Del Potro logró la hazaña ante Federer y está en semifinales en Londres

El tandilense, sin margen para el error, derrotó al suizo por 6-2, 6-7 (5) y 6-3 y se clasificó a la siguiente ronda. De esta manera quedó eliminado el escocés Murray por el porcentaje de games ganados. El argentino jugará el sábado ante uno de los clasificados del Grupo B (Soderling, Djokovic o Davydenko). Por Federico Kotlar, enviado especial a Londres.
Juan Martín del Potro sigue escribiendo páginas de las más felices en la historia del tenis argentino. En un partido jugado con la calidad de un concierto de música clásica, pero que cuando dejó de pasar la pelotita sobre la red se pareció más a una película de clase B, el tandilense festejó una clasificación con el resultado justo ante Roger Federer: fue 6-2, 6-7 (5-7) y 6-3 y, tan sólo un game por encima de Andy Murray, se clasificó a las semis del Masters de Londres, Quedó así segundo en el Grupo A, que quedó en poder del número 1 del mundo. Por un lugar en la final, jugará el sábado ante el líder del Grupo B, que puede ser el sueco Robin Soderling o Nikolay Davydenko.

Detrás de las calculadoras, de las especulaciones y de los flashes, aparecía uno de los mejores espectáculos que puede ofrecer hoy el tenis mundial: un partido entre el número 1 del mundo, Roger Federer, y el número 5, Juan Martín Del Potro, quienes se jugaban prácticamente mano a mano la clasificación a semifinales del Masters. Salvo que se diera cierto resultado, lo que finalmente ocurrió. Como invitado a la fiesta, pero desde su casa, lo siguió Andy Murray, quien dependía de este resultado para saber si lograba la clasificación.

Del Potro sabía que si ganaba en dos sets se clasificaba con seguridad a semifinales junto a Murray, quedando afuera Federer. Una victoria en tres sets obligaba a repasar todas las cuentas hechas antes porque el desempate era por porcentaje de games ganados. Pero a grandes rasgos Del Potro sabía que en ese caso tendría que llevarse al menos seis juegos más que Federer para lograr la clasificación. Y fue justamente lo que ocurrió: ganó exactamente esa cantidad más que el número 1 del mundo.

Del Potro comenzó el partido jugando como si el número 1 fuese él. Preciso desde el fondo de cancha y certero con su drive, el tandilense pudo aprovechar algunas imprecisiones de Federer, especialmente con su saque, y logró quebrar en el primer game. Pero eso no sería todo. En el quinto parcial, tuvo una nueva chance de quebrar y tampoco la desaprovechó. Así, se escapó 4-1. Luego, le alcanzó con mantener su servicio para llevarse el primer set por 6-2. La multitud del O2 Arena, que como es habitual se había volcado mayoritariamente a favor de Federer, no salía de su asombro.

Las dudas llegaron en el segundo parcial. Ahí, el suizo levantó su nivel y si bien Del Potro no decayó demasiado, su drive no lastimó tanto y con la devolución falló un poco más de lo aconsejado ante Federer. De todos modos, se mantuvieron palo y palo hasta el tie break. Y ahí Delpo tuvo en sus manos la eliminación del suizo, cuando tuvo dos saques y estuvo 5-4 arriba. Pero un error en una pelota corta volcó la balanza del otro lado y el número 1 se impuso por 7-5. Con ese resultado -aunque Federer afirmó que no lo sabía-, ya se había clasificado a semifinales.

Estando 3-3 iguales, Del Potro estuvo a nada de quedarse afuera de la pelea por llegar a semis, porque perder un cuarto game lo hubiera descalificado. Cuando estuvo doble break point abajo primero y después cuando Federer dispuso de una nueva chance. Delpo se salvó ahí con un segundo saque con mucho riesgo. Como para despejar cualquier tipo de suspicacias: si esa pelota iba afuera, la chance del argentino se iba al tacho. Y en el siguiente juego logró el quiebre que le terminaría dando, en definitiva, la chance de cerrarlo con su servicio. Quedará para una postal la imagen de Delpo festejando luego de ver cómo su ace se convertía en el punto del 6-3, en del segundo triunfo en poco más de dos meses ante el número 1 del mundo y en el de la clasificación a las semifinales. Un festejo apagado, por el desconocimiento si había servido para clasificarse. Y que se resolvió después con el aviso tardío, para seguir soñando.

Comentá la nota