Postales de un Río Tercero excitado por la visita presidencial

Damnificados, pero contentos. En el mapa humano que escuchó a la Presidenta en Río Tercero, los más atentos a sus palabras fueron el grupo de vecinos de la localidad damnificados por las explosiones ocurridas en la Fábrica Militar 1995.
Varios de ellos consultados por este diario aseguraron estar "muy contentos" luego de oír que la mandataria prometió enviar al Congreso la ley para indemnizarlos por aquel suceso. "Estamos más satisfechos porque fue lo único que anunció, o sea que la Presidenta vino hasta acá por nosotros", dijo Mario Ponce, abogado de las víctimas.

Desde carlos paz... Los que veranearon en la Villa habrán esperado descubrir a alguna "vedetonga" en sus lados, pero no: el cartelón-ambulante que en el verano publicitó teatro de revistas en Punilla, ayer exhibió el rostro del candidato a senador K, Eduardo Accastello.

Un piquete "abundó" en ruedas. El fantasma de los apodados "piquetes de la abundancia" por la Presidenta estuvo ayer en Río Tercero: unos 100 productores rurales realizaron un tractorazo en la avenida General Savio, cerca de la Fábrica Militar. Protestaron por la negativa de Cristina a recibirlos y le hicieron llegar un petitorio.

Chacón anfitrión. Militantes del gremio de comercio fueron los encargados de recibir a los periodistas que cubrieron el acto en la Fábrica Militar, e indicarles el camino al escenario. Junto a los dirigidos por Pablo Chacón hubo otros gremios.

Más que milímetros, llovieron policías. El contundente operativo de seguridad que recibió a la Presidenta en Río tercero puso casi tantos efectivos como militantes en las calles de la localidad. Unos 400 hombres vigilaron la Fábrica Militar y alrededores, entre ellos gran número de gendarmes. Trascendió que la Casa Militar, a cargo de la seguridad, hizo "bajar a la Gendarmería" para cubrirse ante un posible retaceo de policías cordobeses por parte de Juan Schiaretti, quien pegó faltazo al acto argumentando que no fue invitado.

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