El precio de la carne está por las nubes

Representantes de quienes nuclean a los propietarios de carnicerías de la Capital Federal esperan que el mercado vuelva a normalizarse, ya que el precio de la carne "está inaccesible" para la gente. A través de la información brindada, el kilo de asado, en el mostrador, está entre 24 y 26 pesos, mientras que la paleta se consigue en 20 pesos y la milanesa de ternera a 30 pesos por kilo. Reconocen que la carne vacuna está muy cara y que se comienza a percibir una maniobra retaceando el ganado en pie.
El vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías porteña, Alberto Williams, admitió ayer que los elevados precios de la carne la hacen "inaccesible para el consumidor", y acusó a sectores ganaderos de retener hacienda.

Williams solicitó que "vuelva a normalizarse el mercado" porque el precio está "fuera de enfoque para el consumidor".

Como ejemplo, dijo que el kilo de asado se tiene que ofrecer en las carnicerías a "24, 26 pesos el kilo", lo que "está fuera de enfoque para el consumidor".

Puntualizó que en el caso de "una paleta hay que hablar de 20 pesos" el kilo y "la milanesa (de ternera) está en los 30 pesos el kilo".

Consultado sobre cómo estaba el mercado, enfatizó: "Muy caro, ha subido mucho las últimas semanas de diciembre, no está siendo abastecido normalmente y falta mucha oferta, así que está complicado".

Al respecto, explicó que "normalmente todos los años para enero y febrero el productor tiene más pastura" por las lluvias y "deja sus animales engordando unos kilos más", lo cual repercute en la falta de oferta, mientras que el feed-lot "está trabajando un 50 por ciento menos".

"El mercado está muy descontrolado, no está muy transparente, además del faltante de hacienda", alertó Williams.

Panorama desalentador

Por su parte, el especialista en mercado ganadero Ignacio Iriarte consideró que a partir de la caída en el número de terneros, que se estima en un promedio de 3,3 millones para este año, la producción de carne rondaría los 2,5 millones de toneladas, lejos de los 3,4 millones de 2009.

"Al cambiar la composición de la faena (menos vacas y animales livianos), es probable que crezca el peso por cabeza sacrificada", sostuvo.

De acuerdo con distintos sondeos, hay cautela porque muchos ganaderos prefieren retener distintas categorías a vender, porque piensan que el precio aún puede repuntar.

También se dice que por la falta de terneros, la invernada no recibe animales de reposición.

La falta de pago de compensaciones al sector del engorde a corral influye sobre la marcha del negocio ganadero, ante la retracción de esa actividad, advierten especialistas del Mercado de Hacienda de Liniers.

Buscan alguna salida

Iriarte dijo que "con destetes por varios años consecutivos superiores a los 15 millones de terneros, fue también posible mantener faenas de equilibrio del orden de las 14 millones de cabezas".

Pero también tomó en cuenta que "a la hora de hacer un balance de existencias riguroso, hay que computar entre lo que extraemos del stock no sólo lo faenado, sino también lo que se muere en el campo".

"La faena de equilibrio no podría superar, para no afectar el stock inicial, los 11,2 millones de cabezas anuales", señaló. "Esta faena, combinada con un peso medio de 220 kilos, permitiría disponer de 2,46 millones de toneladas anuales", afirmó el experto.

También opinó que esta reducida oferta de carne de equilibrio podía estirarse a los 2,5 millones de toneladas si el peso medio se elevara a los 225 kilos por media res, como consecuencia de una menor presencia en la faena de vacas conserva y manufactura, y de un mayor porcentaje de novillos y novillitos.

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