Los potenciales coletazos de la crisis preocupan pero sin sembrar alarma

Hasta el momento, en Comodoro Rivadavia no se perciben los efectos tan temidos de la crisis financiera mundial. Con políticas públicas como el incentivo a la producción petrolera y otras acciones destinadas a morigerar los conflictos de algunas actividades como la pesca, el panorama asoma tranquilo en líneas generales.
Pese a que su actividad económica gira en torno a la industria petrolera, Comodoro Rivadavia pareciera estar al margen de lo que en el concierto mundial se traduce en una mayor incertidumbre. Y aunque la crisis tan temida pudo palpitarse a mediados de año y la situación de equilibrio financiero de muchas empresas estuvo a punto de verse comprometida al tener que afrontar los aguinaldos luego de más de un mes de yacimientos paralizados por medidas de fuerza gremiales, pasó agosto y todo quedó tan sólo en un remezón.

Hacia octubre el desbarajuste financiero mundial ya era una certeza. Sin embargo, en el Golfo San Jorge se iniciaba la exploración petrolera offshore con una inversión inicial de 150 millones de dólares, y expectativas de más puestos de trabajo en la industria. Actualmente, pese a que desde las empresas advierten que “Petróleo Plus” no es la panacea y hablen de un año en el que “debemos tratarnos con cariño” (ver recuadro), se asume que la garantía laboral está dada como para que Comodoro Rivadavia siga siendo una especie de burbuja.

EL CONSUMO

Opinan los analistas internacionales que muchos de los alcances de la crisis financiera global en el país va a depender de la calidad de respuestas de políticas públicas y de sus coordinaciones, y mucho va a depender también de la calidad de respuesta de cada individuo como consumidor, como ahorrista, como inversor, y de las empresas y empresarios.

Si se habla de consumo en Comodoro Rivadavia, algunos comercios registran bajas en sus niveles de venta. El Consejo Económico Social indica que la merma recae sólo en bienes considerados “de lujo”, como electrodomésticos o muebles, donde la fluctuación sitúa las ventas entre un 10% y un 20% por debajo de la medición en el mismo período del año pasado.

Sin embargo, para las grandes cadenas nacionales las operaciones en la plaza local siguen siendo rentables al arrojar resultados equiparables a las sucursales instaladas en la zona céntrica de Capital Federal y cabe además la posibilidad de desembarco de dos hipermercados.

Por otra parte, la crisis no parece afectar los bolsillos locales al momento de sacar un ticket para un espectáculo -donde los empresarios reconocen que la actividad produce muy buenos beneficios- y tampoco al momento de sentarse a la mesa de un restaurant. Llámese tenedor libre o cinco tenedores, en líneas generales el rubro tampoco sufrió alteraciones de demanda sustanciales.

EL AHORRO

En cuanto al ciudadano comodorense como ahorrista, el titular local de la Asociación Bancaria, Walter Rey, resaltó que en el país la banca privada ha suspendido todas las operaciones crediticias, tanto prendarias como hipotecarias, con algunas excepciones puntuales destinadas a trabajadores que perciben su sueldo por vía de los bancos, aplicando tasas variables. Rey señala además que los aumentos en las tasas de interés son aplicables sólo al dinero que se presta y no al que se toma.

Sin embargo, reconoce que el sistema bancario está más sólido que hace diez años y en cuanto al comportamiento del ahorrista comodorense, observa que no se ha notado una retirada de la banca y tampoco una corrida al dólar. “No se ve desesperación” señala. Estima que la actividad estará “planchada” hasta diciembre, donde se evaluará cómo se plantea 2009, con cierta preocupación también para la estabilidad de los empleos de los trabajadores bancarios. Ese gremio salió a denunciar despidos encubiertos en las últimas semanas y hasta anunció un paro que resultó frenado por una conciliación obligatoria del Ministerio de Trabajo.

EL MERCADO INMOBILIARIO

A sabiendas de que los créditos hipotecarios están “frenados” la pregunta lógica sucesiva recae sobre el sector inmobiliario. Jorge Rotaeche preside la Cámara que nuclea la actividad a nivel local y señala que el panorama se avizora normal para el año entrante.

“Los ladrillos dan tranquilidad”, señala para reflejar que en momentos de crisis la gente invierte en propiedades, y reconoce que se ven muchas consultas en ese sentido, aunque no en números alejados de lo habitual.

En cuanto a los alquileres, Rotaeche indica que los precios de los inmuebles dependen mucho de la actividad petrolera, pero señala que más allá de las subas ligadas a las demandas de un segmento en particular como los departamentos chicos, el mercado está tendiendo al equilibrio.

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