a gran parte del país

La lluvia extinguió algunos de los incendios relacionados con la sequía intensa en Córdoba, mientras que la ciudad santafesina de Tostado se quedó sin agua potable, la que a su vez comenzó a racionalizarse en Chamical, La Rioja, producto de la emergencia hídrica y medioambiental

Fuentes oficiales reportaron ayer a DyN que las precipitaciones de las últimas horas en gran parte de la provincia mediterránea contribuyeron a apagar algunos focos ígneos que afectaban a las sierras cordobesas, donde permanecen otros.

Los principales frentes de fuego persisten en la zona de Capilla del Monte y Deán Funes, al norte provincial.

Unos 300 bomberos trabajaron en las últimas horas en ese sector, donde el viento intenso expandió llamas hacia varias localidades del departamento Ischilín.

La lluvia ayudó a controlar algunos focos, aunque el viento complicó ayer por la mañana la tarea de los bomberos. Fernando López, del Plan Provincial del Manejo del Fuego, reportó que "llovió en la zona de Copacabana" pero hubo "un reinicio (del fuego) en la zona de Ongamira".

En tanto, vecinos de Río Ceballos volvieron a quedarse sin agua por los cortes programados que se realizan en las Sierras Chicas debido a la emergencia hídrica.

Está previsto que hoy la suspensión del suministro afecte a Unquillo y Mendiolaza.

El viernes último, el servicio fue normal en las tres localidades, mientras que el lunes venidero las autoridades de esos municipios volverán a reunirse para evaluar el resultado de la medida y analizar los pasos próximos.

Un día antes, autoridades de la Provincia, como las de la subsecretaría de Recursos Hídricos, habían analizado tres medidas para afrontar la fuerte sequía.

Habían estudiado promover la instalación de medidores de consumo en todos los hogares de la provincia, colocar reguladores de consumo en las viviendas y revisar la estructura de la tarifa, de modo de penalizar con mayor intensidad a quienes más consumen.

En Santa Fe, la sequía continúa invariable en casi todo el territorio provincial, manteniéndose con énfasis en el norte, donde Tostado se quedó sin agua potable.

Los habitantes de la ciudad aguardaban esta tarde que desde la provincia de Santiago del Estero se abrieran las compuertas del dique de Colonia Dora que regula las aguas del río Salado.

En ese sentido, las autoridades provinciales comenzaron a evaluar el pedido a Gendarmería Nacional para que los pobladores puedan tener agua potable.

Los funcionarios, además, empezaron a estudiar la posibilidad de exigir al gobierno de Santiago del Estero que haba cumplir de inmediato el convenio entre ambas provincias que regula el paso del agua desde Colonia Dora hacia Tostado.

Por su parte, Otmar Verwink, presidente de Cooperativa de Agua Potable de Tostado, manifestó que "Santiago del Estero hace tres meses que no cumple con el convenio firmado con Santa Fe, por lo que se deben pasar 3 metros cúbicos por segundo y actualmente es de 1.40 metros cúbicos".

De esa manera, sostuvo, "se cierra el paso para elevar ellos el pelo de agua del Salado y hacer riego por inundación".

La ciudad santafesina pertenece al departamento 9 de Julio, de 15.000 habitantes, y está ubicada 355 kilómetros al norte de la capital provincial.

El presidente de la Sociedad Rural de Tostado, Mario Cordani, describió que 9 de Julio "está pasando por una sequía de más de dos años y la verdad es que estamos diezmados" por esta emergencia hídrica.

En La Rioja, comenzó a aplicarse un plan de racionamiento de agua potable en Chamical, la ciudad más poblada de la zona Llanos del Norte.

Chamical, ubicada a 150 kilómetros de la capital provincial, fue sectorizada en zonas que recibirán agua potable en horarios determinados para garantizar una provisión de mil litros por domicilio, según el programa.

La sequía es parte del medio ambiente de la provincia pero se profundizó por meses consecutivos sin lluvias, falta de agua en las napas subterráneas y una carencia sostenida de inversiones para buscar alternativas a mediano y largo plazo.

Chamical, junto a la capital provincial y Chilecito, tiene el servicio de agua potable concesionado a través de la empresa privada Aguas de La Rioja. El Estado provincial la intervino hace un mes, cuando el gobierno de La Rioja fijó su período de administración en 90 días.

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