Preacuerdo por el programa nuclear de Teherán

Bajo el programa del organismo de control nuclear de la ONU, 1,2 tonelada de uranio débilmente enriquecido de la república islámica sería embarcado a Rusia y Francia para fin de año para ser convertido en combustible.
El organismo de control nuclear de la ONU le dio a Irán un borrador de acuerdo para chequear la capacidad del país de adquirir un arsenal nuclear y dice que quiere una respuesta de Teherán para mañana. Bajo el programa, 1,2 tonelada de la reserva de 1,5 tonelada de uranio débilmente enriquecido de la república islámica sería embarcado a Rusia y Francia para fin de año y convertido en combustible –un proceso que apunta a evitar que Irán fabrique armas nucleares–.

El borrador del trato de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) fue enviado a los funcionarios iraníes junto con representativos de tres potencias occidentales –Estados Unidos, Rusia y Francia– en las conversaciones que se llevan a cabo en Viena. El director de AIEA, Mohamed el Baradei, dijo: "Cruzo los dedos para que el viernes tengamos el visto bueno de todas las partes involucradas".

Este "proyecto de acuerdo refleja en mi opinión un enfoque equilibrado", anunció El Baradei, sin dar detalles. Según fuentes diplomáticas, el acuerdo pide a Irán, como estaba previsto, que exporte la mayor parte del uranio enriquecido en sus instalaciones. Dijo que había habido temas complejos técnicos y legales para tratar durante los tres días de las conversaciones así como "temas de confianza. Es por eso que nos llevó un tiempo y también porque necesitamos enviar el acuerdo a las capitales para su aprobación". Y añadió: "Espero que la gente vea el cuadro total, que vea que este acuerdo podría abrir el camino a una normalización de las relaciones entre Irán y la comunidad internacional".

Ali Asghar Soltanieh, el jefe delegado de Irán, dijo que el borrador iba "por el buen camino", pero añadió que los funcionarios de Teherán necesitarían "estudiar a fondo este texto y volver y reflejar nuestra opinión y sugerencias o comentarios para llegar a una solución amigable".

Ningún funcionario iraní ha reconocido que el uranio iraní será enviado para ser enriquecido y un número de altas figuras asociadas con el presidente Mahmud Ahmadinejad han hecho declaraciones combativas mientras tenían lugar las conversaciones en Viena sobre el "derecho" del país de llevar a cabo su propio proceso de enriquecimiento.

Según Jacques Audibert, el responsable francés a cargo del expediente nuclear iraní, se trata "hasta finales de 2009 de unos 1200" de los 1500 kg de uranio enriquecidos débilmente por Irán pese a la oposición del Consejo de Seguridad de la ONU. Se trata de determinar "las modalidades y el medio de garantizar que Irán tendrá el combustible necesario para su reactor de investigación", recalcó El Baradei, sin especificar si Irán daba su visto bueno.

El Baradei precisó que se trataba de una "misión con un objetivo puramente humanitario", ya que, una vez procesado, el uranio será devuelto como combustible nuclear para alimentar un reactor médico en Irán que fabrica isótopos para diagnóstico y tratamiento del cáncer. Dirigiéndose a Teherán, sugirió que una medida clave para restablecer la confianza sería no "transformar uranio enriquecido" en combustible en Irán, algo que Teherán siempre ha rechazado.

"Dominamos la tecnología del enriquecimiento", insistió Soltanieh, añadiendo que los iraníes "podrían producir ellos mismos el combustible para este reactor nuclear". "Pero –destacó– hemos decidido que recibiríamos el combustible de productores potenciales dispuestos a fabricarlo y bajo los auspicios de la AIEA."

"Francia anunció estar dispuesta" a formar parte del contrato; "pero, por supuesto, como han podido constatar, los rusos son responsables del contrato en su conjunto", dijo Soltanieh, un día después de que Teherán comunicara su deseo de excluir a París del acuerdo. Estas declaraciones dejan entrever que se ha decidido en Viena que Rusia cargue con la responsabilidad del enriquecimiento de uranio a 19,75 por ciento, como pide Irán, y subcontrate a Francia su reprocesamiento para ser usado como combustible en el reactor de investigación. De esta forma, no habría negociaciones directas entre Francia e Irán.

Los funcionarios europeos y estadounidenses dieron una nota de advertencia diciendo que Irán todavía tenía espacio como para evitar cumplir con los términos del acuerdo incluyendo el tiempo y ritmo en que se embarca el uranio.

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