La pregunta del millón del millonario

Varias veces dijo sentir que tiene derecho a postularse, pero haber nacido en Colombia le juega en contra. Algunos juristas sostienen que eso lo saca de carrera. Otros afirman que el Pacto de San José de Costa Rica lo habilita a competir.
Un fantasma camina por el peronismo disidente: la posibilidad de que Francisco de Narváez cambie de idea y compita por la presidencia, habida cuenta de la falta de candidatos potables del PJ opositor. En el entorno de De Narváez niegan estar trabajando en esa posibilidad, aunque en el duhaldismo repiten la pregunta del millón (o del millonario): ¿puede presentarse si nació en Colombia y la Constitución señala que tiene que ser nativo o hijo de nativos? Página/12 consultó a diversos constitucionalistas: si bien señalaron que se puede interpretar en su favor el rango constitucional del Pacto de San José de Costa Rica, también opinaron que el artículo es muy taxativo y es improbable que la Corte lo habilite.

De Narváez advirtió varias veces que se siente con derecho a competir por la presidencia. "Si alguno cree que un extranjero puede ser candidato a presidente, lo voy a buscar a Lula", lo chicaneó Eduardo Duhalde, quien esta semana volvió a anunciar su propia postulación. Cerca del ex presidente están seguros de que De Narváez está pensando presentarse a enfrentar a Néstor Kirchner en la interna por la candidatura presidencial. Lo acicatea la falta de candidatos, luego de que Carlos Reutemann siguiera de largo en una curva de la política. En el entorno de De Narváez, en cambio, niegan de plano que esté pensando en la presidencia para 2011 (después, se verá). Esta semana, trascendió que el abogado de De Narváez, Alejandro Carrió, estaba preparando un escrito, pero Carrió lo desmiente. Los tiempos de una iniciativa judicial para habilitarlo son largos, lo que –al paladar de los duhaldistas– le juega en contra a la hora de presentarse a una interna: "Ahí El Colorado tiene un problema: ¿cómo va a competir en una interna si pende sobre su cabeza esa espada de Damocles", se pregunta un consiglieri de Duhalde, no sin picardía.

La inhabilitación surge del artículo 89 de la Constitución nacional, que establece que "para ser elegido presidente o vicepresidente de la Nación, se requiere haber nacido en el territorio argentino, o ser hijo de ciudadano nativo". Su padre, Juan de Narváez, es colombiano y su madre, Doris Steuer, es checa. De Narváez nació en Bogotá. Renunció a la ciudadanía colombiana y se naturalizó argentino en 1992. En 2007 obtuvo un fallo a favor de la Suprema Corte bonaerense para postularse a gobernador, luego de que lo impugnaran sectores allegados a Roberto Lavagna. El artículo 121 de la Constitución provincial dice que "para ser elegido gobernador se requiere haber nacido en territorio argentino o ser hijo de ciudadano nativo". En un fallo casi uninánime (tuvo un solo voto en contra), la Suprema Corte provincial estableció que "no puede haber ciudadanos de primera y de segunda". Para ser candidato a presidente, De Narváez debería recorrer el mismo camino hasta la Corte Suprema.

"Desde el punto de vista de De Narváez, tendría que poder demostrar nada menos que la inconstitucionalidad de una cláusula de la Constitución", indica a Página/12 Gustavo Arballo, profesor de derecho público de la Universidad Nacional de La Pampa. "Hay un precedente que puede servirle a favor: el juez (Pedro) Hooft en Mar del Plata es holandés y se nacionalizó argentino. Cuando quiso presentarse para camarista, la Constitución le exigía que fuera nacido en la Argentina. El caso llegó a la Corte, que por mayoría le dio la razón. Plantearon que los pactos internacionales te impiden discriminar por razones de nacionalidad", cuenta Arballo. "Pero las posibilidades de que la Corte acepte este rebusque interpretativo no son altas, porque la cláusula constitucional es bien clara", advierte.

"El no es argentino nativo, aunque conforme al Pacto de San José podría ser habilitado. Más allá de mi personal rechazo al candidato, creo que puede peticionarlo, pero debería plantear el tema en la Justicia Electoral y eventualmente llegar a la CIDH", estima Eduardo Barcesat, profesor titular consulto de la UBA de teoría general y filosofía del derecho. "No se lo puede habilitar, porque la Constitución trae una regla explícita. En el caso concreto de De Narváez, la Convención Americana de Derechos Humanos habilita las distinciones en función de nacionalidad y no es discriminatorio", opina el constitucionalista Ricardo Gil Lavedra.

Otros tres juristas se pronunciaron en contra de la posibilidad de su postulación en la revista Debate. "De ninguna manera. La Constitución es muy clara al respecto. De Narváez nació en el extranjero y es hijo de extranjeros, por más que ellos después adoptaran la ciudadanía argentina. Eso la Constitución lo establece claramente y no representa ningún tipo de discriminación", opinó Gregorio Badeni. "Si De Narváez cumple con el artículo 89 podrá ser candidato, si no, no. No es que se haya reformado para impedirle ser candidato a él. Si el artículo 89 fuera inconstitucional, lo sería desde 1853, cosa que me resulta ilógica. Si hace esa impugnación, no se salvará del ridículo", estimó Alberto González Arzac, mientras que el abogado Ricardo Monner Sans sostuvo que "no cumple con los requisitos constitucionales y no puede ser candidato a presidente por más que invoque convenios internacionales".

Comentá la nota