Precisiones sobre el Plan de Reforestación.

Precisiones sobre el Plan de Reforestación.
Mediante un comunicado de prensa, la Asociación Civil de Licenciados en Diagnóstico y Gestión Ambiental, aclara una serie de puntos sobre el Plan de Forestación impulsado por la Asociación de Guías.
A continuación el texto del comunicado:

Por medio de la presente nos dirigimos a ustedes y por su intermedio a la comunidad de Tandil con el propósito de aclarar sobre la una serie de conceptos expresados en los medios de comunicación locales en referencia al plan de reforestación de las sierras de Tandil.

En primer término estimamos necesario explicar que en nuestras sierras no constan antecedentes de la existencia de árboles de cualquier especie; la vegetación serrana se compone de comunidades de pastizal con arbustos dispersos, como las chilcas (Baccharis tandilensis), arbustales, comunidades de roquedales, y vegetación asociada a los cursos de agua serranos. No forman parte de la vegetación nativa los árboles.

Las especies arbóreas que hoy se observan fueron implantadas por los pobladores locales al ocupar espacios serranos, mayormente con fines ornamentales y económicos, son los pinos, y los eucaliptos entre otras. Estas especies al ser introducidas generan impactos en el ecosistema serrano, pudiendo menoscabar las especies de flora y fauna nativa, generar cambios en la hidrología y en la química del suelo, desvalorizar a las especies autóctonas, alterar el régimen del fuego -entre otros efectos negativos-.

Cabe, en este punto, esclarecer la diferencia básica entre un bosque y una forestación, los árboles del primero han evolucionado en relación a factores climáticos, edáficos (suelo) y el resto de las especies vegetales y animales.

En cambio los árboles forestados son ecológicamente semejantes a cualquier cultivo vegetal que se hace en un campo (soja, trigo, girasol), en donde solo se observa una especie, esta artificialización del sistema generará cambios difíciles de absorber por el ecosistema local, fomentando la aparición de especies foráneas que reemplaza la flora y fauna autóctona.

Según lo expresado en los medios locales la propuesta de reforestación tiene como objetivo valorizar las especies de flora y fauna local, y por lo dicho anteriormente, esta acción esta lejos de proteger el patrimonio serrano.

Los incendios en los ecosistemas son parte del ciclo natural, sucede en las selvas, en los bosques, en los pastizales y en la sabana, y en cada uno las especies poseen sus adaptaciones para mantener el equilibrio natural. Los bosques de pinos (naturales, no forestados) al ser afectados por un incendio se renuevan y expanden, en otros casos, las especies han formado un aislamiento que impide su muerte.

Cuando se evitan los incendios en el pastizal se aumenta considerablemente la cantidad de material seco que queda adherido a las matas (seco en pie), esto aumenta la fuerza del fuego en caso de sucederse. Ejemplo de ello es lo ocurrido en el Parque Nacional de Yellowstone, en Estados Unidos, que en 1988 se incendió el 36% de su superficie; si bien la causa del fuego fue natural, larga data de evitar pequeños fuegos aumentó el hecho.

Los herbívoros locales, que han evolucionado en los últimos miles de años en estrecha relación con el entorno serrano, disminuyen la cantidad de material combustible, ya que están adaptados para consumir todos los tipos de plantas que crecen en la sierra, inclusive aquellos que las vacas no comen, este acto merma en consideración la cantidad de material que luego se pueda secar.

La forestación no solo no previene el incendio sino que aumenta en forma considerable la carga de fuego en relación al pastizal natural. Ejemplo de ello es lo sucedido en principios de 2008 con el peligro que suscitó el fuego en los pinares en la zona oeste del cerro La Blanca. Los incendios pueden incrementar a su vez la expansión de especies exóticas, retroalimentando el sistema. En el Parque Provincial Ernesto Torquins, en las Sierras de la Ventana, el fuego ha incrementado exponencialmente la proliferación de árboles exóticos, uno de los principales problemas para la conservación del pastizal nativo.

En los pastizales los incendios constituyen una estrategia natural para la recuperación de los nutrientes del suelo. A este suceso están adaptadas las especies de flora y fauna nativas, rara vez los animales silvestres son muertos por el fuego, por lo que en forma natural y con el tiempo el ecosistema tenderá nuevamente a su equilibrio.

La Asociación Civil de Licenciados en Diagnóstico y Gestión Ambiental propone, a quienes desean llevar adelante proyectos para la recuperación del entorno de las sierras, tener a consideración lo expresado anteriormente.

Como sugerencia tendiente a la recuperación del patrimonio serrano planteamos la realización de control de especies exóticas invasoras, como la retamilla, retama, zarzamora. A esto debe sumarse el potencial avance de especies arbóreas como el pino, álamos, acacia y aromos.

En segundo lugar, y sumado a lo anterior como una solución integradora, proponemos la formación de grupos de investigación y trabajo interdisciplinario (de distintos profesionales) para el estudio y recuperación de la flora autóctona, para el control del pastizal y su carga de fuego.

La ACLDGA propone a la Asociación de Guías y a los representantes del Municipio la realización de encuentros en pos de contribuir en forma conjunta a la protección del patrimonio natural serrano.

Quedando a su disposición, saluda atte.

Comisión Directiva de la ACLDGA

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