Los precios de las materias primas cayeron 6,7% en julio.

Fue uno de los responsables de la fuerte contracción de los ingresos por exportaciones no cerradas previamente. El índice del Banco Central registró la primera baja en los últimos tres meses.
"El comportamiento en el mes reflejó principalmente el descenso de las cotizaciones de los productos agrícolas y el petróleo, que más que compensó el encarecimiento de las materias primas industriales y de la carne vacuna", da cuenta el informe mensual de la autoridad monetaria.

La evolución del Indice de Precios de las Materias Primas en julio estuvo determinada por las caídas de los precios de los cereales, tanto del maíz 15,6%, como del trigo 12,4%, y del complejo sojero 5,9%, a lo que se agregó el descenso del petróleo 6,5%. En contraposición, se observaron alzas en las cotizaciones del cobre 4%, aluminio 6% y la carne vacuna 1,5 por ciento.

Para contrarrestar ese fenómeno el Banco Central mantuvo su política de devaluación sostenida del peso, pese a que en el mundo se revaluaban las monedas, para contribuir de ese modo a atenuar tanto los efectos negativos sobre las finanzas de las empresas exportadoras, como principalmente de las arcas públicas, por la vía de las retenciones.

Cabe recordar que los datos de recaudación de julio dieron cuenta a mitad de semana de una disminución del 20,9% de los ingresos por derechos de exportación.

Insufuciente recuperación en los siete meses

"Con los últimos datos el Índice acumula un crecimiento de 22,7% desde diciembre de 2008, si bien en julio se ubicó 34,4% por debajo del valor alcanzado un año atrás", destaca el comunicado del Central.

De todas formas, el IPMP aún resulta 3% superior al promedio de 2007 y 50,3% mayor al promedio histórico de la serie que se inicia en 1996.

No obstante, la mala noticia, es que por efecto de los desaciertos de la política de Gobierno en materia agropecuaria y el surgimiento de la peor sequía en 80 años, en la última campaña tuvo lugar una drástica caída de las cosechas, fenómeno que impide sacar provecho del buen escenario de precios, más aún a la luz del empinamiento de la soja en el corriente semana.

Es cierto que la situación climática fue el principal responsable de la disminución del saldo exportable, pero también es indudable que en otro escenario, más amigable para la inversión productiva, la caída de la producción podría haber resultado sensiblemente menor.

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