Dos potencias se saludan.

COPA TELMEX: Fabbiani fue a alentar a David, que le ganó a Gimeno Traver. Y se llevó su camiseta. Los de River, enloquecidos.
El Ogro Fabbiani es el jugador del momento. Lo invitan de todos los canales. Y de todas las radios. Y de todos los diarios. ¿Para cuándo una producción de tapa como la que hizo Poroto Cubero en la revista Romeo, en boxer y con los pechos al viento? Tanta es la devoción por el crack sobrealimentado que en cualquier momento las señoras de Utilísima lo convocan para pedirle alguna receta para preparar pastas, milanesas, chocotortas o lo que sea. Y el Ogro, seguro, va. Se prende en el juego y se divierte. ¿Irá a la clínica de Alberto Cormillot, que también lo invitó pero para armarle una dieta? En ese raid vertiginoso, Fabbiani ayer se dio una vuelta por el Lawn Tennis Club, donde más que chori se come sushi, con la idea de alentar en la Copa Telmex a David Nalbandian, otro peso pesado, otro reconocido hincha de River. Y se saludaron, por supuesto. Como dos potencias. Al final del partido, cuando ya le había ganado 7-5 y 6-2 al español Daniel Gimeno Traver, el unquillense se sacó su camiseta, se acercó hasta el palco vip que Fabbiani ocupaba junto con el dirigente Fito Cuiña y, así como estaba, empapada por su transpiración, se la regaló. Hubo abrazo fraterno pese a que estaban parados en distintos niveles y el Ogro se mostró muy satisfecho con semejante souvenir. "Gracias, David, muchas gracias", le dijo. Contento como un chico que recibe un regalo de Reyes, primero Fabbiani desplegó la camiseta Yonex negra, se la puso en la cabeza y se tapó la cara. Sí, como si fuera la careta de Shrek.

Fabbiani, a quien le gusta jugar al tenis con su tío Omar -algunos dicen que son duelos similares a los que protagonizaban Vilas y Borg en los 70-, había visto un buen partido de Nalbandian. Lejos de subestimar a su rival en octavos, el unquillense salió al court central como amplio favorito, sabiendo que no era necesario jugar a toda máquina para ganar. Y así fue. Nalbandian se sacó de encima al verdugo de Gastón Gaudio en un partido que pudo haberse resuelto más rápido. "Tengo que tratar de ser más parejo todo el partido", comentó David tras el match. Esto tiene que ver con la ventaja que le dio a Gimeno en el primer parcial, cuando el cordobés sacó 5-2 y permitió que su rival lo igualara. "A partir de allí, él jugó bien los puntos importantes", añadió Nalbandian, quien hilvanó dos games para cerrar el set inicial.

La historia en el segundo parcial se acomodó a la realidad: David fue más regular, Gimeno desperdició más pelotas y el duelo se ubicó en los carriles esperados. Al español le costó sostener los peloteos del cordobés, que de esa manera aprovechó para sentenciar a su rival. El aspecto a mejorar, reconocido por el mismo Nalbandian, es el porcentaje de primeros servicios, ya que sólo totalizó un 45%. Aunque a la hora de meter el primer saque, todo fue distinto: se quedó con el 83% de los puntos. Mañana, en cuartos, se cruzará con Juan Carlos Ferrero, ex número uno del mundo y campeón de Roland Garros en el 2003. ¿Fabbiani se pondrá otra vez los anteojos negros e irá a alentarlo? Que el tenis le gusta no hay dudas. Anoche, luego del triunfo de Nalbandian, Fabbiani se quedó a ver el partido entre Juan Chela y Robredo. "O-gró, O-gró", lo ovacionaron algunos hinchas de River. Los de Boca, claro, lo chiflaron.

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