"La postura de la empresa nos pareció muy egoísta"

El edil vecinalista Daniel Silva cuestionó las explicaciones de los responsables de la curtiembre. Dijo que en un tribunal los empresarios "hubiesen sido procesados por falso testimonio".
El martes se realizó una reunión ampliada de la Comisión de Salud del Concejo Deliberante. En ese encuentro, los concejales escucharon excusas y nuevas promesas de los máximos responsables de Curtarsa sobre la insoportable proliferación de olores que afecta la calidad de vida de los vecinos de Jáuregui. Con la presencia del presidente de la curtiembre, Atillio D´Apólito, la empresa dijo que el incremento de las emanaciones nauseabundas obedece a la caída de los techos que recubrían dos piletas para el tratamiento de los efluentes líquidos.

Terminada la reunión, la encargada de comunicar los pormenores del cónclave fue la presidenta de la Comisión, Susana Haurié, cuyas declaraciones a este medio despertaron una profunda indignación entre los vecinos, y muy especialmente en las organizaciones ambientalistas de la localidad (ver recuadro).

Dos días después, el concejal de la Unión Vecinal Daniel Silva, también habló con EL CIVISMO sobre la reunión mantenida con Curtarsa. Si bien destacó la importancia de la mesa de diálogo, cuestionó con dureza la posición mantenida por la firma de capitales italianos. Dijo que en las condiciones actuales, "la empresa no puede funcionar".

-¿Qué balance hace de la reunión?

-Si bien toda reunión es positiva, nos pareció realmente muy egoísta la postura de la empresa. Cuando las partes se sientan a dialogar lo primero que tiene que existir es buena fe de ambos lados, de lo contrario no se llega a un buen final. Si esto hubiese sido en un tribunal y hubiésemos estado prestando declaración, creo que (los directivos de Curtarsa) hubiesen sido procesados por falso testimonio. Ellos parten de la base de que la empresa no contamina y que está todo bien. Y sabemos que eso no es así. La empresa fue clausurada y si realmente se aplica el rigor de la ley tendría que haber sido clausurada muchas otras veces.

-¿Qué opinión le merece la promesa de Curtarsa sobre las obras en los sedimentadores?

-Ellos dicen que en el mes de marzo se les rompió la cobertura de las piletas. El plan de contingencia debería ser parar la producción. Y si la empresa no trabaja porque está clausurada, la ley ampara al trabajador. La empresa se tiene que hacer cargo de eso. No puede ser que en una nota que nos enviaron hablan de una inversión de 60 millones de euros en los últimos años, y resulta que tardan casi nueves meses en solucionar un problema. Para nosotros quedó demostrado que ellos ponen en primer plano la producción. Sin embargo, en las normativas ambientales, tanto internacionales como nacionales y provinciales, el bien tutelado es el ambiente, que es un bien colectivo. Ellos hablan de olores como algo que no es contaminación sino impacto. Pero existen escalas de intensidad e irritabilidad de olores. En cualquiera de los dos casos, la empresa no puede funcionar.

-¿Generaron malestar entre los concejales las declaraciones de Haurié?

-La reunión había sido convocada por la Comisión de Salud. Entre todos los bloques se decidió que la única persona que iba a dar su opinión de manera inmediata era la presidenta de la Comisión. Pero después de la reunión nosotros no tuvimos un encuentro de Comisión como para hacer un balance. A lo mejor ella tendría que haber analizado con otros concejales antes de emitir una opinión. Creo que todos los concejales estábamos contentos por la reunión y la posibilidad de dialogar.

-¿Qué pasa cuando, como usted dijo, una de las partes de ese diálogo no actúa con buena fe?

-Creo que la forma de sentarnos en la mesa a hablar es con el peso de la ley. Si nosotros apoyamos al Departamento Ejecutivo a que presione a las autoridades provinciales, en la próxima reunión la empresa tendría que estar cerrada. A Curtarsa se le está por vencer el Certificado de Aptitud Ambiental. Bajo qué condiciones va a renovar ese Certificado el OPDS (Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible). No es lo mismo sentarse a una mesa de diálogo con una empresa funcionando, que con una empresa clausurada.

Balde de agua fría

Las declaraciones realizadas a este bisemanario por la concejal y presidenta de la Comisión de Salud Susana Haurié, cayeron pésimo entre los vecinos de Jáuregui. Terminada la reunión, la edil dijo que la empresa había mostrado una actitud de "apertura y participación".

"En estos momentos, cuando se haga esta adecuación que va a demandar una semana, van a haber días críticos de olores porque tienen que limpiar los barros que están depositados. Nos dijeron que lo iban a hacer con el máximo cuidado posible, pero que algún olor se iba a notar", expresó Haurié con una ingenuidad sorprendente.

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