El precio fijado como base para las uvas ya genera polémica

El acuerdo entre las provincias de Mendoza y San Juan por el cual se fija un precio base de $0,55 para las uvas de esta temporada que recién se inicia, ya presenta la controversia entre el sector de las bodegas y los productores.
La recurrencia de esta discusión se basa principalmente en que es “racional” para algunos, pero resulta “insuficiente” para otros.

Quienes critican ese valor “vergonzoso” son los productores primarios, porque consideran que la inflación y el aumento de los insumos han sido mucho mayores y, en comparación con el precio de 2008, que fue de $0,53, no refleja los aumentos interanuales.

Según José María Llaver, de la Asociación “Productores en Acción”, del este mendocino, los gobiernos “no tuvieron en cuenta el incremento de la energía, del gasoil, de la inflación real, no la del Indec”.

Para el productor, en esta vendimia “no habrá nada que festejar”, porque con ese valor “nadie ganará nada, ni siquiera los bodegueros”.

Por su parte, desde Bodegas de Argentina, Juan Carlos Pina le dijo a Ciudadano que entiende que el valor es “racional” porque no hay que comparar con la cosecha 2008, que fue 10% menor que la anterior, sino, precisamente, con la 2007, que puede considerarse “normal”.

En este aspecto, la coincidencia con las autoridades del INV es total.

Pina entiende que al existir un “15% promedio menos” de uvas con respecto a una vendimia normal, es lógica una menor oferta, en ese sentido, “habría que apreciar la uva”.

Pero como a fines de 2008 se notó “una merma en las exportaciones”, los $0,55 pueden considerarse “justos”, explicó el bodeguero.

De todos modos, todavía falta que la temporada ingrese a pleno, para reconocer “cómo se comportará el mercado y si la industria pagará ese valor”, reconoció Pina, haciendo referencia a la incertidumbre planteada a partir de la crítica situación que debe enfrentar el mercado internacional.

Ante la situación, el referente de Bodegas de Argentina dijo que hay dos desafíos importantes. Por un lado, “mantener el empleo de los trabajadores”, dado el escenario de crisis que se aprecia, pero por otro lado, “cosechar todo e ingresarlo en la bodega”.

Con respecto al acuerdo biprovincial de destinar 20% de la cosecha a la elaboración de mosto, Pina también se basó en las características de esta temporada para decir que “también es razonable” e insistió que “no se puede comparar con la temporada anterior”.

Definitivamente la dicotomía entre productores y empresarios está planteada. Para José Llaver, la baja del 3,3% en la producción pronosticada por el INV, tampoco es real. Para él, “no es menor a 20%” y avanzó en la idea de que es necesario “que se prohíban las nuevas implantaciones”, ya que considera que eso se está haciendo, “en detrimento de los productores.

Otro pedido de Llaver es “una estampilla fiscal en las botellas”, con el fin de que se aumente el control de los envases despachados.

El productor dijo además que “este miércoles” el sector reiniciará sus protestas.

Comentá la nota