La postura del municipio ante los diferentes conflictos en Papelera

El secretario de Desarrollo Económico, Diego Santillán, habló con este diario sobre la situación de esa empresa a la que auxilió con un préstamo de más de 60.000 pesos. Aseguró que el Ejecutivo, a pesar de que va de conflicto en conflicto, le dio ese dinero meses atrás para que pudiera retomar su actividad productiva y que también influyó la incorporación de un nuevo socio, y la consecuente "reestructuración" de la firma.
A su vez, en lo que hace a la situación laboral de Azul, apuntó que "estamos en crisis, pero se van sorteando diferentes obstáculos".

En mayo pasado, el municipio entregó un crédito a Papelera Azuleña destinado a que se saldara una parte de las quincenas que la empresa adeudaba a sus trabajadores. Una vez que los empleados lo percibieron, retomaron sus tareas luego de tres meses de paro.

Una de las condiciones que puso el Departamento Ejecutivo para hacer efectiva la entrega de los 62.662 pesos del préstamo, fue la preservación de las fuentes laborales. Por esto se firmó un convenio entre las partes en el Ministerio de Trabajo.

Pero a dos meses de haber vuelto la calma a esa empresa que, por una cosa u otra, siempre está en conflicto, volvieron los problemas cuando decidió despedir a tres trabajadores.

Como si algo más le faltara, la semana pasada los trabajadores realizaron un paro de tres días porque la empresa no les pagó parte de las quincenas que aún les adeuda, no cumpliendo los acuerdo existentes.

La pregunta que surgió inmediatamente fue qué postura adoptaría el municipio ante este incumplimiento de la empresa. La respuesta llegó con una carta documento que le envió a Papelera, en la que la intimaba a que regularizara la situación o de lo contrario el dinero del crédito debería ser devuelto al contado y no en cuotas como habían convenido. En esa carta le daban 5 días hábiles. Los días pasaron y no hubo ninguna información al respecto por parte del Ejecutivo.

Situación regularizada

Fue Diego Santillán, secretario de Desarrollo Económico de la comuna, quien habló con este diario y explicó que como hubo acuerdo entre los trabajadores y la empresa, el municipio no siguió accionando y el plazo que le dio a la empresa para que regularice su situación quedó suspendido.

Al respecto, el funcionario indicó que "por regularizar la situación se entendía llegar a un acuerdo entre las partes para retomar la actividad productiva. De lo contrario, debía devolver toda la suma prestada en forma inmediata".

Agregó que "la empresa respondió al municipio diciendo que estaban en un proceso de regularización. Acá hay dos posturas: la de los trabajadores que alegan que no debería haber despidos, y la de la empresa que informó que se trata de una nueva administración con la incorporación de un nuevo socio".

Según comentó, ese nuevo socio produjo una reestructuración económica, financiera, administrativa y productiva "y vieron la necesidad de prescindir de algunos trabajadores porque la planta estaba sobredimensionada. Para continuar con la empresa necesitaban contar con menos personal. Al llegar a un acuerdo entre las partes, nosotros entendemos que el conflicto está regularizado".

No obstante, en la última audiencia en el Ministerio de Trabajo las partes no llegaron a un acuerdo, ya que mientras el sindicato quería dar por caído el convenio por el incumplimiento de Papelera, ésta quería seguir manteniéndolo para continuar pagando la deuda con sus trabajadores en cuotas.

Consultado sobre esto, Santillán reconoció que "en los papeles no se pusieron de acuerdo", aunque advirtió que "en la práctica sí porque la empresa sigue trabajando".

A su vez, quiso destacar "la muy buena intención del sindicato que aceptó seguir cobrando en cuotas para sacar adelante la empresa. Además, en lo que hace a los despidos dos de los tres trabajadores aceptaron su indemnización (el otro va a juicio). En ese sentido se llegó a un acuerdo entre las partes que permitió que siga la actividad productiva".

Dijo que "ahora la empresa está trabajando las 24 horas, salvo algunos por falta de materia prima. Sabemos también que algún día hubo atraso de quincena, lo que llevó a cierto malestar, pero hasta ahora se ha venido cumpliendo y regularizando la situación".

El préstamo

El municipio entregó a la empresa un préstamo de 62.662 pesos que hizo efectivo en dos veces. Como garantía de esa operación, la empresa prendó una máquina.

Papelera Azuleña debe devolver ese dinero en 12 cuotas, con tres meses de gracia. De esta manera, la primera de ellas a pagar en septiembre de este año. En junio, julio y agosto, la empresa abonó los intereses del préstamo.

En lo que hace al interés, se tomó como referencia la tasa pasiva del Banco Nación para plazo fijo a 30 días, esto es el 9 por ciento anual.

Consultado por qué el municipio entregó este crédito a una empresa que por lo que ha demostrado hasta ahora no es sólida y va de conflicto en conflicto, Santillán explicó que "si uno miraba los antecedentes, es una empresa que venía con reiterados incumplimientos y estaba funcionando muy mal por todos los conflictos con los trabajadores. Además, si uno miraba la información económica financiera se desprendía que no era sujeto de crédito. Pero lo que se evaluó desde el municipio fue la situación de los trabajadores y también la incorporación de un nuevo socio".

Según dijo, que ese socio mayoritario de nombre Cristian Jesús Auer haya invertido "hizo que nosotros acompañemos con alguna medida a la empresa".

Sobre si comprobaron que efectivamente Auer inyectó capital a Papelera, dijo que "pedimos toda la documentación y vimos que se incorporó con aporte en papel".

No obstante consignó que la empresa también tenía deudas con los proveedores de gas y con la CEAL que fueron saldadas, por lo que entendió que "de algún lado salió el dinero. Así que creemos que de alguna forma ha integrado capital a la empresa".

Diego Santillán, secretario de Desarrollo Económico, habló con este diario sobre la relación del municipio respecto a Papelera Azuleña.

Comentá la nota