Postales de un gobierno herido

Por D. Schurman

Moreno se va del INDEC. Bonafini y los intelectuales de Carta Abierta molestos con Kirchner. A Peluso le florecen propiedades y a Jaime, denuncias. El faltazo de Maradona a la jura de ministros.

El viejo zorro kirchnerista pide anonimato.

–Mire –tira el anzuelo–, una opción es que Moreno pase a manejar la Aduana. En estos días habrá novedades.

–¿Eso dijo Kirchner? –se asombra este diario.

–No, no. Yo se lo pregunté directamente a Moreno.

–¿Y qué fue lo que él le dijo?

–¿Sobre la Aduana? Hizo silencio y se rió. Eso, igual, lo define Néstor.

El establishment, la oposición, los gobernadores y hasta prominentes figuras del gabinete piden la cabeza del secretario de Comercio.

Guillermo Moreno está rodeado. A esta altura sólo Kirchner le cuida la retaguardia.

La caída del polémico funcionario es una foto de época que en la Casa Rosada quieren evitar. El Napia –como algunos lo llaman puertas adentro– podría participar de un esquema de rotación que ya se aplicó en el reciente cambio de Gabinete.

Su continuidad en el INDEC vuelve inverosímil cualquier atisbo de corrección en ese organismo. Cristina encuentra en la buena recepción a su convocatoria al diálogo un marco auspicioso para sacrificar a uno de los soldados más fieles de la causa.

La misma coyuntura que le indica el camino del infierno a Moreno le ofrece al cielo a Aníbal Fernández. El jefe de Gabinete, torneado al kirchnerismo al ritmo de sus canas, es una herramienta esencial para fortalecer al Gobierno en la interna del PJ.

El funcionario es un bonaerense que promete empatía con la dirigencia del conurbano, acaso los garantes de la gobernabilidad de un país que supo de saqueos y otras yerbas. Fernández además volverá a poner su cara en los medios para hacer primar sus verdades relativas.

Los cambios impulsados tras la derrota electoral del 28 de junio no lograron llevar tranquilidad a todos los sectores internos. Aunque la reaparición pública de Kirchner fue junto a Carta Abierta, los intelectuales oficialistas se sienten fuera de escena.

Hay quienes fogonean la salida del ministro de Educación, Juan Carlos Tedesco, como un bálsamo para estos hombres que alimentaron las usinas del pensamiento K. ¿Por qué? Sencillamente porque imaginan a Ricardo Forster como su reemplazante.

"Cristina tiene que hacer algo porque Néstor no escucha", mostró su malestar Hebe de Bonafini en línea con Carta Abierta. Los movimientos sociales quedaron tan desolados como la titular de Madres de Plaza de Mayo. La promesa oficial de procurar la vuelta de la transversalidad no logró atenuar la desazón.

Eduardo Sigal es uno de los encargados de aunar las expresiones "no pejotistas" en pos de recuperar al "Kirchner modelo 2003". Este fin de semana el funcionario de Cancillería hizo un paréntesis para casarse con una santiagueña, pero jura que al regreso retomará su misión.

El llamado a una apertura en boca de Edgardo Depetri y Luis D’Elía exuda voluntarismo, pero es entendible: el diputado siempre calificó al PJ como una "asociación ilícita" y el piquetero endilga el mote de "mafioso" a varios de sus integrantes.

Luego de la "traición de los intendentes" bonaerenses –el copyright es de Kirchner–, hay quienes sueñan con hacer realidad una vieja chicana del ex mandatario al aparato peronista: la de integrar una fórmula presidencial junto a Martín Sabbatella en 2011.

D’Elía planea una demostración de fuerza con distintas expresiones sociales para "despejotizar" al gobierno. Su optimismo lo está llevando a imaginar un estadio de River repleto. Por ahora es pura especulación política.

El piquetero apunta contra el duhaldismo y su "espíritu desestabilizador". Pero en estos días los que están en apuros son actuales y ex funcionarios del oficialismo. Al interventor del Instituto Provincial de Lotería y Casinos, Luis Alberto "Chiche" Peluso, investigado por enriquecimiento ilícito, le saltó ahora una propiedad en Naples. En esta ciudad norteamericana del condado de Collie (Florida) se refugiaba el ex lugarteniente menemista Miguel Ángel Vicco cuando arreciaban denuncian en su contra por el "milkgate".

El impresionante departamento de Peluso está frente al mar, en la calle 8473 By Coloni Dr. Tiene 300 metros cuadrados propios y cochera para dos autos. Figura a nombre de la firma BelPel, el acrónimo de Belén Peluso, por la hija del funcionario bonaerense. Esta sociedad pagó sin chistar los 2.173.523,07 dólares de valuación impositiva.

En la Escribanía General de Gobierno de la provincia de Buenos Aires está la declaración jurada de Peluso. Evidentemente se olvidó de consignar el piso de Naples. Es curioso porque su jefe político, el gobernador Daniel Scioli, disfrutó de sus comodidades en más de una temporada.

Peluso está furioso con la repercusión mediática de su situación patrimonial. De eso son testigos los comensales de Marcelo.

En este restaurante de cocina italiana, que posee Marcelo Piégari en Puerto Madero, Juan Manzur festejó su nombramiento al frente del Ministerio de Salud de la Nación. La tropa del tucumano brindó con cinco botellas de Dom Perignon y la cuenta que se pagó con la tarjeta de la cartera habría ascendido a 15 mil pesos.

Para entonces, Manzur no sabía que Mario Koltan, a quien había nombrado al frente de la Administración de Programas Especiales (APE), tendría las horas contadas por obra y gracias de la CGT y no producto de la causa penal que le abrieron por supuestos desmanejos en la Caja de Previsión de Tucumán.

Al que le florecen denuncias como si fuera primavera es a Ricardo Jaime. Desde el viernes, el juez Norberto Oyarbide también lo investiga por evasión tributaria en la compra de un yate de lujo.

El ex secretario de Transporte se lo habría comprado al broker Carlos Bindelli por 1,4 millones de dólares en San Fernando pero, a fin de evadir impuestos, lo habría trasladado a las playas brasileñas de Angra Dos Reis.

El ex fiscal anticorrupción Manuel Garrido ya documentó varias irregularidades de Jaime. Una de ellas fue la utilización de jets privados pagados por empresas de transporte, que el funcionario debía controlar, para realizar viajes personales a Brasil.

En la presentación judicial por la compra del yate Altamar 64 –que realizó el viernes el abogado Enrique Piragini– hay un dato accesorio que traza una línea directa desde el kirchnerismo al menemismo: la hipoteca del avión que usaba Jaime estaría a nombre de Jorge Cupeiro. Se trata del ex piloto de automovilismo, un infaltable de las tertulias que organiza Carlos Menem.

¿El desplazamiento del ex secretario de Transporte fue un gesto a Pino Solanas? Puede resultar exagerado aunque los denodados esfuerzos de Cristina para arropar al ascendente diputado electo son evidentes.

Nada indica por ahora que haya un cambio de modelo. Lo que se percibe son guiños a la progresía con la promesa de gravar la renta financiera y gestos ampulosos para contener al peronismo.

Hugo Moyano fue uno de los beneficiarios de la debilidad kirchnerista. En un santiamén recobró el manejo de la caja de las obras sociales y desembarcó en el directorio de Aerolíneas Argentinas.

El poder de expansión del camionero vuelve indeleble cada uno de sus actos como también sus ausencias. Por eso el faltazo a la jura de los nuevos ministros despertó tanto la atención.

Ese día nadie habló de la inasistencia de Diego Maradona. En una comunicación reservada con la Casa Rosada, el técnico de la selección de fútbol había manifestado su deseo de concurrir al Salón Blanco. Un inconveniente ajeno a la política impidió esta vez una foto que sigue cotizando el alza.

El gobierno ya obtuvo de Maradona un aval al nuevo proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Hay un núcleo duro que se propone ir a fondo con el tema a pesar del revés electoral. Es el mismo sector que consensuó 21 puntos bajo el paraguas de la llamada Coalición por la democratización de la comunicación. ¿Volverá el "qué te pasa Clarín"? ¿Habrá debate en el Congreso? Nadie lo sabe con certeza.

En los mentideros políticos atan al resultado de esa batalla a un potencial desembarco pleno del kirchnerismo en Telefe. Y pensar que cuando se dijo que Rudy Ulloa, el ex chofer del santacruceño, había hecho una oferta al canal de las pelotas muchos creyeron que se trataba de un chiste.

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