Posiciones encontradas en reunión por sueldo mínimo

Los sindicalistas llegaron a pedir una suma de 1.800 pesos. Los empresarios ofrecían 1.400, 160 pesos más que el mínimo actual.
El gobierno, sindicalistas y empresarios mantenían anoche, al cierre de esta edición, importantes diferencias en torno de la fijación del nuevo salario mínimo vital y móvil, durante una jornada en la que las partes manifestaron posiciones muy encontradas.

En las últimas horas, los sindicalistas insistieron con un nuevo piso salarial de 1.600 pesos mientras que los empresarios llevaron a la mesa un valor de 1.400 pesos para la remuneración mínima. Al mismo tiempo, el gobierno intentaba arbitrar las posturas para establecer un nuevo monto remunerativo en 1.520 pesos al que se llegaría en tres cuotas.

Hasta últimas horas, sólo las comisiones técnicas habían establecido sus posturas sin que hasta el momento, el gobierno llamara al plenario de los integrantes del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.

En estos encuentros que mantienen con empresarios y con el Gobierno para actualizar el sueldo mínimo, los gremialistas -tras la reapertura por primera vez en el año de este tipo de tratativas- pretenden un monto que dista del actualmente vigente de 1.240 pesos mensuales como salario mínimo fijado desde el último encuentro de este nucleamiento.

A pesar de ello, para los industriales, y especialmente para la Unión Industrial Argentina (UIA), la discusión salarial "no se puede unificar" frente a la situación que plantea la crisis económica sufrida en estos últimos meses. Al respecto, los industriales advierten que, más allá de lo que se acuerde en materia de un salario mínimo, "hay que dejar que cada sector en particular negocie" sus paritarias.

En el mismo sentido, los empresarios plantean la fijación de un salario mínimo por sectores y no una remuneración general porque existen fuertes distorsiones entre los salarios que perciben los trabajadores de las distintas actividades.

Desde la CGT y a instancias de los forcejeos que vivió en la última semana la cúpula cegetista, no desestimaban la posibilidad de que ante la falta de acuerdo entre empresas y gremios, se pasara a un cuarto intermedio para retomar luego la discusión en esta materia.

Del encuentro también participó la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) que llevó una posición de un mínimo cercano a los 1.800 pesos. El secretario de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Ignacio de Mendiguren, afirmó que en la discusión del salario mínimo "no se puede poner todo en la misma bolsa", y propuso que "cada sector negocie en particular".

De Mendiguren destacó que "desde la explosión de la Convertibilidad hasta acá, el salario mínimo tuvo un crecimiento muy importante". Además, puntualizó que "el salario mínimo de Argentina, medido en dólares, es el mayor de América latina".

Afirmó que "el retraso salarial está en la informalidad", y advirtió que "cada vez la brecha es más grande". Por lo tanto, destacó que "el empresario que está en orden tiene una competencia desleal", porque remarcó que "el salario formal es el doble del informal".

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