Las potencias coinciden en que es imprescindible reformar el FMI.

Las potencias coinciden en que es imprescindible reformar el FMI.
Defendieron la libertad de mercado y rechazaron el proteccionismo.
Todos están de acuerdo: hay que reformar al Fondo Monetario Internacional, reforzarlo con recursos adicionales y según algunos darle un mayor poder de inspección de los países miembros del organismo, que deberían aceptar obligatoriamente estas atenciones. La reunión de ministros de Economía del Grupo de los Siete (G7), que sesionó aquí dos días con el agregado de Rusia (miembro del G8) como auditor, concluyó ayer tras dos días de deliberaciones.

El documento final reconoce que 2009 será el peor año de la crisis. "La fuerte recesión ha hecho perder ya millones de empleos" y durará por lo menos hasta fin de año, aunque un sector cree que se prolongará durante buena parte de 2010". La máxima prioridad es estabilizar las economías y los mercados financieros y por ello las decisiones cruciales -más capital, más reservas y nuevas normas globales de vigilancia y reforma del capitalismo mundial-, serán propuestas a la reunión del Grupo de los Veinte (G20) que se reunirá el 2 de abril en Londres, dijo Mario Draghi, presidente del Foro de Estabilidad Financiera que presentará las medidas a las naciones del G20. En Italia se reunirá en junio el G8, o sea el G7 más Rusia, a nivel de jefes de Estado y de gobierno, la reunión cumbre del llamado "Directorio del Mundo".

Draghi es tambien gobernador de la Banca de Italia, el banco central. Explicó que el Foro de Estabilidad Financiera tiene por misión diseñar las reglas y asegurarse de que sean aceptadas del mismo modo por el mundo financiero".

Ante los recelos que pueden provocar las ingerenias del FMI en las políticas economicas de los países miembros, Draghi dijo que lo que el organismo deberá constatar es "que la estructura financiera sea la adecuada". Desde ya el tema producirá discusiones encendidas en la reunión del G20.

La presidenta argentina, Cristina Fernandez encabezará la delegación argentina al G20, como ocurrió en la reunión de hace unos meses en Washington. El G20 pasa a ser "una institución clave", dijeron varios delegados, porque es el escenario del encuentro entre los países industriales y las naciones emergentes.

Mario Draghi dijo en la conferencia de prensa final que "ha disminuido el ritmo de desaceleración de las economías mundiales" lo cual es una buena noticia, pero "nuestro objetivo es saber cuando llegamos al fondo y adoptar medidas para salir hacia arriba".

El G20 está integrado por la Unión Europea, los países del G7 (EEUU, Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia y Canadá), Argentina, Australia, Brasil, Corea del Sur, China, India, Indonesia, Mexico, Arabia Saudita, Sudafrica, Turquía y Rusia.

En el documento final los ministros afirmaron que la reforma del FMI, "reforzado con recursos adicionales, es crucial para responder con eficacia y flexibilidad a la crisis actual".

Los ministros del G7 rechazaron de plano la perspectiva de soluciones proteccionistas y defendieron la libertad de los intercambios mundiales. Pero en las discusiones quedaron flotando las críticas al "compre americano" del plan de estímulos del presidente de EE.UU. Barack Obama, especialmente en el campo del acero, y de los cuantiosos subsidios aprobados por rancia en apoyo de la industria automovilistica gala, que establecen como condición que no sean cerradas fábricas francesas.

Los ministros mostraron su preocupación "porque la excesiva volatilidad y fuertes oscilaciones en los tipos de cambio tienen conecuencias adversas para la estabilidad económica y financiera".

Los ministros del G7 se coprometieron a "seguir atentamente los mercados de divisas y a colaborar" para asegurar la estabilidad relativa de las cotizaciones.

El director del Fondo Monetario Internacional, el francés Dominique Strauss-Kahn, dijo que el principal problema financiero en el mundo de hoy es la reestructuración de los bancos y el sistema bancario. Agregó que "la solución más simple" es crear una estructura para que los bancos coloquen allí los llamados "títulos tóxicos", o sea sus activos depreciados.

Según datos que se conocieron en la sala de prensa de la conferencia, los bancos mundiales han recaudado unos 800 mil millones de dólares de capitales. Pero las pérdidas, que al parecer han dejado de aumentar, se sitúan entre un billón y medio y dos billones de dólares.

Comentá la nota