Una pregunta derivó en otra embestida contra Clarín

La comparación entre la dirigencia política argentina y la chilena por boca de un periodista de Clarín derivó ayer en el momento de mayor tensión de la conferencia de prensa de la presidenta Cristina Fernández, en el Salón Sur de la Casa Rosada.
"Estoy dispuesta a morir para que sigan escribiendo las mismas mentiras que escriben todos los días en su diario", exclamó la jefa de Estado en un tramo de su respuesta.

La pregunta buscaba que la Presidenta explicara las razones por las cuales la oposición y el oficialismo en Chile exhiben mayores niveles de acuerdo y una mejor convivencia que en la Argentina, y apuntaba a una autocrítica del Gobierno.

Tras recordar que cuando ganó las elecciones sólo la llamó para felicitarla Roberto Lavagna y ningún otro opositor, Fernández de Kirchner marchó en sentido directo hacia Clarín: "Es fácil colocarse desde el lugar de prensa independiente y señalar con el dedo a la política argentina como mala".

La autocrítica deseada no llegó en ningún momento. La Presidenta prefirió volcar sus cuestionamientos hacia la oposición por el enfrentamiento constante de la política argentina. Y, por supuesto, hacia el diario que representaba el cronista.

"No solamente hay un comportamiento de la oposición totalmente diferente a lo que pasa en otros países, sino también un comportamiento de algunos medios, especialmente el monopolio Clarín con respecto a intereses económicos y personalísimos de quienes son sus principales accionistas", afirmó la jefa del Estado.

En ese sentido, Fernández de Kirchner aseguró que los "intereses" en contra del kirchnerismo tienen que ver con "posturas claras y concretas que tiene el Gobierno en políticas con respecto a monopolios, derechos humanos e identidades".

"Estoy dispuesta a morir para que sigan escribiendo las mismas mentiras que escriben todos los días en su diario, con la misma libertad que lo hacen siempre", lanzó la mandataria en un elevado tono de voz.

Para argumentar su posición, subrayó que "nunca estuvimos con ningún gobierno militar, nunca recibimos ninguna empresa de un gobierno militar, nunca hemos recibido nada de los militares", y agregó que "estamos seguros de quiénes somos, de lo que tenemos, de nuestros hijos, de quiénes somos, y podemos hacerlo frente a todo el país y todos los argentinos", enumeró Fernández de Kirchner.

En la extensa respuesta a la pregunta del acreditado de Clarín, la Presidenta también buscó aclarar que la denuncia estaba dirigida hacia el empresariado de los medios y no contra el periodista, a quien calificó como un "buen periodista" y "un trabajador de prensa".

El contraste entre la Argentina y Chile quedó de manifiesto tras las elecciones del domingo que consagraron presidente al opositor Sebastián Piñera.

El mandatario chileno electo adelantó que convocaría a dirigentes del oficialismo para su gabinete, y la actual presidenta, Michelle Bachelet, lo invitó a compartir un viaje al exterior.

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