Del Potro: "El número 1 es mi sueño"

"Este es el torneo más importante del mundo y sólo los grandes campeones ganan acá. Estoy tranquilo y sé cuáles son mis posibilidades", dice el número 5 del mundo; hoy, desde las 9, se presentará contra el francés Arnaud Clement
Nicola Arzani, el italiano que es el vicepresidente del área de prensa y marketing de la ATP, llama para la entrevista pactada con Juan Martín del Potro. En la terraza de la zona de jugadores, un jardín en un primer piso, el tandilense se sienta debajo de una sombrilla que repara de un sol siempre ocasional. Delpo está tranquilo. Cada vez más estrella mundial, acceder a él ya no es tan sencillo como en otros tiempos. Es comprensible. Lo buscan los medios de todo el mundo. The Sunday Times, por ejemplo, le dedicó un artículo en el que se preguntaba si, por su altura, podía ganar Wimbledon.

Habla poco, con sencillez, y no pierde el sentido del humor, como cuando advierte que el doblista Sebastián Prieto baja del restaurante de los jugadores con la camiseta alternativa de River. Entonces, dice: "Mirá este tipo con esa camiseta. Yo no sé cómo lo dejan entrar". Enseguida, viene la pregunta: ¿Y la de Boca dónde está? "Sí ?dice con convicción?, claro que la traje, no puede faltar."

Es hora de hablar con el 5° mejor tenista del mundo, el que está sólo detrás de los cuatro grandes que dominan el circuito, cada vez más cerca de ellos. El pibe de 20 años al que la vida le cambió desde hace un año y que, antes de debutar hoy en Wimbledon, frente a Arnaud Clement, desde las 9 de nuestro país, en el Court 1, el segundo estadio, desgaja sus sensaciones.

-Por primera vez vas a encarar el torneo en este nivel personal, ¿qué expectativas tenés?

-Es lo mismo que con Roland Garros. Es otra situación de juego mía, otro ranking. Estoy muy tranquilo, sé cuáles son mis posibilidades en esta superficie. Para todos es muy difícil, salvo dos o tres jugadores. No espero saber jugar en césped este año ni el que viene, sino en un par de temporadas. Quiero entrar en la cancha sabiendo cómo jugar en césped.

-¿Estas cosas te las inculca Franco Davin [el coach]?

-Sí, pero también lo siento yo. Este año teníamos la idea de terminar la gira de polvo de ladrillo con una idea de juego definida para esa superficie, y salió bárbaro. Para estas alturas del año o dentro de un mes, nos propusimos tener definido el juego de ataque, el saque, la volea y esta superficie te ayuda mucho para mejorarlo. Soy consciente de que no tengo todavía el juego para esta superficie y no sé si lo voy a tener, pero quiero aprender, porque es muy grande este torneo. Si estoy acá es porque creo que puedo hacerlo bien.

-¿No hay más rechazo al césped?

-Me gustaría jugar bien porque es el torneo más importante del mundo y sólo los grandes campeones ganan acá. Quedan en la historia del tenis. Es más importante que ganar Roland Garros o el US Open. Si soy cabeza de serie y me siento bien, quiero aprovecharlo para hacer un buen torneo.

-Al final, el cuadro no es tan fácil.

?Los primeros comentarios eran favorables porque salía de la parte de Nadal, pero si ves la zona no salí tan favorecido. Aunque en este torneo puede pasar cualquier cosa. Lo dijo Roger [por Federer]: estos torneos son tan poco comunes que cualquiera puede ganarle a cualquiera. Acá la lógica no se da tanto como en todo el año. Quiero llegar a la segunda semana. Después, ya son pocos partidos, pocos jugadores y te planteás nuevos objetivos.

-O sea: buscás regularidad.

-Para mantenerte arriba tenés que ser muy regular, como son los cuatro primeros, que nunca bajan de semifinales o ganan los torneos que tienen que ganar.

-Además del tenis, ¿cambió mucho tu vida en general?

-Sí, sobre todo en lo profesional: no es lo mismo ser top ten que ser 70° del mundo. Pero la vida cotidiana no te cambia por ser mejor o peor en una cancha. Lo lindo del cambio es aprovecharlo, disfrutarlo, porque sos parte de algunas cosas sólo si estás arriba; si no, las ves desde afuera o te las cuentan.

-¿Cómo cambió tu mentalidad?

-Cuando arrancamos, Franco me decía que los resultados iban a venir, que tenía que estar preparado para ese momento y no dejar pasar la oportunidad. Y así fue. Yo estaba preparado tenística, física y mentalmente. Cuando uno toma confianza, el juego se agranda, se mejora muchísimo. A mí los resultados me ayudaron mucho a crecer.

-Vilas dijo que podías llegar a ser el número 1. ¿Cómo lo tomás?

-Es mi sueño de toda la vida. Que lo diga alguien tan grosso como Vilas es un privilegio, un orgullo. Y sé que lo dice con sinceridad porque lo conozco, tengo una buena relación con él y siempre las palabras que me dice me quedan guardadas. Me las dice desde adentro. Son tipos que con dos o tres cosas te dicen mucho más o con una frase te marcan para toda la carrera. Si él lo dice es porque sabe de tenis, pero ser número 1 no me lo asegura ni él ni nadie. Sé que tengo un camino por seguir y hasta hoy vengo bien, pero todavía es un sueño muy lejano.

-Vos dijiste que estabas preparado para este momento. ¿Estás preparado para ser campeón de un Grand Slam?

-En Roland Garros estuve muy cerca. Perdí con el más grande de la historia y por muy poco. Tuve una sensación única, que nunca había tenido. No me fui conforme, sino pensando «perdí mi oportunidad». Sentía que era mi chance, mi torneo, mi día. No sé si la desaproveché por culpa mía o de él, pero tuve mi chance. Ahora tengo otro torneo grande. Me gustaría estar de nuevo en otra instancia como ésa, porque la experiencia que no tengo se obtiene ganando torneos y partidos decisivos.

* La regularidad, presente en toda la temporada

Como número 5 del mundo, Del Potro mostró una gran regularidad en 2009, al llegar por lo menos a los cuartos de final en nueve de los diez torneos disputados; sólo cayó en forma prematura en Montecarlo (2ª rueda), mientras que fue campeón en el ATP de Auckland, en Nueva Zelanda.

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