"Posse aporta si habla de educación"

Macri defendió al ministro, pero cuestionó que opinara sobre seguridad y los años 70; confirman la demora en la salida de la policía
La pregunta lo incomodó, al igual que la polémica desatada por la designación del nuevo titular del Ministerio de Educación de la ciudad. "¿ Posse puede aportar? Si discute sobre educación va a aportar, pero no me interesa discutir de cosas que pasaron hace treinta años", afirmó Mauricio Macri cuando LA NACION le preguntó sobre Abel Posse, flamante ministro del área, cuyas recientes opiniones políticas sobre la inseguridad y la última dictadura militar encendieron otro duro contrapunto entre la administración y la oposición porteñas.

"Estamos frente a una oposición muy intolerante, que no soporta los disensos. Posse va a dar el debate en temas educativos", agregó el jefe de gobierno al término de un bullicioso encuentro de unos 800 jóvenes Pro de todo el país, en el microestadio del club Huracán, en Parque Patricios.

Entre fotos con sus simpatizantes y encargados de seguridad, Macri intentó suavizar la polémica abierta por las opiniones de Posse quien, en un artículo publicado por LA NACION el jueves pasado, habló de una "criminalidad sin castigo, absolutamente desbordada, con una policía inhibida". También fueron cuestionadas las críticas del diplomático y escritor a los juicios a represores del último gobierno de facto.

Más allá de la evidente molestia de Macri para con Posse por sus declaraciones, el gobierno porteño defendió ayer a su flamante ministro. "Es un intelectual destacado que escribe hace treinta años (...) por eso mismo es controversial, genera debate", afirmó el jefe de gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta. En declaraciones radiales, Rodríguez Larreta intentó condicionar a los gremios docentes porteños, que cuestionaron a Posse por haber dicho que "el Estado tiene la obligación de reprimir" eventuales protestas callejeras.

"Si los dirigentes gremiales van a dejar a los chicos sin clase porque no les gusta el ministro, tenemos un problema; es una locura", agregó el jefe de gabinete. Le contestó, veloz, el jefe de gabinete nacional, Aníbal Fernández: "(Posse) es un culto que está para cosas cultas y no se va a ocupar de las cosas terrenales". Y acusó a Posse de "reivindicar a los militares que hicieron pedazos a la Argentina".

Postergación

Otro de los puntos que quedaron claros ayer es que el anunciado lanzamiento de la policía porteña se postergará, casi con seguridad, al mes próximo, tal como había anticipado anteayer a LA NACION el nuevo jefe policial, Eugenio Burzaco.

"A partir de 2010 vamos a estar en la calle, colaborando en todo lo que se pueda con la Policía Federal", dijo ayer Macri. Un rato antes, en declaraciones radiales, Burzaco evitaba precisar si el lanzamiento de la nueva fuerza se daría durante este mes, como había prometido el macrismo.

"Si puede salir en diciembre, saldrá en diciembre; si no, saldrá en enero", había dicho Burzaco quien, junto con Posse, asumió anteayer en sus nuevas funciones, como parte de un recambio en el gabinete, que incluyó la designación de Diego Santilli como ministro de Ambiente y Espacio Público, en reemplazo de Juan Pablo Piccardo.

De todos modos, tanto Burzaco como Macri y el propio Aníbal Fernández manifestaron su intención de "trabajar en conjunto" para coordinar acciones entre las dos fuerzas de seguridad. "Después de dos años de entorpecer, han comenzado a dialogar", afirmó Macri. "Es imperioso que haya una coordinación entre ambas (instituciones), creo que vamos por buen camino", coincidió Fernández en declaraciones radiales.

Al margen del debate sobre la policía porteña, la designación de Posse sigue dividiendo aguas dentro del propio macrismo. Desde un sector de Pro porteño cuestionaron que el diputado Esteban Bullrich -uno de los candidatos a ocupar la cartera educativa- no haya sido designado, tal como estaba previsto apenas unos días antes. Adjudicaron la decisión de Macri de nombrar a Posse a una supuesta recomendación del secretario de gobierno porteño, Marcos Peña. El propio Peña negó en diálogo con LA NACION haber tenido algo que ver con el nombramiento. "Fue una decisión que tomó el jefe de gobierno", dijo.

"Posse es una apuesta fuerte. Va a generar un buen debate sobre educación y va ser distinto como ministro que como intelectual", afirmó el jefe del bloque de diputados nacionales de Pro, Federico Pinedo (Capital), al intentar terminar con las discusiones aun cuando, desde el gobierno porteño, creen que hay "una acción persecutoria e intolerante de ciertos sectores" contra Posse.

El propio Macri puso ayer límites al intelectual y lo circunscribió a su nueva tarea de ministro, en lugar de Mariano Narodowski.

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