Premio Nobel acusa al gobierno de violar derechos humanos

Adolfo Pérez Esquivel le envió una carta al gobernador Beder Herrera, donde le advierte sobre su "preocupación" por la represión contra los ambientalistas que resisten el desarrollo minero en el oeste provincial.
El premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, envió una carta al gobernador Luis Beder Herrera para expresarle su "profunda preocupación acerca de violaciones a los derechos humanos que se vienen repitiendo en la provincia de la Rioja".

"En su provincia, hace tres años que las asambleas ciudadanas vienen resistiendo la gran minería, ya que en muchos sitios este modelo extractivo ha tenido un tremendo impacto ambiental y social, provocando violaciones de los derechos humanos, como son la salud de las personas, del ambiente, y de los animales que habitan los lugares aledaños a estos mega-emprendimientos", sostiene Pérez Esquivel en su carta.

Considera que "desde el 8 de marzo de 2007, ciudadanos riojanos mantienen un corte pacífico a 2000 metros de altura, su “Barrera de la Vida”, símbolo de la vigilancia continúa del pueblo y de su voluntad de defender sus bienes comunes".

Y entiende que "este corte sólo impide el paso de la multinacional Barrick Gold, la cual quiere implementar un proyecto de explotación minera en el Famatina. Este cerro, además de contribuir a la belleza del paisaje, es fuente de vida: sus nieves aportan el agua indispensable para los habitantes de la región, para sus animales, para sus cultivos".

"Nos preocupa la criminalización creciente de la protesta social en La Rioja, mientras que la libertad de expresión es un derecho fundamental de todos los ciudadanos, amparado por la Constitución Nacional", advierte Pérez Esquivel.

Sostuvo también en su nota a Beder Herrera que "las Asambleas Ciudadanas Riojanas mantuvieron siempre una posición de no-violencia activa y de protesta pacífica".

"Un ejemplo claro de eso fue durante el desfile de aniversario del pueblo de Chilecito, hace unas semanas: mientras lo único que querían era repartir frutas, símbolos de la riqueza de la tierra y de los dones del agua del Famatina, su gobierno ordenó la represión de los asambleístas, incluyendo mujeres y niños", advierte.

Dice Pérez Esquivel que "los acontecimientos de Chilecito no son una excepción: hubo otros actos de represión en contra de ciudadanos riojanos, como en Sanagasta en noviembre de 2008. Nosotros, desde el SERPAJ (Servicio de Paz y Justicia) y personalmente, venimos escuchando cada vez más quejas de habitantes de La Rioja, que vienen sufriendo amenazas, apremios, despidos, represión, querellas y detenciones ilegales".

"Repudiamos todos esos métodos violentos, y le pedimos que instaure una relación de diálogo pacífico con las asambleas ciudadanas, invitándolas a participar en las decisiones políticas, y respetando la opinión de cada ciudadano y sus derechos humanos fundamentales", finaliza la carta de Pérez Esquivel al gobernador.

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