El "No Positivo" de Biffi en la guerra radical

El presidente de la UCR definió una votación reñida: negó un pedido para que las internas de candidatos a concejales se hicieran otra vez. Aliados de Cornejo había realizado el planteo, que hizo enloquecer de furia a Fayad.
La guerra del radicalismo capitalino tuvo esta semana uno de sus capítulos más intensos y escandalosos. A mitad de semana, mientras asomaba la crisis entre el Gobierno Nacional y el Banco Central, la UCR local crujía por sus problemas domésticos.

El miércoles, el Comité Provincia del radicalismo tuvo que reunirse en plenario para discutir el pedido de un grupo de afiliados, que había reclamado la realización de nuevas elecciones internas para seleccionar los candidatos a concejales del partido en los comicios departamentales del próximo 28 de marzo. La interna de la Capital se hizo antes de las elecciones de junio y los candidatos ya fueron elegidos, pero buena parte de la UCR, empezando por el intendente Víctor Fayad, desconoce hoy su legitimidad.

La maniobra fue orquestada por aliados partidarios del corrosivo intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo; y provocó una queja a los gritos del intendente de la Capital.

El tercer protagonista importante de esta historia fue el presidente radical, César Biffi, quien vivió en carne propia una experiencia trascendental: votó "no positivo", como su referente nacional, Julio Cobos. Aunque ese voto no lo hará famoso. Apenas cerró un tramo más de la guerra sin fin de los radicales de la Capital y confirmó su separación política con Cornejo.

El voto no positivo. Los tres fogoneros de la polémica tienen origen diverso dentro de la interna radical. Sin embargo, se han acercado a Cornejo últimamente y comulgan con su estilo: patear el tablero cada vez que surja la ocasión, en búsqueda de liderar el principal partido de la oposición.

[Ucr-NOTA]

Así fue que Andrés Peti Lombardi, Osvaldo Oyhenart y Carlos Ituarte elevaron hace poco al comité radical una nota pidiendo internas para elegir a los candidatos a concejales del partido el próximo 31 de este mes.

Lombardi militó en el CONFE, pero fue uno de los primeros en pegar la vuelta a la UCR junto a Cornejo. Por su lado, Ituarte fue candidato a presidente de la UCR de Capital de la mano de una heterogénea fusión de cobistas, iglesistas y jaliffistas que perdió con Fayad. El de Oyhenart, por último, es un caso raro: el ex funcionario de la Capital fue elegido en la anterior interna y aparece en la lista de postulantes a concejales, pero fue uno de los que puso la firma esta semana para que el comicio se haga de nuevo.

En cuanto a la lista de candidatos radicales de la Capital que rige hoy, vale recordar que surgió de una elección en la que participaron radicales y cobistas (enrolados en su propio partido, el CONFE). El resultado fue una nómina de postulantes que, en rigor, responde al "Frente Cívico", no al radicalismo puro. Además, esa lista quedó en el limbo cuando el intendente Fayad congeló los comicios departamentales hasta el 28 de marzo.

Por ello, Lombardi, Oyhenart e Ituarte consideraron en su nota que la reciente normalización del partido no ha contemplado una solución para el problema de las elecciones de la Capital y salieron a reclamar internas inmediatas, pedido que forzó una reunión urgente del máximo órgano partidario provincial. Y que incendió los ánimos en la UCR.

Los 19 integrantes del plenario del Comité provincia del radicalismo se juntaron el miércoles y tuvieron que votar respecto de esta nota. Las opiniones estuvieron sorprendentemente divididas: 9 votaron a favor de la interna a la que incitaba el cornejismo y 9 lo hicieron en contra.

El voto decisivo fue nada menos que el del presidente partidario, César Biffi, quien no dudó en hundir el puñal en el cuerpo de su ex aliado Cornejo. El jefe de la UCR votó para que la nueva interna no se realice y prolongó el suspenso por los candidatos radicales de la Capital.

"Fue el voto no positivo del César", ironizaron sus enemigos. Pero sus aliados, en cambio, no tardaron en valorar la decisión. También quedó al descubierto que ese voto estuvo dirigido contra Cornejo.

Es que el biffismo catalogó la maniobra de Cornejo como un intento de embarrar la cancha del proceso de "reorganización partidaria" que lleva a cabo el ex candidato a gobernador de la Concertación kirchnerista en 2007, y presidente la UCR desde principios de diciembre. Advirtieron que fue una movida en su contra. Para apurarlo e incomodarlo.

El cornejismo en cambió indicó esta semana que el pedido buscaba provocar un arreglo electoral amplio, que sigue sin aparecer en la Capital, mientras los plazos electorales se agotan.

El Viti en escena. El propio Fayad intervino en la velada pelea del miércoles en el comité radical. Cuentan que, enterado de la reunión del Comité provincia para resolver los problemas de candidaturas en su comuna, el intendente salió disparado hacia el local partidario y entró sin golpear.

[Fayad - UCR - NOTA]

"Ayúdenme a gobernar, no me metan en este kilombo", les gritó el Viti a los miembros del comité en la cara, buscando condicionar la votación y evitar las internas que pedía el cornejismo.

Fayad logró convencer a algunos , pero como se dijo, la votación al final fue muy reñida. Marcaron postura en contra del intendente, entre otros, Néstor Majul, un ex de militante de Fayad que ahora trabaja junto a Cornejo como operador político y se desempeña como director de Viviendas del municipio.

A Fayad, el salvavidas finalmente se lo tiró Biffi, que es quien ahora aspira a resolver el problema de las candidaturas capitalinas en diálogo con el áspero intendente.

El arreglo debería surgir a más tardar el 6 de febrero próximo, en un congreso partidario que será para alquilar balcones: se realizará un día antes del cierre definitivo de las listas de candidatos para los comicios del 28 de marzo. "Si no hubiéramos parado el pedido de internas, el partido podía terminar con tres listas de candidatos en marzo. Una verdadera locura", dijeron los aliados de Biffi.

Desde el bando de Cornejo, en cambio, hicieron hincapié en que Biffi y su voto "no positivo" todavía no ha encontrado la fórmula para resolver el conflicto de las elecciones capitalinas. "No esperábamos que se aprobara el pedido de internas, pero al menos queríamos que surgiera algún tipo de solución", le dispararon al presidente partidario. Y advirtieron: "No van a conseguir nada con el Viti, porque Fayad quiere armar las listas solo. Lo dijo en la reunión: a mí los candidatos no me los pone ni el comité ni nadie, los elijo yo".

Cornejo sabe de lo que habla: fue uno de los que buscó arreglar con Fayad y fracasó.

Lo que se juega cada uno en la pelea capitalina. Cornejo es un peleador nato y ha sido uno de los primeros en sacar credencial de candidato a gobernador para 2011. Pero para que eso sea posible, tiene que ganar unas cuantas batallas y hacerse fuerte en distritos donde no tiene mucho poder, como la Capital. Este fue el motor de un intento de alianza con Fayad, a quien se ligó a pesar del enfrentamiento del intendente de la Capital con Julio Cobos y su condición de casi outsider en el radicalismo, debido a su acercamiento político con el gobernador Celso Jaque.

Pero las intenciones de Cornejo chocaron con la pared levantada por el propio Fayad, quien no deja margen para negociar: le negó al intendente de Godoy Cruz, según las diferentes versiones, el primero o el segundo candidato a concejal de la Capital, que era la moneda de cambio que pedía Cornejo a cambio de darle su aval.

César Biffi ha pasado a ser desde entonces, en apariencia, el dirigente que ha tomado la posta de Cornejo para arreglar la lista radical de la Capital. Dueño de un estilo antagónico al de Cornejo, Biffi es proclive a la serena búsqueda de consensos, no a los golpes de efecto.

Biffi sueña con ser el padre político del gran acuerdo radical. Busca un arreglo que haga coincidir las pretensiones de Fayad con las del CONFE cobista y las de la minoría iglesista. No aparece por el momento ningún indicio de que vaya a lograrlo, y más difíciles le hace las cosas Cornejo.

Por su lado, Víctor Fayad por ahora se mantiene firme en su postura de no dejarse domar por nadie. El intendente de la Capital sólo concibe un esquema electoral que responda plenamente a sus pretensiones. O sea, quiere que le dejen elegir en libertad a todos los candidatos del oficialismo departamental y no cede ante los pedidos de sus correligionarios. El objetivo de fondo es desafiar al propio Julio Cobos: la lista que tiene en mente el Viti, además de ser "su" lista, llevaría por número el 3 de los radicales, dejando de lado la 503 que lideró el vicepresidente en los comicios de junio.

Mientras tanto,

[Biffi-NOTA12]

Juan Carlos Jaliff, presidente del CONFE, mira esta fuerte disputa en silencio. Los nudos y complicaciones del radicalismo ortodoxo lo favorecen, ya que es uno de los principales defensores de la lista de candidatos elegida en las internas de abril. Mientras más ruido y desacuerdos hay en la UCR, más chances de quedar en firmes tienen los candidatos de la lista 503. En ese armado, el CONFE tiene presencia concreta: el segundo candidato a concejal.

Julio Cobos, por último, no mete los pies en el barro de la pelea de la Capital. Apenas quiere que Fayad, aquel que lo trató alguna vez de "padre Grassi" de la política, se subordine a la necesidad de que la lista de candidatos que será favorita en marzo lleve como número el del Frente Cívico 503. No va a vetar eventuales cambios en la lista de candidatos si este símbolo de la victoria electoral se respeta y queda en pie.

Aunque hay quienes en Mendoza consideran que este liderazgo light por parte de Cobos no alcanza para ordenar el berenjenal del radicalismo, ni siquiera en vísperas de una elección pequeña, en la que a pesar de ello parecen empezar a disputarse los grandes liderazgos con vistas a las elecciones generales de 2011.

Y algunos apenas ocultan el enojo por el estilo de Cobos. "No pretendemos que nos ordene ni que venga a Mendoza, sólo queremos que no nos estorbe", dice un sector del cobismo, que hace tiempo piensa en la era post-Cleto.

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