Dio positivo un control de alcoholemia a Bullrich.

La aliada de Carrió cuestionó el mecanismo y criticó al gobierno de Macri.
La diputada de la Coalición Cívica Patricia Bullrich dio positivo en un test de alcoholemia que se le realizó en la madrugada de ayer, en General Paz y la avenida Balbín, en el barrio de Saavedra, por lo que el gobierno porteño le secuestró el automóvil que conducía.

El incidente provocó un fuerte cruce de declaraciones entre la ex ministra de Trabajo nacional y el actual ministro de Seguridad de la ciudad, Guillermo Montenegro, responsable de los controles en la vía pública.

Bullrich dijo que el gobierno porteño había "montado un show" y contó que le habían hecho dos controles. "Uno dio positivo y el otro dio negativo, entonces decidieron llevarme el auto. Es bueno que todos estemos regidos por la misma ley", ironizó Bullrich.

La diputada rechazó que hubiera bebido de más. "Prácticamente no había tomado nada. Venía de una acto con una cena en Vicente López. Había un vino de bastante mala calidad, así que casi no tomé, tomé muchísima Coca-Cola. Si me da un [control] positivo y otro negativo con la misma máquina, habrá que ver si es un problema mío o del mecanismo."

Ante los cuestionamientos de Bullrich, Montenegro reaccionó y salió a defender su sistema de control. Afirmó que a la diputada de la Coalición Cívica, aliada dilecta de Elisa Carrió, se le habían realizado dos procedimientos porque "soplaba para adentro" cuando se le colocaba la pipeta para la prueba de aliento y lo hacía durante menos de los siete segundos exigidos.

"Se le hizo saber que si no soplaba como correspondía era una forma de negarse y se le iba a secuestrar el vehículo", aseguró Montenegro, que también desmintió que uno de los tests hubiera dado negativo. Según el ministro, dio "error" porque Bullrich no soplaba como se le indicaba.

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