El precio de la carne y los lácteos se disparó en una semana

Según lo manifestado por los puesteros del Mercado del Norte, tal incremento, del 50 por ciento en la carne y del 20 por ciento en los quesos, no posee antecedentes cercanos. Los clientes, si bien se quejan, compran en cantidad pero apelando a productos baratos. No se salvaron ni las achuras. Verduras y pollo, en baja.
Un panorama que hace tiempo no se percibía en los puestos asentados en el Mercado del Norte fue la postal primordial en esta última semana, locales anémicos de clientes y una escasa mercadería en los estantes de ventas aguardaban pacientes ser parte del menú de los sufridos consumidores. La causa de todo esto: una descomunal suba en los precios, principalmente en la carne y los lácteos.

En una recorrida realizada por EL SIGLO por el histórico edificio patrimonial, se pudo constatar que, en promedio, el precio de la mayoría de los cortes sufrió un ascenso en sus valores cercanos al 50 por ciento, produciéndose el pico de incremento en los últimos tres días.

Entre los cortes que más se vieron afectados por el encarecimiento monetario fueron el lomo, cuyo precio oscila entre los 30 y 37 pesos el kilo, y la comúnmente denominada tapa de asado, que se ubica en los 28 pesos.

Una de las principales causas que argumentan los puesteros para explicar este fenómeno micro-económico radica en el escaso stock que se registra en los frigoríficos.

"Compramos solamente la media res que ya viene con un aumento, y este tipo de compra la realizamos porque nos vemos obligados a subir el precio de acuerdo a los cortes que tienen mayor salida. Si comprás un animal entero, salís perdiendo, porque la gente no te compra y te clavás (sic)", dijo Daniel Díaz, carnicero de uno de los puestos.

Además, destacó que muchos clientes prefieren comprar cortes populares como el blando especial para milanesa o el bife, que cuestan, en promedio, de 23 a 26 pesos.

Por otra parte, Julio, quien contemplaba cómo las personas avanzaban en su camino por las calles internas del Mercado, pero no demostraban señal alguna de querer efectivizar una compra, sostuvo que pese al aumento "hay días en que la gente viene y lleva mucho, pero barato. Y esto se debe a que es difícil que se lo prive de comer carne, por un lado, porque el cerdo no es muy consumido en los días de verano y, tanto las verduras como el pollo, te llegan a cansar".

Según su consideración, el incremento de precios tiene su explicación en varias causas, según le manifestaron en los mataderos y frigoríficos a los que asiste para el abastecimiento de la mercadería: "Esto pasa por una baja preñez y una liquidación de los vientres, porque la carne que nosotros vendemos es de novillito que, si bien es muy buena y sabrosa, no podés sacrificar animales de esa manera. Esto trae como consecuencia que no te va a alcanzar la hacienda gorda para que puedas satisfacer la demanda y el precio se te dispara porque no hay otra salida", comentó de manera un tanto didáctica.

Sin alternativas

Otra de las situaciones que llamó mucho la atención estuvo relacionado a un ascenso de casi el 20 por ciento en lo que refiere a las achuras ya que desde este año la venta de las mismas ya no se realiza en conjunto con el animal, sino que es por kilo, donde se proyectaron subas de hasta 50 centavos por el peso indicado.

El hígado y el mondongo tuvieron un costo de dos pesos antes de fin de año, en la actualidad tal monto se encuentra oscilante entre los cuatro y seis pesos, en tanto que la lengua puede ser conseguida, en el mejor de los casos, a diez pesos el kilo.

"Todas las semanas se producen aumentos, pero si lo trasladás al mostrador te fundís porque no vendés. Acá ya cerraron cuatro puestos porque dejó de ser rentable", explicó Miryam, vendedora de uno de los locales especializados. Cuando se le consultó el motivo de tales incrementos, adujo a una "abusiva exportación por parte de los frigoríficos, mientras que en los matarifes la mercadería se está tirando porque no sale a la venta", recalcó.

En tanto, uno de los productos que sufrieron otra suba de los valores en los precios fueron los quesos y todos los derivados de los lácteos. El registro que pudo consignar este matutino se estableció entre un 20 y 30 por ciento más caro en relación a diciembre del año próximo pasado.

En tal sentido, los valores consignados son variables al considerar las marcas que hay en el mercado, así, se puede encontrar quesos cremosos a 20 y 28 pesos, el tybo entre 24 y 38 pesos. Por ello, "a la hora de comprar, en este momento, la gente se lleva más por el precio que por la marca", relató Eduardo.

En otro de los locales comerciales que se encuentran en la parte externa del mercado, Alejandra, una de sus vendedoras, señaló que "a razón de 50 centavos y un peso fue el aumento desde la semana pasada. Pero los fiambres se mantienen, igual estás obligado a subir los precios tratando de no espantar a la gente".

No todas son pálidas, por ahora, para los bolsillos sedientos del vil metal, ya que, tanto en las verduras como las aves (como el pollo), no sólo evadieron el incremento, sino que, además, se produjo una baja en sus valores correspondientes.

En el caso del pollo, su precio se encuentra, en promedio, en los ocho pesos el kilo, lo que posibilitó un aumento en las ventas cercano al 60 por ciento. Incluso "nos faltó mercadería debido a la cantidad que vendimos. Hasta por presas, que ofertamos tres kilos por 25 pesos la pata y muslo", indicó María de Gandini, propietaria de un local.

En cuanto a las verduras, el índice de precios se mantiene regulado desde fin de año, pero dada una demanda crecinte de hrtalizas y frutas se esperan próximos aumentos.

Comentá la nota