Portugal: un candidato mató de un tiro al marido de su rival

Los comicios fueron suspendidos en el pueblo de Ermelo porque el candidato socialista del primer ministro, José Sócrates, asesinó con su rifle al esposo de la alcaldesa.
Las elecciones municipales que se dieron en simultáneo en todas las localidades de Portugal acabaron teñidas de sangre. En el pueblo de Ermelo, a unos 350 kilómetros de Lisboa, el candidato del primer ministro José Sócrates mató de un tiro al marido de su rival y actual alcaldesa.

Antonio Cunha, el candidato del Partido Socialista (PS), mató con un tiro de su rifle a Maximino Clemente, el esposo de la alcalde del pueblo que se ubica en el municipio de Mondim de Basto.

Lo curioso, aunque aún no se esclarecieron las circunstancias del crimen, es que algunos testigos oculares –aunque de su mismo partido- afirman que Cunha actuó en defensa propia y que la víctima, de 57 años, lo había estado amenazando durante toda la jornada electoral. Al rival de su esposa y a todo el que quería votar por el PS.

Un testigo del hecho contó a la agencia LUSA: "Entró (el presunto autor) con el arma apoyada en la pierna y, sin decir nada, disparó contra el esposo de la presidenta (Maximino Clemente) y se dio a la fuga".

Según algún otro testigo, Antonio Cunha actuó en defensa propia, ya que la víctima, del PSD, habría disparado primero. El socialista Humberto Cerqueira sostuvo, por ejemplo, que Cunha sólo "reaccionó a un disparo" y que la víctima, de 57 años, "estuvo amenazando toda la noche (anterior a los comicios) a las personas que votasen para el PS". Algunos dijeron que los dos hombres eran parientes, según informó la agencia DPA.

El disparo mortal se registró por la mañana, en el único colegio electoral del pueblo que sólo acoge unos 800 habitantes. El supuesto autor del crimen escapó y muchas horas después del hecho aún estaba siendo buscado por la policía en un bosque aledaño. Todo Portugal se vio sacudido por el asesinato. Sócrates afirmó esperar que "se haga justicia".

Las elecciones en Portugal, asimismo, se vieron caracterizadas por una abstención elevada, que según las proyecciones más recientes podría llegar al 43 por ciento. Fueron los terceros comicios del año en el país más pobre de Europa occidental, tras las elecciones europeas de junio y las parlamentarias celebradas solamente dos semanas atrás.

Comentá la nota