Precios: un vino blanco común anda por $1 el litro

En el mercado regional está ocurriendo la previsible: La demanda de los fraccionadores de vino y de los exportadores de mosto supera las ganas de vender de los productores que atesoran los productos. En consecuencia, los precios del referente blanco escurrido andan danzando cómodamente en 1 peso por litro -aunque los hay, pocos, de 0.95- y el mosto sulfitado otro tanto, en acuerdos que se mueven en contado y un par de quincenas.

Fecovita se ha convertido -junto con Peñaflor y RPB- en el referente que de alguna manera regulan los precios y aquellas son sus propuestas. Hablar de los tintos genéricos -unas 500 y 600 unidades de color- implica disponerse a pagar más de $1,20 y si la calidad supera la habitual ya hay que pensar en $1,30 y $1,40 por litro. En cuanto a los varietales de estirpe, depende de la zona del viñedo, pero de menor a mayor se mueven a partir de los 2 y 2,20 pesos hasta el borde de los 3, incluso. Anda rondando en el ambiente la expectativa de qué pasará finalmente con las demandas del consumo interno -en baja que ronda el 10% para el primer cuatrimestre-, y del exterior que está estable las exportaciones de botella y en estrepitosa baja del 55 % las de granel y tetra. Pero los productores y trasladistas que guardan el vino reciente, sólo salen a vender lo imprescindible para operar y guardan sus tesoros en la previsión de que incluso mejoren más los precios.

Para los fraccionadores y cadenas bodegueras el asunto les quita el sueño: Temen que el nivel del techo de precios en los vinos a granel se vaya tan arriba que -junto con el evidente incremento de los costos internos y las demoras en la devolución del IVA- los apriete contra la caída de la demanda si los precios de góndola trascienden lo "tolerable". Ya pasó en 2004, cuando los precios en góndola -empujados por los buenos precios pagados en la materia prima y cierta escasez- hicieron caer los despachos a niveles peligrosos. De hecho, como hemos comentado, el gran recurso de la exportación de granel -que el año pasado movió el 60 % de nuestras exportaciones de vino- en estos primeros 5 meses se ha desbarrancado vertiginosamente. Rusia y Sudáfrica desaparecieron como compradores. Los rusos se llevaban la mayor parte de nuestras ventas a granel. Ellos no ofrecen más de 18 y 19 centavos de dólar por los vinos que el año pasado se llevaban en cascada, es decir bastante menos que lo que vale aquí en el mercado regional a granel. Sólo se han mantenido las exportaciones en botella, incluso aumentaron 10 % en los primeros 4 meses, y el precio FOB mejoró un 12 %.

Mostos

Entre los exportadores de mosto que sostienen la demanda interna del sulfitado -están pagando en estos días entre 0.95 y 1 peso el litro para 220 gramos de azúcar- el asunto es hasta dónde irá el precio interno y, sobre todo, que volumen hay disponible para el plan de exportaciones. Es que se han producido -en una cosecha menguada- alrededor de 120.000 toneladas de concentrado y el remanente 2008 andaba por las 25.000 toneladas. Pensando en la euforia de los productores que atesoran el sulfitado, los exportadores dicen que "no se exportará más de 120.000 o 140.000 toneladas" (con lo cual dicen que alcanzará bien, en mensaje para atemperar el entusiasmo viñatero). De todas maneras está por verse, porque la demanda internacional parecía haberse recompuesto levemente la semana pasada y el precio por tonelada volvió a danzar en torno a los 1.000 dólares.

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